lunes, 10 de noviembre de 2014

Fragmento sobre la Retirada de la Ofensiva Al Tope

Fragmento sobre la retirada de la ofensiva del tope en Noviemmbre de 1989.

La retirada de las líneas mantenidas por 10 días. La incredulidad de Dimas, explicación coherente
Por Fidel A. Romero “Fidel Zarco”

Todos salieron como alma que se las lleva el demonio al salir de aquella reunión, la orden estaba dada y había que cumplirla.  Había un giro de 180 grados al planteamiento inicial: “Preocúpense en cómo llegar en secreto y mantener posiciones, vamos a quedarnos para definir la guerra, es una llegada sin retirada”.  Dimas no se había movido de la silla, lo tomo de una mano para separarlo del resto y empezar la nueva orden dada por Licho, pero esta vez traducida con alguna explicación razonable:
Dimas y un equipo elavoranda ccargas explosivas.  Foto tomada del Face Book.

-Según lo que he entendido Dimas, hemos estado rígidamente cumpliendo la orden de la Comandancia General, manteniendo la posición a toda costa, esta es la mística nuestra.  El día de ayer vinieron unos periodistas cuyo propósito era filmar nuestras posiciones y de hecho lo hicieron.  Pero también nos dieron una valiosa información:  Sólo nosotros estamos combatiendo manteniendo esta posición en la ciudad, el resto del país sólo lo hicieron uno o dos días, a lo sumo tres, para luego retirarse y moverse hacia otros objetivos periféricos.  Vos has visto que las posiciones se han mantenido a pesar de la aviación y mortereo pero a un costo alto en bajas civiles y propias.  La población, que sin su apoyo de los primeros dos días construyendo toda la infraestructura que necesitábamos, fue aterrorizada con el bombardeo y tuvo que irse la mayoría, es poca la que queda dentro.  ¿Cuál es la razón de que continuemos aquí?  Esa es una pregunta que no quiero la conteste en este momento.

…Dos elementos más: La falta de operatividad consistente en otras partes del país ha liberado tropa del ejército.  Esta tropa se está concentrando en San Miguel, sólo el día de ayer combatíamos contra 5 mil hombres, ¿Cuántos crees tú que estamos sobrados de esos descomunales bombardeos? Ni yo lo sé porque pareé el conteo de bajas, no soportaba estar escribiendo nombres de muertos y heridos.  Creo que hemos perdido más de 200 combatientes con mandos.
…El último elemento es que la represión no es sólo en San Miguel, es en todo el país, están asesinando a los intelectuales, a los cuadros pacifistas, a los líderes que creen puedan servir para un nuevo gobierno.  Hay que ponerle coco a las repercusiones que esto tendrá en lo inmediato, en todos los círculos del país y fuera del mismo.  A este gobierno lo menitos es que lo obligarán a negociar con nosotros.  Ahora bien, todo dependerá de cómo se amarren los pantalones los negociadores, pero para eso es necesario conservar la fuerza militar que aun nos queda, nadie negocia si no tiene fuerza.
…Ahora te repito la pregunta un poco ampliada: ¿Qué razones nos atan para seguir manteniendo estas trincheras que están quedando desiertas de la población?  Si continuamos aquí un día más habríamos perdido el mejor momento de una retirada ordenada de este lugar para preservar lo que queda.  De este modo garantizaremos la continuidad del proceso hasta el fin de la guerra.  Todos entendemos que el cerco se estrechará y la aviación hará su trabajo hasta terminar con la resistencia…, estaremos prácticamente exterminados en corto tiempo porque la aviación será implacable aun más de como lo ha sido cada vez que pasan los días.  Espero tus comentarios…, sería de locos continuar sosteniendo posiciones en forma esquemática.

-¡Vea compa Fidel!  Es claro lo que plantea, he entendido lo de preservar lo que aun tenemos de estructura y fuerza para la continuidad pero tengo una pregunta más:  ¿Por qué razón han tenido que ser los periodista quienes nos den el informe del resto del país para poder decidir retirarnos? ¿Por qué razón no ha sido a través de la dirección nuestra o de la Comandancia General?
Fragmentos de una versión narrada por Chicón, 24 años después de la ofensiva del tope:
“…Los combates fueron en realidad bastante  intensos. Logramos mantenernos hasta donde nos fue posible. Nos comenzamos a retirar debido al cansancio, al cúmulo de bajas, y además la evolución de la situación militar nos iba colocando en una gran desventaja.
El enemigo nos cercó. De haber persistido ahí nos hubieran podido haber aislado y aniquilado... En esos momentos tuvimos una situación muy crítica a nivel de comunicaciones y perdimos la perspectiva del resto de unidades militares del FMLN
...”[1]
-Veo que el cansancio no ha afectado tu lucidez Dimas, tus preguntas habría que hacérselas a Jonás o a Atilio, ellos deben tener respuestas, yo tengo las mismas interrogantes.  Pero este momento nuestra preocupación es la retirada a la periferia, después habrá tiempo para la evaluación de cómo hizo el trabajo cada eslabón de esta cadena.  Me gustaría fueras a ejecutar la orden dada y dar una explicación a tu gente para movernos.

-Mi agrupación se mueve si yo me muevo, lo único que debo hacer es dar las instrucciones que me han dado y que después habrán las explicaciones.

-Ten cuidado que todos los compas están actuando con el planteamiento inicial, ahora ha cambiado eso por otro que jamás nos dijeron que nos preocupáramos por la retirada.  Puedes decirles la verdad, lo que aquí hemos hablado, tú sabes cómo decirlo porque presiento que no tomarán tu actitud sino que habrán manifestaciones de indisciplina que dificultará la coordinación para la continuidad.  En la otra dirección hubo una escuadra que se desertó a medio zafarrancho hace un par de días.
-¿Y de la dirección nuestra, hay deserciones…?

No hubo tiempo de responder a la pregunta de Dimas, una nutrida balacera fue escuchada y hacía poco más de una hora que habían salido todos a ejecutar la orden de retirada dada por Licho.  Sólo faltaba que unidades en retirada se hubiesen confundido y armado un combate entre nosotros mismos.  Guardamos silencio para escuchar bien el combate, ráfagas y tiro a tiro, era indiscutible que había combate en un emboscada urbana. Trato de contestar a Dimas y explorar su conocimiento:
-Hasta el momento de este lado no hay deserciones que yo sepa, pero nos esperan días difíciles al sólo cruzar el rio hacia el Hato Nuevo.  Esa balacera me parece muy inoportuna, podría ser una emboscada o quizás ¿Confusión de nuestras unidades?  ¡Qué importa!   Ahora debemos movernos, tenemos mucho más de una hora de retraso por tu lado.

-¡Vea…!  Esa cerrada balacera es una emboscada, es rumbo al puente Urbina, el enemigo algo sospecha y tiene emboscadas, puedo distinguir bien el combate de ambos lados, es con un equipo de fuerza especial por las cargas de mano que están detonando, ese es nuestro fuerte en combate, y principalmente en la obscuridad.

-Movámonos Dimas, nos daremos cuenta al otro lado sobre esa escaramuza.
La balacera dió fin a la explicación y discusión con aquel mando que era muy conocido por mí desde el momento de su integración en la primera semana de Enero de 1981 en la reunión de milicianos del cantón el Jobo cerca de la playa El Caracol.  Dimas fue reclutado para pasar el primer curso de capacitación a brigadistas dado en Jucuarán.  Lo habia visto crecer en su compromiso y formación política y principalmente en su desarrollo militar hasta convertirse en jefe de las fuerzas especiales.
Saliendo de aquel repaso veloz sobre la trayectoria de Dimas, reflexiono sobre su última pregunta en relación al papel conductor de la dirección, que era una preocupación vista en la reunión del Jiote cuando se determinó la estructura de dirección de la incursión Norte de la ciudad, esta preocupación del colectivo la hicimos saber a la comandancia a través de un mensaje firmado por el colectivo que se había conformado.  Aquel mando tenía toda la razón…, ¿Por qué tuvo que ser un grupo de periodistas quienes dieran la información de la situación del resto del país? de la situación real de los diferentes esfuerzos tales como: San Salvador, Santa Ana, Zacatecoluca, Usulután..,  etc..  ¿Cuál había sido el papel jugado por cada dirección en el resto del país?  ¿Cómo había sido la coordinación de las diferentes direcciones al momento de entrar en aquellos cruentos combates? ¿Cuál había sido el papel del núcleo de CP del PRS en Managua que lo encabezaba JV?  ¿Cual había sido el papel coordinador de la Comandancia General?  ¿Habría funcionado su diseño de meter todo, incluyendo la misma dirección estratégica al lugar de los hechos para garantizar hacer aquel esfuerzo?  Y si a estas interrogantes agregamos la ausencia de los misiles, ¿Dónde estarían las fallas para no haberlos tenido en el momento oportuno?  Había muchas interrogantes para buscarles respuestas y entender aquel rompecabezas de la llamada Ofensiva del Tope y Punto del 11 de Noviembre de 1989.

Cruzar el río de regreso, dilemas en la reorganización, enemigo envalentonado tras de nosotros con todos sus recurso disponibles.

Organizar la retirada según la orden del mando no era tan fácil ante el efecto anímico por el cambio de planteamiento, no había espacio en la mente para la retirada; sin embargo, aquellos mandos salieron a cumplir la orden mientras Dimas era convencido también de ejecutarla.  Conservar el secreto en el repliegue era tan importante como cuando llegamos a tomar aquella franja urbana norte, el ejército debía creer que aun estábamos en el lugar por lo menos hasta el mediodía del día siguiente.  Esto nos permitiría un tiempo para la reorganización de las unidades y un plan de guerra de guerrillas en la periferia urbana que permitiría retirar al grueso de las columnas, la nutrida balacera escuchada con Dimas estaba en contra nuestra.  Esa balacera fue escuchada en una de las rutas de retirada, el secreto no había sido conservado.  Chiyo[2], un mando de la fuerza especial, había sido emboscado con su unidad, eso dijo mi radista que copió el bloque reportándolo ‘confirmando’ y con ello la sabiduría y experiencia sobre ese tipo de combate expresada por Dimas Brigadas.  Era el 20 de noviembre antes de la media noche, esa nutrida balacera hizo que termináramos la discusión con Dimas y cada quien a ejecutar la orden.

El río fue cruzado esa noche como lo planeado, había algún nivel de control y organización en la zona a ocupar al otro lado de la rivera del río.  El equipo de Ceci Chalateca había desarrollado trabajo por espacio de unos 6 días y tenia bases colaboradoras, informantes,  incluso hasta algunos jóvenes voluntarios milicianos que patrullaban para dar profundidad a aquella retaguardia.  El cerrito despoblado de árboles pero con arbustos charraloso en su alrededor, al lado del desvió a Comarcarán, era un lugar adecuado para coordinar aquel contingente en retirada.  Ahí podría Jonás tener alguna estabilidad para readecuar su plan de repliegue.

Esa madrugada coincidimos con Licho por la colonia Dolores cerca del Puente Urbina y al norte, la agrupación de Dimas también estaba en el lugar, los demás se dispersaban en aquella amplia zona semiurbana para no estar concentrados y tener algún control del terreno.  Todos buscábamos un lugar que tuviera alguna cobertura que permitiera descansar al aparecer el día.  Instintivamente los jefes buscaban en los carbonales y algunas casas abandonadas a ambos lados de la ruta militar.   Estábamos conversando con Dimas en un predio por la colonia Dolores, a nuestras espaldas a unos 400 metros estaba el Puente Urbina aun custodiado por nuestra unidad.  Se acerca Licho y dice:

-¡Jodieron a Chiyo!  Cayó en una emboscada y al parecer salieron bien respondones y sacaron guinda a la unidad que les emboscó. 

Dimas escucha sin hacer comentarios.  Licho continúa hablando:
-La primera operación en nuestra retirada será una misión para Dimas y es la siguiente: para retrasar y disminuir el uso de los medios que el enemigo empleará contra nosotros hay que votar ese puente que ahora está bajo nuestro control.  Mañana por la noche perderíamos gente si intentáramos hacerlo, también hay que votar todos los postes del tendido eléctrico hasta donde te alcance el explosivo.  Lo podrías hacer colocando el dispositivo antes del amanecer para ser detonado al paso de algún blindado mañana.

Indisciplina a las indicaciones, efecto del cansancio y cambio de rumbo.

Se hace un silencio tenso entre nosotros, Licho está dando misiones a la persona a quien negó una explicación política que pudo haber aclarado dudas en todos los otros mandos presentes.  La disciplina era ‘no discusión ante una orden’, posiblemente el cansancio y el sueño había hecho que sólo Dimas preguntara, esta vez él responde diciendo:

-En este momento tendría que revisar los materiales para ver si son suficientes, también haré una evaluación de las columnas que soportan al Puente para determinar la cantidad de cargas que puedan romperlas, si existen los materiales completos, tenga por seguro que haremos ese dispositivo Licho.
Después que Licho se retira, Dimas continúa hablando expresando su visión estratégica del país:

-¡Me disculpa compa Fidel!  Pero aunque tenga todo completo ese puente no lo voy a votar.  El valor de reconstruir un país después de toda la destrucción de la guerra es un costo económico y material que lo pagaremos entre todos.  Como la guerra está terminando y viene una fase de negociar en serio, no hay que destruir infraestructura de mucho costo, los postes sí los voy a votar pero eso es una mierda comparado con el valor del puente.  Lo siento por el comandante Licho, pero esa orden no será cumplida aunque se tengan los materiales, por eso me quedé pensando para darle una respuesta sin mostrar mi desacuerdo o ¿Qué dice usted?

-Te conozco y estoy preocupado por una gran chibola que hay en mi cabeza Dimas, sólo te diré que respeto tu decisión y te digo que nada he escuchado de lo que me has dicho.  Para que te quede claro, Licho no sabrá lo que has comentado porque ha sido un trato entre ustedes y yo estaba distraído.
-¡Creo que le entiendo!  Usted está pensado en toda esta chibola del repliegue con los compas.
Esa fue la última vez que vi a Dimas, algunos postes fueron derribados durante el día siguiente ya que había que conservar el anonimato de nuestra retirada de las posiciones de la ciudad, la estructura del puente fue respetada a pesar que estuvo sin custodio por dos días.  No supe para dónde fue enviada la agrupación que Dimas comandaba, posiblemente fue de la fuerza que acompañó a Jonás quien salió por la noche el día 21 de Noviembre para el Sur.
Fragmento de lo escrito en el libro Historias de Barro sobre Dimas:
… “Yo creo que las hormiguitas guerreras debieron haber llegado muy marcialmente hasta la última morada de Dimas. Seguramente se le cuadraron de forma muy marcial y con un saludo muy marcial le fueron a decir:
— ¡Compañero Dimas, le doy parte que Vencimos! Le informo, que gracias a aquella trinchera que usted defendió con tanta temeridad y vehemencia, la Paz llegó para quedarse en El Salvador. Le informo, que nuestras armas y las del enemigo fue­ron derrotadas. Le informo que el militarismo fue desterrado de nuestra patria y que ahora los desacuerdos y las disputas se zanjan por la fuerza de las ideas y el dialogo, y no por la fuerza de las bayonetas”...[3]
Durante el día siguiente en todas aquellas urbanizaciones, en rápido crecimiento que tenia San Miguel desde la Colonia Dolores pegado al rio hasta el desvío de Comarcaran en Hato Nuevo, habían movimientos de todo el personal incluyendo a la estructura política.  Javier había recogido su gente de la zona y los había enviado con una columna trasladando buena parte de materiales para su zona del Norte, Ceci con su equipo habían cumplido su parte en ese sector y era llamada para su estructura con el personal del Norte de la Unión, los directivos del PADECOMN habían evacuado la zona 3 días antes.  El grueso de la fuerza estaba siendo concentrada a cargo de Goyo Negro y Naser en un Carbonal un tanto al rumbo norte de la colonia Carmensa al rumbo norte .  La estructura política que había trabajado sin descanzo para tener listas las condiciones organizativas e infraestructura en los primeros dos días de combate ahora se reducia a 4 personas, hasta Ruben prensa se había integrado a las columnas de la fuerza en repliegue, Benjamin no sabía de él desde que se dio la orden de cruzar el río, prácticamente sólo las dos personas misileras eran el apoyo después que el equipo de Ceci fue reintegrado a su dirección. La estructura de comunicaciones de Jonas fue ubicada transitoriamente en el cerrito pelón rodeado de arbustos charralosos en su base que tenía una casa de construcción mixta y con paredes de adove de trinchera, ahí fue visto la ultima vez ese día, porque recuerdo sus palabras al verme acompañado de dos milicianos de la colonia Carmensa:
-¿Estás reclutando milicias aun en estas condiciones?
-Estos dos muchachos quieren integrarse con fusil con nosotros, han colaborado en el equipo desde que llegamos.
-Debes explicarles la dureza de la vida del guerrillero acampado, más ahora que estamos en repliegue de San Miguel, sería mejor los despaches para su casa esperando mejores momentos.
-Hablare con ellos y si aun así deciden acompañarnos pues que le vamos a hacer.
Las palabras de Jonás eran claras: no quería incorporación en aquel momento, no quería perdida de fusiles por milicianos desertados ante condiciones difíciles etc.  Entendiendo la señal del jefe, fue clarificada la situación a los muchachos, quedando ellos como milicia clandestina de esa parte y participarían en el control de las colonias e informarían de los movimientos de tropa al cruzar el río.
Con Licho nos habíamos dividido durante el día para organizar lo más rápido posible todo para juntarnos por la noche en un puesto e intercambiar resultados y compartir la posta de la estructura.  La seriedad y poca comunicación en él  se había acentuado, su expresión además de su mal humor expresaba una preocupación indescriptible, era evidente que por sus continuas bilaterales con Jonás, tenía mucho mas información que mi.  Acostumbrado a no preguntar por la educación partidaria recibida en los años de militancia, “cada quien sabe lo que necesita en el momento y lugar adecuado”, esperaba que él  tomara la iniciativa para discutir plan.  Sin embargo nada dijo a su llegada, limitándose a buscar un lugar para tender y descansar sus huesos.  Entendía que no quería hablar esa noche por lo cual también terminé los detalles con un líder de la población sobre el informe del día y las tareas de exploración de su equipo.
Por lo escuchado durante el día, las dos unidades guerrilleras no habían tenido mucho trabajo, explosiones se habían escuchado en el transcurso del día que avisaban sobre el avance de la tropa enemiga sobre las posiciones abandonadas.  Esas explosiones fueron aprovechadas para botar algunos postes del alumbrado eléctrico por la gente de Dimas, entrada la tarde se unió a nosotros el equipo meedico civil que fueron enviados para donde estaba Marisol con Jonás.






[1]Historia relatada por Claudio Armijo, “Chicón”, comandante de las fuerzas militares del ERP durante la ofensiva de 1989 en San Salvador, y publicada originalmente en :http://www.centroamerica21.com/edit/25-14/pguerra1.html
[2]Este muchacho, había fungido como radista operativo en la unidad del Viejo Simón cuando se estructuraron las primeras unidades guerrilleras en la Zona de Torola.  Luego sacó el curso de fuerza especial y se convirtió en jefe de unidad de fuerzas especiales.  Ahora era el primer muerto en la retirada del Tope.
[3]Ibarra Chávez, Héctor. Historias de Barro, segunda edición Pp.358, Expediente abierto, 2009.

viernes, 7 de noviembre de 2014

Orden de retirada en El Tope (fragmmento)

Sube el nivel de indisciplina, mandos desertando.

Por Fidel A. Romero “Fidel Zarco”
Casi me quedaba dormido, estaba conciliando el sueño cuando llega el posta acompañado de uno de la seguridad de Jonás, quien preguntaba por el comandante Fidel para entregar un correo urgente.  Este es entregado aun estando acostado sobre mi plástico, abro aquel papel doblado pegado con tirro que decía “Urgente”, al abrirlo veo las escuetas líneas de puño y letra de Jonás decían:
-“Envíame de inmediato las dos personas misileras”, de ahora en adelante se moverán en mi estructura. Firma Jonás.”
Escucho a Licho quien aun está despierto y había visto la presencia del enviado por Jonás y dice:
-Por la gran puta Fidel, eso tenía que haberlo arreglado yo al solo verte hoy, pero se me olvido hacerlo, manda esa gente de inmediato.
-Ordenes son ordenes Silvio, en este momento será cumplida.
Este hecho para mí era otro elemento que juntado a lo expresado en relación a la dureza de las condiciones para acampar a milicia, interpretaba como que ya no era posible tener misiles y combates en la ciudad, por lo menos en un periodo considerable hasta reorganizar la situación con la fuerza.  Licho se acerca y comenta en voz baja:
-La situación se pondrá perrísima, Melo y Benjamín el cuto se han desertado, Jonás se lleva una parte de la fuerza para el sur, dice que averiguara que es lo que ha pasado con la falta de comunicación y porque no se tomaron Usulután.
-Las deserciones empezaron en la dirección oriente hace unos días Licho, una escuadra se fue de la gente del norte de la Unión.  Nosotros empezamos con esos dos cuadros que tendrán repercusiones, los motivos del repliegue no ha sido explicada políticamente. 
-Ponerle coco Fidel, ahora no quiero pensar, hablamos mañana.  
Quede pensado sobre aquel correo, las palabras de Licho con la escueta información dicha con el agravante que no quería pensar.  Era evidente que estaba cansado, agotado y posiblemente muy afectado por el cambio brusco de planteamiento a aquellas alturas de la ofensiva: esfuerzo, sacrificio, heridos, muertos, desinformados, periodistas dándonos datos que debimos haber sabido vía comunicaciones estratégicas, combatientes y mandos desertados, Jonás para el sur para averiguar algo sobre cosas, etc., Licho solia tener sus secretos que Jonás le confiaba.  Habían cosas que no cuadraban, no se entendían porque Jonás tenía que viajar y arriesgar tanto solo para averiguar que había pasado en Usulután…? Para eso no era necesario hacer aquella marcha en las condiciones deplorables en cansancio y la moral en general que se estaba apoderaba la fuerza desde que se les ordeno dejar las posiciones que les había costado tantas bajas mantener.  Con aquella reflexión en mi cabeza ni cuenta me di cuando estuve dormido, el concierto de gallos en la madrugada me despertó, era el 22 de Noviembre veo a Licho sentado con su mochila listo esperando en el lugar donde había dormido.
Su expresión no había cambiado…, quizás ni había dormido, solo Él lo sabía porque lo único que dijo fue:
-Ayer se retomaron la zona, les llevo el día hacerlo, hoy pasaran de este lado del rio a completar su trabajo.  Sera un día de combates, es mejor que ya no nos separemos.
Con aquellas escuetas palabras empezó a caminar casi sin rumbo por aquellas urbanizaciones semi desiertas, los civiles había aprovechado la aparente calma del día anterior de cuando amanecimos en el lugar para dejar el lugar, previendo que nuevos y recios combates serian iniciados en ese lugar.  No se equivocaban, Licho había movido la incompleta agrupación de Miguel Ángel a retardar el avance por la asfaltada empezando desde el puente Urbina.
Con Licho nos movíamos alrededor de 15, entre Radistas operativos, estratégicos, inteligencia y el personal de seguridad nuestro, en ese día no recuerdo que Javier nos acompañara, seguro que arreglaba la evacuación de su personal con la logística.  Pequeños enfrentamientos eran escuchados en las márgenes del rio, Miguel Ángel aun no combatía.  Licho encabezando la columna del puesto de mando, se movía como tigre evitando al o a los cazadores[1] de tigres, hacia movimientos con sus manos de cubrirnos en las paredes, doblaba para cambiar ruta, se agachaba para disminuir ser blanco etc.  Después de la media tarde, cansado de jugar al gato y al rato con aquella estructura que estaba a punto de ser cazada por las unidades infiltradas durante la noche y encubiertas para emboscar al menor descuido, pienso que no debemos continuar así, debemos definir qué hacer con Licho, aprovechando que la patrulla enemiga no nos había visto o simulaba no vernos por conveniencia[2], digo a Licho procurando que solo El escuchara:
-Si es de jugar al gato y al ratón Licho, es mejor nos dividamos esta gente en dos unidades, tomemos una cada uno y vamos a combatir a estas unidades y a ese avance que viene tras ellas.  Solo debes pensar en cuál es la misión que nos toca jugar?
Licho abre sus ojos como para decir que debo entender sus palabras y conducta antes de expresar:
-Yo no regreso al norte de Morazán con este poquito de gente, yo no cruzo de regreso el rio Torola dejando ese vergo de muertos y heridos, a parte que la gente se está desertando y no obedecen, yo me voy a la mierda de aquí, Fidel.
La expresión facial con que Licho había pronunciado aquellas palabras, uniéndolas…, eran muy elocuentes, estaba golpeado, era la combinación de todo: por el cansancio, del esfuerzo…, y sobre todo por el efecto moral de las bajas, deserciones y del cambio de planteamiento, conocía mandos que jamás superaron el trauma de los muertos en sus unidades.  Mi mente busca respuesta ante aquellas palabras salidas sin tapujos del jefe de la dirección norte y digo, tratando de poner toda la energía que podía juntar en ese instante para hacerle reaccionar:
-Nuestra misión aun esta inconclusa, para terminarla es necesario llevar esta gente de regreso a como sea, vos te podes desertar…, siempre y cuando lleves esta gente hasta el norte del rio Torola, te vas a la mierda después de eso a la hora que te dé la gana Licho.  En este momento debes coordinar el plan de retirada o aquí habrá una debacle con repercusiones insospechadas, has entendido?
Licho agacha su cabeza como un niño a quien han encontrado infraganti ante un error, rasca su cabeza revolviendo su espesa cabellera, suspira como un tigre cercado para luego decir:
-Hombre Fidel! Tenes razón, vámonos para donde Goyo, esta a unas 3 cuadras de aquí al otro lado de la calle, vámonos a aquella casa de fuertes paredes para coordinar desde ahí.
Licho inicio su comunicación directa radial algunos mandos de agrupación, primero con Miguel Ángel a quien advirtió que dividiera cuidándose los flancos por sí mismo, que habían pequeños goes infiltrados para dirigir bombardeos, luego pidió hablar con Nasser para indicarle su área de acción con una parte de la fuerza, que haría algunas acciones en su área para distraer y atraer al enemigo; Goyo fue el último en cruzar antena[3], pero en ese momento se escucho un disparo en la dirección donde se encontraba con la fuerza, nadie hablaba, luego  pequeñas ráfagas son escuchadas.  Goyo había sido blanco de un franco tirador enemigo infiltrado cerca del grueso de la concentración de las agrupaciones, posible era el golpe contundente a ejecutar ocupando la aviación para apelmazar de bombas a aquel carbonal que concentraba al grueso de los que salieron de la ciudad.  Era el punto de concentración para la reorganización.
Caido en la retirada de la ofensiva del tope y punto, en un carbonal de Hato Nuevo.




[1] La zona que ocupábamos había sido infiltrada de unidades pequeñas dotadas con comunicación para dirigir o coordinar bombardeos.  Estas unidades con frecuencia nos encontrábamos pero no nos disparaban y tampoco pedían la aviación per estar tan cerca de nosotros y no salir afectados por el fuego amigo.  “Había como un pacto de no agresión entre nosotros y ellos”
[2] Eran los equipos pequeños Monterrosa Barrios, que se infiltraban con un equipo de comunicación para dirigir ataques aéreos con desembarcos.  No podía avisar de ataque aéreo por estar tan cerca con nosotros y, tampoco nos atacaban por ser numéricamente inferiores a nosotros por lo que temían ser aniquilados.
[3] En la jerga guerrillera significa hablar directo en el radio entre dos mandos para coordinar rápido.