sábado, 14 de septiembre de 2013

El Tacuazín

Por Baneste
El tacuazín común. (Imagen tomada de Cawildlife911.org)

El tacuazín es un animal bastante común en El Salvador, en donde también es conocido como “tacuache”, el cual es omnívoro (es decir, come de todo); desarrolla sus actividades principalmente durante la noche (es nocturno); pero también es activo durante el día. Normalmente se desplaza por el suelo; pero asimismo puede movilizarse entre los árboles, en los cuales, incluso, anida. Estas características, tan particulares, le han merecido la comparación con los maleantes, quienes son genéricamente conocidos como tacuacines o tacuaches.

El tacuazín se alimenta de raíces, hierbas, hojas, frutas y animales. Su animal favorito, y más fácil presa, es la gallina, en busca de la cual entra en conflicto con el humano. A pesar de su tamaño, relativamente pequeño, es terco y valiente, y persiste en su empresa hasta lograrla, únicamente fracasando si es muerto. Yo vi morir uno a machetazos y todavía se convulsionaba después de muerto. La verdad –como yo era un niño– me produjo pavor.

Ese tacuazín que aparentemente fue muerto en el patio de la casa de mi padre, por un vecino que estaba presente al momento de su aparición, era blancuzco (porque también hay negros). Sus pelos aparecían gruesos y desarreglados  en la longitud de su cuerpo; sus ojos brillantes, obsesivos y fijos en un rostro casi lampiño güizutudo; es decir, alargado. Tenía bastante parecido a la rata; pero definitivamente era menos desagradable. Su fijación era continuar comiéndose los aguacates, papayas y anonas que teníamos en el tabanco de la casa. Porque hay que decir que lo había estado haciendo durante muchas noches con una persistencia de gota intermitente sobre una piedra.

Cuando lo descubrimos, al amanecer, no aparecía asustado, ni confundido o atemorizado. Tampoco aparecía desafiante, ni altanero o vanaglorioso. Pero a mí me impresionaba cierto temor o indecisión que manifestaban los adultos al momento de atacarlo. Hasta que Calín lo aniquiló con un solo machetazo. El pobre quedó tendido allí con sus ojos abiertos. El cielo se reflejaba en la pupila de sus ojos muertos.


Tacuazín Peinado.

Como todo un inocente yo quería sepultarlo, teniendo el presentimiento de que sepultura es recuerdo. Pero Calín dijo “¡Lo vamos a comer! ¡Descuarticémoslo!””Se ha comido las gallinas y los pollitos. ¡Tiene que pagar!”  Yo no podía olvidar los ojos tristes de aquel animalejo que se asemejaban a los de mi querido perro. Me di la vuelta y me puse a llorar.

Entonces vino mi padre y me preguntó: “¿Sabías cuál es el secreto del tacuazín?” “No”, le respondí yo. Y luego dijo, “¡Aunque aparenta estar muerto, todavía está vivo!”  Y con enorme asombro vi cómo aquel animalito comenzó a desplazarse de regreso a la arboleda que estaba junto a nuestra casa. Y Calín dijo “¡Dejémoslo que se vaya!” “¡Pobrecito!”

Me sentí reivindicado durante el prolongado silencio que permitió que el marsupial escapara aun estando herido. Mi corazón de niño se regocijó con un júbilo primigenio de justicia. Porque en mi pequeño cerebro retumbaba la pregunta “¿Por qué lo tienen que matar por buscar la comida como la buscamos nosotros?”

La persona que yo siempre creí era mi padre se me acercó despaciosamente. Con su gran serenidad e inigualable ternura me dio unas palmaditas en el hombro, y reflexivamente me dijo: “Recordá esto: los políticos son como los tacuacines… ¡Siempre te roban y siempre te dan lástima!”  Y Calín añadió: “¡Por eso les llamamos Tacuaches!”






12 comentarios:

  1. Gracias me hicieron recordar a los tacuacines. Mi esposo es chileno y siempre le hablaba de los tacuacines y le parecía asombroso lo que le decía de ellos. Muchas veces en la pobreza que vivimos al momento de la guerra civil que vivió Guatemala, algunas veces nos alimentó, éramos muchos niños y niñas y bebíamos comer, era un rico plato. Gracias por traer a mi memoria la experiencia del tacuazín.

    ResponderEliminar
  2. Gracias hay uno en mi casa que se anda comiendo todo :D

    ResponderEliminar
  3. igual anda uno en mi casa y le doy comida me da ternura

    ResponderEliminar
  4. para mi los tacuazines no son ofensivos pero tampoco lo como talves engañado

    ResponderEliminar
  5. para mi los tacuazines no son ofensivos pero tampoco lo como talves engañado

    ResponderEliminar
  6. Son lindos, es cierto dan ternura, pobrecitos, todos los animalitos tienen derecho a vivir, protejamos nuestra naturaleza.

    ResponderEliminar
  7. Son lindos, es cierto dan ternura, pobrecitos, todos los animalitos tienen derecho a vivir, protejamos nuestra naturaleza.

    ResponderEliminar
  8. Es cierto son lindos donde yo vivo eh visto estos animales tienen derecho a la vida como nosotros fls noche a todos

    ResponderEliminar
  9. Es cierto son lindos donde yo vivo eh visto estos animales tienen derecho a la vida como nosotros fls noche a todos

    ResponderEliminar
  10. Que son lindos, que dan ternura? Por favor!!! No an estado cara a cara con un tacuazin. A mi casa venian 2 a hacerme desastres y dejarme sin gallinas xd. Hasta que por fin me toqué los huevos (esque estaban bien grades y daban miedo xd) y los mate, y me los comí jajaja

    ResponderEliminar