lunes, 30 de septiembre de 2013

Heridas Abiertas

Por Baneste

Hace algunos días, la Sala de lo Constitucional aceptó una demanda ciudadana que busca la derogación de la Ley de Amnistía. Tan pronto como se conoció la noticia saltaron de sus asientos los voceros de la clase política que obstruye el desarrollo de nuestro país, vociferando los insostenibles argumentos de siempre, con el fin de mantener vigente esa nefasta ley que legitima la impunidad. Aseguran que la derogación de dicha normativa, reabriría heridas del pasado y que amenazaría la supuesta armonía que ha significado para la sociedad.

Aquí surgen dos preguntas: ¿Cuáles heridas se reabrirían?, y ¿Quién o quiénes desestabilizarían la “armonía” social?  Porque una cosa está muy clara: las heridas de las víctimas no se cierran mientras no se haga justicia y haya reparación. Los únicos que podrían intentar desestabilizar el sistema serían los asesinos que masacraron civiles, violaron mujeres, robaron y destruyeron propiedad de humildes campesinos, degollaron niños e incendiaron los campos.  Muchos de esos criminales hoy se visten de traje, traen una biblia bajo el brazo y se congregan en sectas evangélicas, pregonando un amor al prójimo que desconocen, porque se niegan a pedir perdón a sus víctimas, lo cual es un signo inequívoco de que no se han arrepentido, de que siguen siendo soberbios, y de que estarían dispuestos a repetir sus crímenes. Muchos de ellos forman parte del aparato político corrupto que gobierna nuestro país y están acostumbrados a la inmunidad y a la impunidad que se otorgan ellos mismos. En sus adentros se consideran muy astutos y brillantes, y se ríen de los demás porque saben que están por sobre la ley, y que basta un ladrido suyo para poner a temblar a los endebles.

¿Tendrían estos delincuentes en la actualidad la capacidad de orquestar un golpe de estado y destruir las incipientes instituciones democráticas que se van construyendo? ¿Contarían con el respaldo de los Estados Unidos? ¿Se quedaría nuestro pueblo aguerrido de brazos cruzados? Las fuerzas retrógradas todavía tienen cierto nivel de correlación en la confrontación a largo plazo, pero su proceso de derrota en El Salvador es irreversible y están a pocos pasos de iniciar su desbandada histórica. Una cosa es dar un golpe de estado en Honduras, y otra muy diferente podría ser en el momento actual orquestar un golpe de estado en El Salvador, ni que utilizaran a los descerebrados pandilleros como fuerza de choque.

La fundamentación toral de la demanda en contra de la Ley de Amnistía se establece en el planteamiento de que no se puede amnistiar a alguien que no ha sido encontrado culpable de haber cometido algún delito en una corte de justicia. Es decir que Sigfrido Ochoa Pérez, Mauricio Vargas, Joaquín Villalobos, Alfredo Cristiani y Jorge Meléndez, por mencionar sólo algunos, no tienen por qué temer. De todas maneras por la historia ya están juzgados como obstructores del desarrollo humanizador de la sociedad.  Los principales puntos de la demanda, de manera resumida, son los siguientes:

1.
La Ley de Amnistía viola toda garantía de que las personas accedan a la justicia y lograr que se deduzcan responsabilidades por los crímenes políticos.
2. Ha sido un obstáculo para que el Estado cumpla con su obligación de investigar, juzgar y sancionar a los responsables de graves violaciones a los derechos humanos.
3. No puede haber una ley que perdone responsabilidad penal y civil para personas a quienes no se ha encontrado culpables de la comisión de delitos, y por lo tanto, la de 1993 es una ley que excede lo que permite la Constitución, pues permite amnistiar a personas no encontradas culpables de nada.
4. Viola el artículo 144 de la Constitución, que establece que el Estado salvadoreño se atendrá a cumplir los tratados internacionales, que estarán por encima de las leyes secundarias, y en este punto, la Ley de Amnistía contraría la Convención Americana de Derechos Humanos.
5. Infringe el artículo 2 de la Constitución en relación con la garantía del derecho a la vida y a la protección de este derecho; los artículos 12 y 131 en relación con la presunción de inocencia y por lo tanto con la imposibilidad de convertir a una persona no encontrada culpable en sujeto amnistiable; y también los artículos 85 y 135, porque al emitir la Ley de Amnistía, no se respetó el proceso de formación de la ley.
6. La aprobación del decreto que dio vida a la Ley de Amnistía no cumplió con el proceso de estudio y análisis, ni respetó los requisitos de publicidad, ontradicción, libre debate y discusión.

Por otra parte, el hecho de que la Sala de lo Constitucional haya admitido la mencionada demanda no significa que será validada, puesto que en esa instancia es de todos conocidos existen miles de demandas engavetadas, sin que hayan sido alguna vez analizadas. No obstante, el estado salvadoreño no puede seguir ignorando las resoluciones de organismos internacionales de derechos humanos, ni el clamor de justicia del pueblo. Sus márgenes de maniobra se reducen, y aunque esto podría considerarse parte del show mediático electorero, sería refrescante para la nación que esto no se quedara sólo en eso, y que diéramos ese paso que nos hace falta para superar el subdesarrollo moral y sanar de una vez por todas nuestra heridas abiertas.


domingo, 29 de septiembre de 2013

PLÁTICA DE DIOS CON SU PUEBLO

(En el aniversario-denuncia de la masacre del Mozote).
Por Esteban Velásquez.*

Pueblo mío… ¡Pueblo nuestro!
Herencia chiquita mía
milpa labrada con amor
paso a paso,
quebrada a quebrada,
vereda a vereda
corazón a corazón.
¡Quisieron eliminarte para siempre!
Extirpar la raíz.;
Desenterrar la semilla oculta
en lo más humilde,
como siempre.
En cada Belén de Judá que sigue pariendo la historia.

Quisieron hundir un sueño eterno.
¡El despertar que, siglos después, tu conciencia comprendió!
¡Quisieron arrasar la tierra que yo mismo cultivé
la viña que mi Padre me encargó!

    Pero lo que para ellos fue ilusión
    hoy es para ti el mayor grito
    el mayor desafío
    la más interpelante pregunta sin respuesta
    la que les puede hundir aún más en el desprecio de los pueblos
    y el olvido de la vida
    …El único olvido cabal.

Nunca calculan los asesinos de mi pueblo que es a mí y a mi plan al que intentan aniquilar, nunca calculan los asesinos de mi pueblo que mi estrategia contempla el resurgir entre cenizas, cruces, huesos, cadáveres, sepulcros… y siglos.
¡No habrá ni una sola cicatriz de cualquiera de mis ovejas que
no vuelva yo a curar con ternura!
¡No habrá ni una sola bala
ni un solo machetazo
ni una sola cuchillada
ni siquiera un solo desprecio
del que yo no pida cuenta al hermano que atentó contra su hermano,
inocente e indefenso!
¡No habrá ni un solo niño carbonizado
al que yo no vuelva a soplar mi aliento de vida en las moradas eternas!
…Porque yo soy un Dios celoso,
pero quiero perdonarles cuando reconozcan sus culpas con lágrimas de amor.
Quiero perdonarles cuando cumplan su sentencia con corazón humano.

Quiero perdonarles cuando por estos caminos y veredas
vuelvan a transitar libremente catequistas y activistas
que hablan del reino, de Dios… y su justicia.

    …Porque también soy un Dios misericordioso.
    ¡Pueblo mío! ¡Hoy es día grande para ti!
    Porque el poder del Altísimo te ha cubierto con su gloria
    y tu paso libertario anuncia ya en el horizonte de la paz
    el derribo de su trono de los poderosos y soberbios.
    Los Herodes y Pilatos
    del norte y sur.
    Los que no aprendieron en Vietnam ni en Nicaragua
    ni en el San Vicente de Aquino ni en el Teotepeque de Farabundo.
    Los que pensaron callar a San Romero de América.
    Y a los fieles y militantes hijos de Ignacio.
    Los que todavía blasfeman con su boca con el derecho internacional.
    Y el respeto a la constitución que no cumplen.
    Los que se atreven a desafiar mi alianza eterna con los pobres
    y humildes de la tierra.

Hasta las piedras gritarían
Si se intentara de nuevo sofocar
en 1992
el grito inocente de estos niños
que reivindican el lamento de dolor
de aquellos hijos de Raquel
arrancados de los pechos de sus “nanas”
en el siempre presente diciembre del 81
de santo y revolucionario lugar del Mozote,
valle de ignominia y de esperanza
de este pulgarcito Salvador,
retoño de la raíz de José
en la cintura ardiente de América,
¡Centro América… nuestra!

__________________________________

*Esteban Velásquez. Sacerdote que acompañó con su labor pastoral la lucha del pueblo salvadoreño, habiendo pasado varios años en el norte del oriente del país, participando de los sacrificios y limitaciones que imponía la situación bélica. También fue uno de los mayores colaboradores del proyecto cultural revolucionario Agrupación Libre de Artistas de Morazán, ALAMO. Este sentido y hermoso poema fue publicado en el número 2 de la revista Álamo, en marzo de 1992.

martes, 24 de septiembre de 2013

UN POEMA DE AMADA LIBERTAD

FUERA DE SERIE
(A Mae).
Por Amada Libertad.*

Amada Libertad.


Sabe…
Arrímese al radio y oiga las noticias
salga a la puerta y vea la calle
ahí donde sufre más mi pueblo.

Vaya al centro y mutile las ventas callejeras
salpique la ventana del maniquí
y vea el sufrimiento, el sacrificio
el desgarro de la humanidad.

Hoy sí puede llorar;
sin pena, pues no es por mí.
Es por la indignación que late dentro de su conciencia.

Ahora sí.
Soy su hija, su prima, su hermana,
su amiga y compañera.


* Amada Libertad. Seudónimo de Leyla Patricia Quintana Marxelly. Poetisa revolucionaria y guerrillera salvadoreña, nacida en Santa Tecla el 2 de abril de 1970, y muerta en acción el 11 de julio de 1991 en el sitio conocido como El Salitre, jurisdicción de Nejapa, departamento de San Salvador. Su poesía es limpia, tierna y profunda, totalmente afiliada a los intereses de nuestro pueblo.

lunes, 23 de septiembre de 2013

Comidas y Bebidas en Tiempo de Guerra

Por Baneste

La flor de izote.
Durante la guerra revolucionaria en El Salvador, hubo etapas muy difíciles en los frentes de guerra, aunque las condiciones variaban de una región a otra, determinadas éstas por la presencia o no de población civil; la frecuencia de operatividad enemiga, y el área de trabajo asignada. Por ejemplo, el norte del departamento de Morazán gozaba de periodos prolongados de tranquilidad, sin actividad bélica, pero durante los años 1983-1987, hubo una escases muy marcada de alimentos, la cual se acrecentaba durante los operativos de la Fuerza Armada, obligando al personal de cocinas a ingeniárselas para darle de comer a todos y cada uno de nuestros elementos. En 1984, en la zona de Torola, hubo días que tuvimos que comer tortillas hechas de masa de maicillo (sorgo), porque no había maíz, acompañadas solamente con frijoles y arroz. Los puntos de abastecimiento para nuestra zona estaban lejanos y de difícil acceso, ya que no contábamos con otro medio de transporte más que bestias de carga. Esos puntos eran los municipios de Carolina y San Antonio del Mosco, en el norte del departamento de San Miguel, para cuyo acceso era necesario cruzar el impredecible río Torola (en invierno). Varias veces las operaciones de abastecimiento debían ser acompañadas de  una pequeña actividad político-militar para aprovechar al máximo el esfuerzo, pues aunque esos pueblos ya habían sido desalojados por la tropas enemigas, algunas de sus unidades se mantenían en las cercanías a éstas. En más de una ocasión ingresamos a Carolina con tan sólo dos escuadras de combatientes, a sabiendas que habían dos compañías de la Tercera Brigada de Infantería ubicadas en un punto conocido como El Retén en las proximidades de dicho municipio.

A continuación una lista de algunas de las comidas, bebidas y aperitivos, que nos eran preparados por nuestras compañeras que laboraban en las estructuras de cocina (en tiempo de crisis). Algunos de éstos me llegaron a gustar tanto que cuando terminó la guerra, yo mismo me los preparaba, y ahora en la distancia añoro esos platillos.

Un gajo de pitos.


COMIDAS

Sopa de cogollos de izote.
Sopa de frijoles con pitos.
Sopa de chipilín.
Piñicos o motates revueltos con huevos.
Tortas de pito.
Arroz aguado.
Guacamole cuzcatleco.
Sopa de avena.
Tomatada.
Arroz con chile verde.
Sopita de cangrejos de agua dulce.
Chicharrones de cusuco con arroz sancochado.
Ejotes con huevo.
Consomé de garrobo.
Carne asada de venado.

BEBIDAS

Atol de piñuela.
Horchata.
Atol de elote.
Limonada.

APERITIVOS

Elotes asados.
Elotes cocidos.
Conserva de jocote.
Conserva de mango.
Semillas de marañón asadas.
Guineos verdes asados.
Semillas de paterna cocidas.


Otro gajo de pitos.


DEFINICIONES RELACIONADAS A ESTA NOTA

Piñico: Retoño de la planta conocida en El Salvador como “piñal” (bromelia pinguin), el cual es de alto contenido nutritivo con un sabor muy particular, especialmente cuando se combina con otros alimentos.

Motate: Es el tallo de la misma planta de “piñal”, muy similar al piñico, pero un poco más grande y voluminoso.

Pito: En El Salvador, flor del árbol del mismo nombre, en forma de vaina, semejando una diminuta espada de color rojizo, muy sabroso cocinado en combinación con otros alimentos. Es un potente soporífero.

Chipilín: (Crotalaria longirostrata) Planta comestible muy común en El Salvador, con alto contenido en hierro, calcio y betacaroteno.

Cusuco: Con este nombre también se conoce al armadillo en El Salvador.



jueves, 19 de septiembre de 2013

El Salvador: Candidatos presidenciales defienden ley que impide investigación de delitos de guerra



Por Adital.
(Publicado originalmente el Martes 3 de Septiembre de 2013, en El Nuevo Topo).



A exactos cinco meses de las elecciones presidenciales en El Salvador los defensores de derechos humanos se muestran preocupados por la omisión de los candidatos en lo que se refiere al final de la Ley de Amnistía, lo que permitiría que los delitos de guerra fuesen debidamente investigados y juzgados. Conforme indagó la agencia Noticias Aliadas, tanto los partidos de derecha como los de izquierda no realizarán ningún esfuerzo para derogar la Ley.

Norman Quijano, de la Alianza Republicana Nacionalista (Arena), y Elías Antonio Saca, del Movimiento Unidad, tradicionales partidos de derecha, al ser cuestionados sobre la posibilidad de derogar la Ley, no manifestaron la menor intención de hacerlo, afirmando que la Ley significó la reconciliación del país con la paz. Sin embargo, para Noticias Aliadas, la decepción mayor se dio con la postura del candidato del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), el actual vicepresidente y ex guerrillero Salvador Sánchez Cerén.

“Primero, quiero decir que nosotros cerramos un conflicto a través de los Acuerdos de Paz. Esos acuerdos abrieron una nueva etapa para El Salvador. Es ejemplo para América Latina y para el mundo. Para construir el desarrollo del país necesitamos paz. Ahora, nosotros [el FMLN] estamos viendo el futuro y el futuro tiene que ser de oportunidades para todos”, dijo Cerén a Noticias Aliadas. La agencia ya había constatado que el FMLN con la victoria del ex periodista Mauricio Funes para la Presidencia en 2009, éste no se esforzó, como había prometido, para derogar o incluso modificar la Ley de Amnistía.

Tal postura contraria a las recomendaciones de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que en el informe de octubre de 2012 sobre la masacre de “El Mozote”, establece que el Estado asegure que la Ley de Amnistía para la Consolidación de la Paz no represente un obstáculo para la investigación de los acontecimientos materiales de esa masacre, ni para la identificación, juicio y eventual castigo de los responsables por ésta y otras graves violaciones a los derechos humanos.

Los candidatos presidenciales también continuarían despreciando el informe de la Comisión de la Verdad, publicado en 1993, inmediatamente después de los Acuerdos de Paz, y que registra las graves violaciones de derechos humanos cometidas durante el conflicto, que desde 1980 a 1992 dejó más de 75 mil muertos, 8 mil desaparecidos y millones de dólares de pérdida en infraestructura.

Entre los delitos mencionados en el informe de la Comisión está la masacre de “El Mozote”, ocurrida en 1981, cuando soldados del Batallón de Reacción Inmediata Atlacatl (Biria) y soldados de la Tercera Brigada de Infantería de San Miguel ejecutaron una operación en la localidad del Mozote, Departamento de Morazán, y asesinaron a cerca de 1 mil habitantes, de los cuales la mitad eran menores de edad.

Noticias Aliadas denuncia además que un grupo de militares estableció una alianza pública con el FMLN, lo que dio como resultado el nombramiento de un militar como asesor de Defensa Nacional de la Presidencia, el coronel Roberto López, que según la Comisión de la Verdad y la CIDH, tenía conocimiento de los planes del gobierno para asesinar a los sacerdotes jesuitas de la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA) y a otras dos mujeres, en 1989. Esas personas fueron asesinadas porque defendían a los pobres y apostaban al diálogo entre las dos partes de la guerra civil: el gobierno, vinculado a los militares, por un lado, y el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), por el otro.

Más de 20 años después de la aprobación de la Ley de Amnistía de El Salvador, sectores de la sociedad civil organizada y defensores de derechos humanos todavía cuestionan el mantenimiento de un dispositivo que favorece la impunidad. La legislación fue aprobada el 20 de marzo de 1993, sólo dos días después que la Comisión de la Verdad publicó el informe “De la locura a la esperanza: la guerra de los 12 años en El Salvador”. La nueva Ley habría dejado inoperante el capítulo de los Acuerdos de Paz sobre la superación de la impunidad, dificultando la investigación de la práctica de los participantes del conflicto en graves violaciones de derechos humanos.

Informaciones de la prensa salvadoreña dan cuenta de que la Fiscalía y la Corte Suprema de El Salvador están preparando la exhumación de las víctimas de “El Mozote”, argumentando que la Ley de Amnistía ya no es un obstáculo, pues habría sido invalidada por la decisión de la CIDH, que condenó al Estado Salvadoreño por el acometimiento, ocultación de la verdad y negación de la justicia en el caso de esta masacre. La Corte de Derechos Humanos determinó seis meses a partir de la notificación de la sentencia para concluir un mapa de las exhumaciones, con el objetivo de revelar la dimensión real de la masacre, el paradero de las víctimas que no fueron encontradas, dando comienzo a una investigación penal contra los responsables.

Traducción: Daniel Barrantes – barrantes.daniel@gmail.com


Alcohol Versus Marihuana

Por Baneste




De acuerdo al más reciente informe de la Organización Mundial de la Salud, un total de 1,760,000 personas mueren cada año a nivel mundial debido a causas relacionadas con el alcohol, incluyendo las directas y las producidas por accidentes de tránsito, entre otras. En contraste, no se conoce de alguna persona que haya muerto por causa directa del consumo de marihuana, ya que –según investigaciones hechas por expertos– un adicto a esta droga tendría que absorber miles de fumadas con alto contenido de TCH (tetrahidrocarbocannabinol), el cual es el componente que produce el endrogamiento, para que esté en peligro de muerte.

Aunque los defensores y promotores del consumo de la marihuana siempre se han esforzado en minimizar y ocultar los efectos nocivos de su consumo, a la vez que resaltan sus cualidades beneficiosas para la salud, existen estudios que demuestran el elevado número de fatalidades relacionadas indirectamente a esta droga, debido principalmente a su alto nivel de adictividad conducente a la violencia, tendencias al suicidio y la excitación del deseo de consumo de substancias más fuertes. Investigaciones un tanto controversiales han remarcado que la cannabis es menos adictiva que otras substancias, incluyendo algunas de tipo legal, tales como la cafeína.

En la actualidad, profesionales del campo de la salud en Estados Unidos, han alertado sobre el uso inapropiado de los productos comestibles elaborados en base a la cannabis. Muchas personas que han experimentado con dichos productos (incluyendo fumadores consuetudinarios de la “mota”), han reportado haber tenido experiencias desagradables, aflictivas u horrorizantes. Intensos ataques de pánico, paranoia desquiciante y accesos incontenibles de risa, acompañados a la súbita elevación de la presión sanguínea y agitación de la actividad cardíaca, han sido algunas de las vivencias de los que comen galleticas o pastelitos hechos de marihuana.

El siguiente es un fragmento de un testimonio de una joven estadounidense que ha sido tomado del sitio Beyondchronic.com:

Anoche tenía un fuerte dolor de cabeza. Podía decir que me iba a inhabilitar por varias horas o días. No tenía el vaporizador y la pipa de agua no me gusta porque me quema la garganta… Entonces mi novio salió y me trajo un panecillo “comestible”. Estaba viñetado como “una dosis”. Lo comí y sabía un tanto amargo. Pude saborear la mota desde la primer mordida. Aún así, no esperaba sentir algo diferente a lo que siento cuando la fumo. Tan sólo un poco cansada.


Una hora más tarde, el infierno se desató. El piso estaba en el encielado, el mundo ya no tenía sentido y no podía parar de carcajearme. Pero no me sentía bien. Era insano. ¿Y cómo es eso de que nadie habla cómo se siente la lengua como si se hubiese sumergido en pegamento? No podía parar de reír y cuando intentaba beber algo, se transformaba en el peor trago que jamás haya ingerido. Luego simplemente comencé a chillar, lloriqueando, diciendo que no me había gustado. Y en verdad no quiero experimentar algo como eso otra vez. Ha sido algo de lo menos divertido que jamás haya pasado. Por último me quedé dormida escuchando el sonido de mi propia voz que decía, “aaaaaaaaaaaaaaaa”. No hubiera podido parar si lo hubiera querido. Lo único bueno de esto fue que el dolor de cabeza se me quitó. ¿Sólo me pregunto por qué nadie habla de estas experiencias)


Los que promueven la legalización de la marihuana en Estados Unidos han destacado el hecho de que a pesar de las diferencias en los riesgos a la salud entre dicha droga y el consumo de alcohol, las agencias federales de narcóticos han negado continuamente que la primera es menos tóxica que el segundo; y que mientras las campañas anti-marihuana siguen fomentando la fracasada guerra contra las drogas, el ponerse borracho se celebra como un pasatiempo nacional en muchos lugares en todo el mundo.

Reportes del Buró Federal de Investigaciones señalan que de un total de 1.5 millones de arrestos por droga realizados en 2011, cerca de 750,000 fueron por marihuana (lo que pone a esta droga muy cerca de la heroína y el LSD), lo cual se traduce en una captura cada 42 segundos. También se destaca una disparidad racial en la aplicación de estas leyes anti-drogas, en tanto que los adictos negros son cuatro veces más propensos a ser arrestados que los adictos blancos, aún y cuando ambos grupos registran similares tasas de uso de dicha substancia.

En este contexto fue lanzado recientemente el sitio web “Since This Morning”, luego que el fiscal general Eric Holder anunciara que el gobierno federal no intervendría en la implementación de planes aprobados por los votantes en los estados de Washington y Colorado a favor de un sistema legalizado de uso y comercialización de la marihuana para adultos. En dicho sitio se presentan cifras “actualizadas” del número de muertes causadas por el alcohol y las causadas por el consumo de cannabis.




lunes, 16 de septiembre de 2013

La Gloria

Por Yasser



Las gruesas gotas de la lluvia sonaban como pedradas en el techo de lámina de la casita. Cuando entramos, nos dimos cuenta que sólo había una cama, una mesa y una silla. Ella estaba a cargo de un colectivo y yo estaba a cargo de varios colectivos. La reunión era para coordinar con ella la no interferencia de su grupo en nuestras actividades, aunque éstas no fueran conocidas del público. Horas antes, cuando nos habíamos juntado para concertar la reunión, me había embelezado con la belleza de sus piernas.

Estando solos en el estruendoso ruido de la tormenta, que en aquel ambiente tan cálido traía cierto nivel de frío, comenzamos a hablar entrecortado y nos pusimos de acuerdo. Era necesario, por el bien de la lucha, comprendernos.

Al tenerla tan cerca y verla allí tan desprotegida en aquella situación de insospechada ventaja, renuncié a mis más demandantes anhelos y le ofrecí la cama, proponiéndome como voluntario para dormir en el suelo. Ella me dijo que estaba acostumbrada al campamento, y que si así lo quería, que nos distribuyéramos las postas y que le concediera el primer turno, para yo hacer el segundo. Esto era un principio fundamental en la mística de un guerrillero. Pero el criterio sobre el cual era aplicado era variable de acuerdo a la situación y al recurso  humano disponible.

Entonces le expliqué que estábamos en una comunidad de civiles, y que nosotros mismos estábamos vestidos como civiles; ya no éramos guerrilleros. Fue cuando ella me dijo, “Acordate de Nolvo, de la Mercedes, de la Lucita, de la Altagracia. Acordate de la Toñita, de la Marcela, de La Periquita. ¿O te olvidás de Tito o de Jacobo; de la Flaca de San Vicente, de la Irene o de la radista Yanet? ¿Ya no te acordás de Augusto, Ricardo, Carmen “La Colocha”, Lito y Rubén?”

Para mí era muy pronto para no recordar, y demasiado nunca para no olvidar. Mis míseros deseos los traspasé al reino del intelecto y le ofrecí todas las pocas colchas que estaban allí disponibles. Las aceptó con la condición de que yo me quedara en la cama. Resignado me dispuse francamente a dormir, y me dormí. Me dormí tranquilamente porque renuncié a aquel fogoso deseo de tener a esa mujer. Soñé con venaditos que saltaban alegres en las cercanías de nuestro campamento. No miraba a Jacobo bebiéndose la sangre de un venado muerto. Pero sí miraba a la Sarita buscando en los charrales al viejo Tito.

Me dormí, me dormí, me dormí.

Por eso fue una sorpresa extremadamente agradable para mí despertarme con el roce de aquel tan deseado cuerpo. Ella intentaba arroparme con la cobija tal vez para espantar mis supuestos miedos. Al darme cuenta del milagro, yo reaccioné y me la comí a besos.


Afuera, la torrencial lluvia continuaba disparando granizos, sapos y ranas, para matar el silencio.

sábado, 14 de septiembre de 2013

El Tacuazín

Por Baneste
El tacuazín común. (Imagen tomada de Cawildlife911.org)

El tacuazín es un animal bastante común en El Salvador, en donde también es conocido como “tacuache”, el cual es omnívoro (es decir, come de todo); desarrolla sus actividades principalmente durante la noche (es nocturno); pero también es activo durante el día. Normalmente se desplaza por el suelo; pero asimismo puede movilizarse entre los árboles, en los cuales, incluso, anida. Estas características, tan particulares, le han merecido la comparación con los maleantes, quienes son genéricamente conocidos como tacuacines o tacuaches.

El tacuazín se alimenta de raíces, hierbas, hojas, frutas y animales. Su animal favorito, y más fácil presa, es la gallina, en busca de la cual entra en conflicto con el humano. A pesar de su tamaño, relativamente pequeño, es terco y valiente, y persiste en su empresa hasta lograrla, únicamente fracasando si es muerto. Yo vi morir uno a machetazos y todavía se convulsionaba después de muerto. La verdad –como yo era un niño– me produjo pavor.

Ese tacuazín que aparentemente fue muerto en el patio de la casa de mi padre, por un vecino que estaba presente al momento de su aparición, era blancuzco (porque también hay negros). Sus pelos aparecían gruesos y desarreglados  en la longitud de su cuerpo; sus ojos brillantes, obsesivos y fijos en un rostro casi lampiño güizutudo; es decir, alargado. Tenía bastante parecido a la rata; pero definitivamente era menos desagradable. Su fijación era continuar comiéndose los aguacates, papayas y anonas que teníamos en el tabanco de la casa. Porque hay que decir que lo había estado haciendo durante muchas noches con una persistencia de gota intermitente sobre una piedra.

Cuando lo descubrimos, al amanecer, no aparecía asustado, ni confundido o atemorizado. Tampoco aparecía desafiante, ni altanero o vanaglorioso. Pero a mí me impresionaba cierto temor o indecisión que manifestaban los adultos al momento de atacarlo. Hasta que Calín lo aniquiló con un solo machetazo. El pobre quedó tendido allí con sus ojos abiertos. El cielo se reflejaba en la pupila de sus ojos muertos.


Tacuazín Peinado.

Como todo un inocente yo quería sepultarlo, teniendo el presentimiento de que sepultura es recuerdo. Pero Calín dijo “¡Lo vamos a comer! ¡Descuarticémoslo!””Se ha comido las gallinas y los pollitos. ¡Tiene que pagar!”  Yo no podía olvidar los ojos tristes de aquel animalejo que se asemejaban a los de mi querido perro. Me di la vuelta y me puse a llorar.

Entonces vino mi padre y me preguntó: “¿Sabías cuál es el secreto del tacuazín?” “No”, le respondí yo. Y luego dijo, “¡Aunque aparenta estar muerto, todavía está vivo!”  Y con enorme asombro vi cómo aquel animalito comenzó a desplazarse de regreso a la arboleda que estaba junto a nuestra casa. Y Calín dijo “¡Dejémoslo que se vaya!” “¡Pobrecito!”

Me sentí reivindicado durante el prolongado silencio que permitió que el marsupial escapara aun estando herido. Mi corazón de niño se regocijó con un júbilo primigenio de justicia. Porque en mi pequeño cerebro retumbaba la pregunta “¿Por qué lo tienen que matar por buscar la comida como la buscamos nosotros?”

La persona que yo siempre creí era mi padre se me acercó despaciosamente. Con su gran serenidad e inigualable ternura me dio unas palmaditas en el hombro, y reflexivamente me dijo: “Recordá esto: los políticos son como los tacuacines… ¡Siempre te roban y siempre te dan lástima!”  Y Calín añadió: “¡Por eso les llamamos Tacuaches!”






miércoles, 11 de septiembre de 2013

Recordando a Hilda, “Gloribel”: Catequista, esposa, madre y luchadora social

Las ideas de la Teología de la liberación abrazadas por el catolicismo progresista irrumpen en la vida nacional y la crisis sociopolítica salvadoreña.
Por Fidel A. Romero, “Fidel Zarco”.


Recordar a mi hermana, es recordar nuestra infancia, a la familia, a la orientación recibida de nuestros padres, a la vida difícil de nuestro tiempo, a las injusticias vistas en la época como el caso de la hermana de Maura pariendo un hijo en un maizal que fue asesinada y luego acusada de robar maíz para salvar al asesino, la pérdida de Chemita (nuestro hermano menor) y sus efectos,  al trabajo cristiano desplegado por los catequistas formados a la luz de la teología de la liberación, su gran actividad organizativa con los jóvenes en las comunidades rurales de la jurisdicción de Jiquilisco en donde sin quererlo y al ver su práctica tuve un ejemplo de valores cristianos para interpretar la realidad que vivíamos.  También es recordar el gran evento de la fiesta de su matrimonio, su joven familia, su prosperidad truncada por la época de guerra civil así como también la sublimación de su dolor y su consecuencia demostrada en su trabajo como cuadro organizador en la zona Ángela Montano en el oriente de El Salvador durante la guerra civil.
En una narración anterior, en la cual son descritos un par de hechos trágicos de la historia familiar y, que fueron parte de las vivencias tenidas en la infancia, fue mencionado el nombre de María Hilda Romero,  mi hermana mayor.  Su participación en la comunidad ya sea alfabetizando o catequizando así como también celebrando la palabra con el enfoque de la corriente social de la iglesia, teología de la liberación, que sopló América Latina, basados en el concilio Vaticano II y a la luz del CELAM[1] de Medellín-Colombia.  Su práctica e incidencia en el cantón y alrededores dejó huellas, como también dejó huellas en mi formación y práctica posterior.
Hay cosas que se graban en la memoria y cuando estaba cursando los años de mi primaria escolar en la Federal de Jiquilisco, quedó registrada en mi mente la expresión facial que tenia mi hermana, en sus 12 años, con sus ojos llorosos y una paila cuartillera en su cabeza cargando el maíz para molerlo en el molino del pueblo.  Aunque ella estaba en una escuela diferente, recuerdo haber viajado juntos por espacio de unos 4 años al pueblo.  Se resistió a continuar estudiando después de su primaria, dedicándose a ayudar nuestra madre en los quehaceres de la casa e irse integrando paulatinamente en actividades de la comunidad, incluyendo la celebración de la palabra después de haberse formado como catequista en el Centro de Promoción de Jóvenes Campesinos de Los Naranjos[2].
La muerte trágica del menor de la familia, Chemita, quien sólo contaba con 7 años, hizo un efecto diferenciado en cada miembro de la familia, porque diferenciada era la apreciación del momento por tener diferentes edades y puntos de referencia:  la expresión simple y un tanto evasiva a la interacción de mi padre se acentuó; los llantos y quejas de mi madre se hicieron frecuentes hasta padecer de una depresión crónica enfermiza. Nosotros los hijos no comentábamos sobre la tragedia familiar, pero era evidente que teníamos un dolor común: nuestro hermanito desapareció violentamente de nuestro lado.   Esa pérdida, a nuestros progenitores los convirtió en más controladores de nuestros movimientos y actividades. Había una cancha de fútbol a tres cuadras de nuestra casa, a la cual asistíamos algunas veces; era oportunidad de encontrarse con la mayoría de jóvenes del cantón que se congregaban a practicar el popular deporte del fútbol.  
Isabel, Josefa Dolores, Luis Alonso, María Hilda, Fidel Ángel y José María (Chemita); todos, fuimos crecidos con los valores familiares, con una fe cristiana inculcada sin muchas palabras sino con los ejemplos que eran mostrados por José Dolores y María Sipriana, nuestros padres. Asistíamos dominicalmente a misa de la parroquia del pueblo. El trabajo agrícola que hacía mi padre y la iglesia fueron nuestra primera socialización que luego se agrega la escuela. Recuerdo a mi viejo, ya que nunca lo vi joven, que tuvo una vida austera y simple, portando desde siempre un lazo o cuerda amarrada a su cintura como señal de ser devoto a san Francisco de Asís.  Esto, cuando nos bañábamos para sacarnos el lodo de las faenas ocasionales en los fines de semana de sacar punches o curiles en la bahía de Jiquilisco; era de los organizadores de la procesiones religiosas en las fiestas patronales del pueblo; miembro de los caballeros de Cristo Rey; en las semana santa  cargaba el santo entierro.
Para nosotros el evento de gran trascendencia eran las fiestas patronales de Jiquilisco de finales del mes de Agosto, por todo lo que implicaba: algún estreno, subirse a algún juego mecánico, sin faltar las festividades religiosa y las cohetería de las alboradas acompañadas con la banda regimental.  La gran alegría que nos producían el ver y escuchar la gritería de los usuarios del carrusel (la rueda voladora) y la chicago; el parque central no daba abasto para la cantidad de visitantes de los cantones aledaños; la misa dominical en la iglesia con la compra del periódico era la rutina del fin de semana.
No registra mi memoria que nosotros hubiésemos estado en alguna casa vecina jugando como lo hacen comúnmente los pequeños en los vecindarios.  Hay permiso que jueguen aquí pero no en casa ajena”, era la autoridad de la voz de la madre protectora…, pero sí, nos visitaban niños vecinos y armábamos cualesquier tipo de juegos: jugábamos con canicas, semillas de marañón, ladrón librado, sin faltar la pelota de trapo para patear en porterías improvisadas. Nos hicimos de nuestro propio grupo de amigos de acuerdo al lugar que frecuentábamos; de esa forma, Hilda se hizo de su grupo de amigas en la iglesia y empezó a frecuentarla más por las actividades en que participaba.  Ya antes había un grupo de niños y niñas del caserío que habíamos hecho compromiso moral de enseñarles a leer y escribir.  Recuerdo bien que hasta una pizarra habíamos comprado para explicar las lecciones en las clases que se daban al solo empezar a obscurecer, y así no interferir con las tareas agrícolas en que participaba el grupo, incluyéndonos.  Hilda fue quien organizó ese grupo para alfabetizarlo.
La formación cristiana empezada en el hogar, continuó con el trabajo de catequesis de la parroquia, que en toda su jurisdicción era conducida por el padre Juan Macho, uno de los tres sacerdotes que abrieron años después el Centro de Promoción Campesino de Los Naranjos, a pocas cuadras de donde vivíamos. María Hilda, rápido cumplió los requisitos para hacer su sacramento de primera comunión;  mi madre chequeaba haciéndola repetir durante las noches aquellas largas y aburridas oraciones que se recitaban de memoria sin entenderlas muchas veces.  Esa era la costumbre y de esa forma también ella ya estando la mayoría del grupo alfabetizado, hacía los coros repitiendo las oraciones para ser memorizadas.  Por mi parte, aunque ella insistía que me integrara para aprender el catequismo, nunca quise participar respondiéndole en forma categórica: “Yo tengo mi propia doctrina con el padre gordo y pelón de la iglesia” (su nombre era Zacarías). En efecto, tenía mi propia catequesis en la Escuela Federal en donde llegaba uno de los sacerdotes pasionistas[3] a darnos doctrina dos horas por semana.  Para nosotros era divertido porque entre todos rodeábamos al sacerdote y le tocábamos la cabeza sin pelo… El respondía riéndose y fingiendo defenderse levantando rápido; su pie haciendo amagos de patearnos; no paraba de carcajearse; en el sexto grado de la escuela recibí la catequesis para prepararme y tener la primera comunión.
Impartiendo alfabetización y catequesis, motivada por enseñar lo que sabia a los niños del caserío, Hilda tuvo la práctica de liderar grupos, mantenerlos motivados en torno a propósitos de interés de sus miembros.  Querían aprender a leer y hacer la doctrina para cumplir sus sacramentos. En esa forma se fue involucrando más y más en las actividades de jóvenes en la iglesia con su correspondencia en el cantón, hasta llegar a ser del grupo que inauguraron el Centro de Promoción de Jóvenes Campesinos de Los Naranjos, donde recibían cursos con la filosofía del concilio Vaticano II y las directrices del CELAM, con el enfoque de la teología de la liberación; formó parte del grupo pionero del Centro de Capacitación Campesina; asistió a varios cursos, después de los cuales, los cursillistas transmitían lo aprendido de las lecturas bíblicas adaptándolas a la realidad del momento que se discutía en reuniones de jóvenes, y luego en asambleas de caseríos.  Estas reuniones y asambleas eran llamadas celebración de la palabra.
Algunas de las ideas de la Teología de la Liberación[4] son:
1-La salvación cristiana no puede darse sin la liberación económica, política, social e ideológica, como signos visibles de la dignidad del hombre (ver punto 11).
2-Eliminar la pobreza, la explotación, las faltas de oportunidades e injusticias de este mundo.
3-Garantizar el acceso a la educación y la salud.
4-La liberación como toma de conciencia ante la realidad socioeconómica latinoamericana.
5-Reflexión constante del ser humano sobre sí mismo para crear una actitud creativa en su propio beneficio y en el de la sociedad.
6-La situación actual de la mayoría de los latinoamericanos contradice el designio histórico de Dios y la pobreza es un pecado social.
7-No solamente hay pecadores, hay víctimas del pecado que necesitan justicia, restauración. Todos somos pecadores, pero en concreto hay que distinguir entre víctima y victimario.
8-Tomar conciencia de la lucha de clases optando siempre por los pobres.
9-Afirmar el sistema democrático profundizando la concientización de las masas acerca de sus verdaderos enemigos para transformar el sistema vigente.
10-Crear un “hombre nuevo” como condición indispensable para asegurar el éxito de la transformación social. El hombre solidario y creativo motor de la actividad humana en contraposición a la mentalidad capitalista de especulación y espíritu de lucro.
11-La libre aceptación de la doctrina evangélica, es decir, primeramente procurar a la persona unas condiciones de vida dignas y posteriormente su adoctrinación evangélica si la persona quiere. No como anteriormente se hacía: mientras las misiones cristianas dieran de comer, las personas se proclamaban cristianas.
Por otro lado y viendo más allá de nuestro entorno familiar y local, sucedió que a finales de la década de los 60’s, coinciden en El salvador varios factores que hacen que explote la crisis sociopolítica que se venía gestando en el país:
- El modelo económico agroexportador desarrollista que se implementaba en el marco de mercado regional centroamericano, MERCOMUN, sufre un quiebre con las medidas proteccionistas de intereses locales tomados por el gobierno hondureño, que ejecuta un proyecto de reforma agraria y hace un cambio hacia la política de comercio y migración en su territorio, especialmente los salvadoreños.  Expulsa alrededor de unos 300 mil compatriotas, quienes no pueden ser absorbidos laboralmente en su país de origen, El Salvador, sumándose al ya existente 70% de desempleo urbano así como también al más del 60% de campesinos sin tierra. Las tropas salvadoreñas invaden Honduras sin declaran la guerra, unificando todos los sectores en base al nacionalismo y disimulando transitoriamente la crisis interna que era una olla de presión en El Salvador.
- La teología de la liberación que surge en esa década y que tiene a su base la respuesta de cómo hacer que la fe trascienda y libere a la persona en vez de que lo alienee, hace su arribo en El Salvador, justamente en el momento que estalla la crisis política-económica. Con ideas frescas de interpretación de los textos bíblicos y explicarse la realidad social en forma concientizádora, las personas toman protagonismo de su realidad, empujando a cambiar ese ambiente para beneficio de ellos y la comunidad.  El clero progresista la abraza introduciendo esas ideas en los cursos de catequista en sus respectivos trabajos pastorales.
…” La misión de la Iglesia es trascendente, “no se confunde en modo alguno con la comunidad política. Ni está ligada a sistema político alguno, es a la vez signo y salvaguardia del carácter trascendente de la persona humana” (G. S. 76). Pero no es una trascendencia que se sale de lo humano. Es trascendiendo lo humano, desde dentro como la Iglesia encuentra y realiza el Reino de Dios que Jesús prometió y sigue anunciando mediante el servicio de su Iglesia[5]
En El Salvador, las primeras misiones pastorales empezaron a trabajar en 1969 entre los repatriados de Honduras, pero la labor regular de evangelización se generalizó en 1972, en estrecha relación con la radicalización producida por el desenlace de las elecciones presidenciales con un sonado fraude electoral del partido oficial, robando el triunfo a una coalición de partidos opositora[6]. Los grupos pastorales iniciaron misiones en 13 parroquias localizadas en los departamentos de Chalatenango, Morazán, Usulután, San Vicente, San Salvador, Cuscatlán y la Libertad [7] .  Los dueños del capital y el gobierno con su aparato represivo miraban con malos ojos aquellos centros de capacitación por el nivel de organización e interpretación de la realidad campesina que generaban, al adaptar los textos bíblicos a la luz de la realidad local. El campesino concientizado y organizado era una ecuación desfavorable o no conveniente para sus intereses.
Los centros de catequesis como El Castaño y Los naranjos en Jiquilisco albergaron jóvenes campesinos recibiendo cursos con la corriente social liberadora de la iglesia.

 
…”Históricamente son los campesinos por quienes menos se ha preocupado la sociedad. Juan XXIII, que nunca se avergonzó de su origen campesino, abogó por los cambios necesarios para que los campesinos “no padezcan un complejo de inferioridad” (Mater et Magistra n. 125) y aconsejó que “eran muy conveniente que se asociaran..., porque, como se ha dicho con razón, en nuestra época las voces aisladas son como voces dadas al viento” (ibíd. n. 146). El Concilio Vaticano II recordó que los campesinos no sólo quieren mejores condiciones de vida sino también “participar activamente en la ordenación de la vida económica, social, política y cultural” (G. S. 9). Y Pablo VI en su viaje a Colombia afirmó solemnemente ante los campesinos de Mosquera: “Habéis tomado conciencia de vuestras necesidades y de vuestros sufrimientos y, como otros muchos en el mundo, no podéis tolerar que estas condiciones perduren siempre sin poner solícito remedio”. Y les recordó que debían pertenecer a la familia humana sin discriminaciones, en un plano de hermandad (Disc. A los camp. Agosto 1968)”….
…”Para comprender mejor su relación con el mundo, la Iglesia ha profundizado también este otro concepto: la relación que existe entre la historia de los hombres y la historia de la salvación. Durante muchos años nos hemos acostumbrado a pensar que la historia de los hombres, sus gozos y tristezas, sus logros y fracasos, son algo provisional y pasajero, de poca importancia en comparación con la plenitud final que espera a los cristianos. Parecía que la historia de los hombres y la historia de la salvación corrían caminos paralelos que sólo en la eternidad se juntarían. Parecía que nuestra historia profana, a lo sumo, no era más que un periodo de prueba para la salvación o condenación definitiva”….[8]
Hilda, conocida en la guerra civil con el pseudónimo de “Gloribel”, promovió la organización de jóvenes en las comunidades cristianas de base desde salir del primer cursillo del centro.   Como ella tenía gran actividad y movilidad para visitar el trabajo de las comunidades de base y evitar algún abuso de algún despistado enamorado o comentarios que comúnmente se dan en ese ambiente así como tranquilizar las preocupaciones de mi madre, fui nombrado por ella el acompañante obligado como su hermano menor que era.   Tenía que obedecer a mi madre, que siendo fiel a la costumbre lugareña que a una mujer joven debía ser acompañada para cuidar de su reputación mientras estuviese en edad de casamentera.  ¡Esa tarea de acompañamiento le corresponde al menor, ese fue mi rol que a regañadientes debía cumplir… ya era un adolescente y con algunas muchachas ya se cruzaban algunas  miraditas colochas!
Sin pretenderlo fui viendo su labor en los caseríos, además de escuchar sus discusiones que hacían de los textos bíblicos a la luz de la realidad que se vivía. Fueron innumerables las veces que viajaba los fines de semana a caseríos para dar apoyo a grupos de jóvenes organizados que hacían actividades para recaudar fondos y construir locales en donde desarrollaban actividades de la comunidad, que podrían ser actividades sociales o religiosas; a veces le correspondía a ella poner la primera piedra de la nueva ermita o local a construir; la mitad de su tiempo la pasaba en su labor comunitaria cristiana.  Esto fue disminuyendo cuando adquirió compromiso de casamiento fundando una joven familia con un muchacho de un cantón de otro municipio[9] .  Aunque muchos lugareños la enamoraban, fue el milpeño el elegido.
Ella tuvo muchos enamorados pero fue uno el elegido: Enrique Romero.  Un día de tantos, llegan a la casa un par de jóvenes campesinos vestidos con ropa de dominguear, con aspecto de comerciante, buscando ganado o cuches.

Los recuerdo bien porque fue algo inusual, entraron por la esquina norte del terreno que lindaba a la calle, pasando por en medio del alambrado quedando bajo las sombras del follaje de frondosos árboles de carago y mangos.  Ahí, estaba Luis, mi hermano que por costumbre tenía llevar una silla para repasar sus lecciones y preparar exámenes exigentes de la escuela normal, bajo la tranquilidad y frescura de la sombra de los dos enormes árboles de mango.  Ahí llegaron “los muchachos comerciantes”, quienes lo saludan e identifican como Nacho y Enrique Romero.  Enrique entabla conversación con mi hermano mientras Nacho[10], continua hacia la casa.  Nosotros con Luis Alonso comenzamos a bromear a Hilda sobre “esa sospechosa visita”.  Ella se ponía roja y no daba información pero asumíamos que era Nacho, por ser quien llegó hasta la casa; semanas después, Enrique preguntó si nos gustaría aprender a tocar guitarra. En serio o en broma, Luis le responde que sí le gustaría pero que no teníamos guitarra.  Acto seguido, en una visita Enrique cargaba una guitarra que había comprado en San Marcos Lempa por el puente de oro para nuestras lecciones, quedando oficializada sus visitas a la casa con la complicidad de los hermanos de Hilda. Su casamiento fue todo un evento en el lugar en donde el amplio patio cubierto con una enorme ramada hecha de palmas de coco, no dio abasto para albergar a la juventud danzante de aquella fiesta y a la población en general que se congregaron desde antes de llegar los novios ataviados como la costumbre de la época y lugar.  Con frecuencia escuchaba discusiones de cómo era posible que alguien de afuera llegara a conquistarla. Hace un par de años en Australia, me encontré con un amigo de un cantón vecino al nuestro que recordó ese evento de la siguiente manera:
…”El casamiento de Hilda con Enrique, recuerdo que fue el más grande acontecimiento que recuerdo de cipote, yo no fui invitado, pero igual, todo mundo que la conocía quería llegar a su casamiento, ella era bien popular y muy querida por todos lados por eso llegó esa gran cantidad de personas de todas las edades sin necesidad de invitación.  Hubo acompañamiento en la Iglesia, cuando se trasladaba a la casa desde el desvío de Juiquilisco, la estaban esperando los músicos con una cantidad de personas que convertida en una procesión de mucha alegría al son de la música de Los hermanos Mejía[11]
En seis años la joven pareja y como producto del esfuerzo y energía de la juventud de ambos, se habían construido una economía estable; el terreno de la familia de Enrique otrora sin uso, se había convertido en tierra fértil de cultivo; la finca donde se podrían o desperdiciaba la fruta era cuidada con esmero para sacar la cosecha por carretadas a vender al pueblo; graneros repletos de maíz; potreros con ganado y aquella familia había sido premiada con 4 vástagos o retoños producto del amor.   Enrique ya no solo se había convertido en agricultor próspero en la zona, sino que también hacía tiempo para comerciar con ganado, mientras la participación pastoral de María Hilda, había disminuido pero igual era muy conocida y apreciada la pareja por todos los alrededores.
Lo que sucedió es que desde mediados de los años setenta se inició la represión más fuerte y abarcó a la iglesia.  En los días que asesinaron a Rutilo Grande[12], se acuñó la consigna de ¡”Haz patria, mata un cura”! Y fue que comenzaron a asesinar a los curas y catequistas.
Dentro de la jerarquía católica de El Salvador,  había obispos y sacerdotes que respaldaban las posturas del gobierno del coronel Molina y su sucesor general Humberto Romero, que daban el aval para incrementar la persecución y represión de los seguidores del Vaticano segundo y Medellín.  En el sínodo de Roma en 1977, Mons. Revelo de El Salvador ante una asamblea de obispos declaró: …”Que en El Salvador, la catequesis estaba definitivamente adoctrinando a la gente en el marxismo y que los textos mismos del catequismo que usaban eran una prueba de ello[13]”… Esto era la misma postura de el GOES con sus estructuras de control y represión. Esas declaraciones desafortunadas por el obispo en Roma, fueron como la luz verde para profundizar la represión de sacerdotes, catequistas, pueblo organizado y en general fueron incontables los asesinatos por todos lados como si daban prioridad a miembros de las comunidades cristianas.
… Particularmente se adopta esta política contrainsurgencia por el Estado salvadoreño, entre 1977 y 1980, y la primera llamada de atención sobre esta política contrainsurgente son las denuncias y ataques a través de los medios de difusión y las órdenes religiosas. Los casos más notables son los ataques contra los jesuitas, a través de los medios de difusión, denunciando a estos como “agentes del comunismo internacional” y “fachada de la guerrilla”.
Durante todo el primer semestre de 1977 aparecieron desplegados en la prensa firmados por las asociaciones que integraban el frente de propietarios, en los que se atacaba a los miembros de la Compañía de Jesús y a la doctrina social de la Iglesia emanada de la reunión de Medellín; fueron repartidos volantes y aparecieron leyendas en los muros de las ciudades, que aconsejaban a sus habitantes: “Haga patria, mate a un cura[14]
 Durante el sepelio de Monseñor Romero, ellos (mi hermana y su esposo) estaban presentes al momento en que sacaban el ataúd de Monseñor Romero de la catedral[15], y la policía comenzó a disparar contra la gente, y ahí se cometió una masacre. Aquello fue impactante para la mayoría del pueblo, y eso influyó mucho en mi cuñado y mi hermana, que comprendieron que ya no era posible ningún tipo de solución política en el marco de la legalidad.
“… En el periodo de 28-01-77 al 15-07-79: 69 sacerdotes amenazados (por brigadas escuadronaras), expulsados del país incluidos 6 asesinados (Rutilio Grande, Alfonso Navarro, Ernesto Barrera, Octavio Ortiz Luna, Rafael Palacios, Alirio Napoleón Macías,  Magnicidio Mons. Romero[16]...
A finales de 1980, un atardecer llega un joven del mismo cantón y conocido de ellos a notificarles que en la parte montañosa de su terreno, en una pequeña elevación, había sido instalado un campamento de milicias de las FPL.  Era el único lugar con condiciones boscosas donde podía ser encubierto un campamento de esas características y les solicitaban secretividad.  La guerra había llegado a sus casas para quedarse.
Unos meses después la represión rural se incrementa, mi cuñado salió a hacer compras montado en su brioso caballo. Nunca regresó, nadie daba noticias de él, desapareció[17]… su cadáver fue encontrado ya en estado avanzado de descomposición.  Los pobladores que lo encontraron lo enterraron en el mismo lugar como desconocido por el Km 98 de la carretera de la litoral jurisdicción de Jiquilisco[18].   Ante el asesinato de Enrique, Hilda trasladó a tres de sus cuatro hijitos a la custodia de los abuelos, que vivían en El Taburete Claros, quedando ella con su hijo mayor en Las Milpas, para ser apoyada en las tareas domésticas y continuar en su primer año de escuela.  Meses después, y aun viviendo en su casa con el mayorcito de sus hijos, llegaron los soldados y quemaron su casa, mataron animales, etc.  En esa ocasión se escaparon momentos antes de llegar el ejército, caminaron a campo traviesa hasta llegar a la casa de mis padres donde dejó definitivamente a los menores a su cuidado[19], y marchó a la guerra, incorporándose a un campamento de la guerrilla. Ya no tenía opción en ese momento: esperar ser asesinada junto a miembros de su familia en cualesquier momento o morir empuñando un fusil.  Por ser muy conocida y líder natural de cantones y caseríos, es integrada a tareas político-organizativas  en las FPL… Ese momento crítico de Hilda, lo conozco porque me lo han contado, desde hacía medio año, yo ya estaba en Morazán para ese entonces.
Ambos estuvimos en el oriente del país durante prácticamente toda la guerra civil, pero nunca nos encontramos, solamente recibí dos correos escritos de su puño y letra; un tercer correo que venía en camino para el año de 1987 nunca llegó a mis manos ya que Jeremías (de la familia Carrillos de Jocoatique), que viajaba de Jucuarán con permiso para Morazán, fue emboscado en el cerro Cacahuatique y se perdió su vida y lo que traía.
Según el contenido de sus cartas recibidas (dos correos) que en forma general las recuerdo, sus principales preocupaciones en lo personal era la familia, sus pequeños hijos e hijas, nuestros padres, la seguridad de la familia; planeaba que nos juntáramos un día coincidiendo en Santiago de María para un fin de año y organizar visitarles; en lo político, le preocupaba la unidad en el FMLN, la coordinación y complemento entre las diferentes organizaciones.
Pepe obrero Y Calín, cuadros políticos del ERP destacados en el oriente y que permanecieron principalmente en el sur, me comentaban cuando llegaba a reuniones políticas ampliadas del oriente con sede en Morazán. Narraré parte del contenido de una conversación con Pepe:
-Te traigo noticias de tu hermana Gloribel!.. aquí está un correo de su puño y letra, de inmediato cuando supo que venía a reunión con ustedes en Morazán.
-Gracias Pepe, es nuevo para mí saber de ella y de la familia.  Ella estaba casada con 4 hijos pequeños antes de empezar la guerra.
-¡Ay primo! Lee el correo y después hablamos, tengo muy buena impresión de ella, desde que está en el trabajo organizativo en la Ángela Montano, todo ha cambiado en la relación con nosotros. ¿Tú te acuerdas todas las fricciones tenidas con “Paco Mal de ojo”[20] que estaba en el Jícaro cuando tú estabas en el Sur? ¿Y que luego llegó Guillermo para lo de la logística?
-Sí, recuerdo bien… Ya me hiciste recordarlo y que tú con Cirilo hasta hicieron pintas en la escuela haciendo alusión a Marcial y que Paco se fue a quejar con el chelito Gonzalo.  Creo que “Paco mal de ojo” imitaba la solemnidad que dicen tiene Marcial cuando conversa, hasta usaba una boina tipo Lenin, y tenia pretensiones que todos los acampados bajo el nombre del frente nos pusiéramos firmes al escuchar el nombre de Marcial… Creo que ese compa no estaba bien de la mente; es lo máximo que he visto en promover el culto a la personalidad; menos mal que fue sustituido por Guillermo[21].
-A eso quiero llegar, fíjate que desde que Gloribel se cruza por esos lados (todo el sur oriente que ellos llaman Ángela Montano como te dije), todo ha cambiado en la relación con el ERP y su forma de relacionarse, las coordinaciones, ya no hay cruces ni malos entendidos...
-Me alegra Pepe que las cosas hayan mejorado, las fricciones tenidas antes fueron chistosas pero tuvieron un efecto bastante subjetivísimo que afectaba en el sur.
En 1990 después de la ofensiva del tope, por razones de salud la organización me trasladó al exterior para un chequeo médico completo de mi salud, viajando a la Habana en Cubana de Aviación. En el aeropuerto de Cuba, bajando las escaleras del avión, me encontré con Esteban[22], quien viajaba en primera clase, por lo cual no nos habíamos visto durante el vuelo; mi ticket era de clase económica.  Aproveché para preguntarle sobre Gloribel, diciendo que era mi hermana, que si podía informarme algo de ella.  Facundo sacó su agenda y apuntó: pedir reporte a Mayo Sibrián sobre Glorbel hermana de un cuadro del ERP.  Se despidió diciéndome:
-Ten seguridad que al llegar la respuesta te la enviaré a donde estés.  Terminó la guerra y vi nuevamente a Facundo en la Feria Internacional para la creación de COPAZ, en donde me dio una explicación obligada:
-Estoy con pena con tigo porque no he podido averiguar aun sobre tu hermana. ¿Sabes lo que pasó con Mayo? Bueno, eso ha hecho difícil la respuesta, pero ten seguridad que voy averigua -retirándose nuevamente.
Al terminar la guerra en Diciembre de 1991 y luego tratando de hacer la vida privada,  empecé a indagarme por mis propios medios sobre Hilda. Por lógica si no había aparecido y no estaba lisiada, lo más seguro era que había caído en combate o había sido afectada por la paranoia de Mayo Sibrián; me daba indignación pensar que podría ser una víctima más de ese negro episodio de las FPL .  Haciendo pesquisas con mi hermana que vivía en Santiago de María y un sobrino de la estructura urbana de las F’s, obtuvimos la información de que Hilda cayó en el periodo de la paz armada en un caserío donde hay una enorme cruz de madera al pie de una pequeña elevación, donde hace una L el camino vecinal (caserío la Cruz) ubicado entre Berlín y el puente Cuzcatlán.  Con un vehículo de doble tracción en 1994 llegamos al lugar; un campesino que la conoció nos contó la historia que resumo a continuación:
“… Pues en aquella casita de teja en galera sin tabique que ve arriba de esa elevacioncita.  Todos estaban durmiendo ahí, como estaba la paz armada, todos estaban bien confiados, el único fusil que había era el de la comandante Gloribel, habían recogido la milicia, había un pelotón de unos 30 muchachos, la única mujer era ella, tenía que llevarlos al amanecer para otro lado donde estarían unos días mientras en los campamentos de verificación y pudieran ser contados por la ONUSAL para lo de los números… Cuando a media noche entró la tropa, los compas no dispararon solo los soldados matándolos a toditos.  Ella por ser la única mujer, la enterramos aparte y yo le sembré esta mata de jardín… Aquí mismito está la comandante Gloribel[23]
En una narrativa un tanto poética escrita por  Dagoberto Gutiérrez “Logan”, describe parte de la historia de su vida en el camino recorrido durante la guerra civil:
…”A los tres años de guerra, María cruza el rio Lempa en el paso que está enfrente de Corlantique; era de madrugada y la bruma era abundante y parecía borrones en un horizonte dormido.  María iba agarrada a una puerta de madera, mientras varias canoas cruzaban el rio, fueron atacados por fusilería emboscada.  María agarra con sus dientes la bolsa de su ropa, levanta su fusil y se deja arrastrar por las aguas hasta detenerse en raíces abundantes y oscuras que la protegieron durante todo el día.  En la noche y con el apoyo de pobladores regresa a la vida y a su unidad de combate.  Decide buscar a su familia para ver a sus hijos y a Josefa, su hermana mayor, esas reuniones eran una fiesta y todos hablaban y preguntaban, María callaba y se los llevaba a todos en el horno tibio de su corazón.  El ejército mató las vacas de sus padres y quemó los corrales y, ambos salen del país con los hijos de María.  La ofensiva de 1989 la vio combatiendo en San Salvador, en la autopista sur, para luego retornar a Chalatenango y después a la sierra Tecapa-Chinameca[24] 
En Diciembre de 1991,  José Dolores Romero, nuestro anciano padre llegó a San Salvador de Australia a visitarnos y obtener noticias nuestras, le informé lo que había recabado de información sobre  Hilda .   Lo que sabía por sus dos cartas y lo averiguado con Josefa Dolores en la búsqueda de su cadáver.  Pude darme cuenta de todo lo que la familia pasó en el periodo de guerra civil.  Las visitas sorpresivas que Hilda hacia a la casa durante las noches, cuando aseguraba militarmente la zona para ver a sus hijos y los ancianos padres, además de los continuos viajes hechos a las salinas del Zompopero y a Santiago de María por parte de Papita Lolo, trasladando a los menores para ser vistos por Hilda. Me dio gran tristeza esas narraciones, conocía por experiencia propia los deseos irrefutables de saber y ver la familia lo cual no era posible siempre para los contingentes acampados durante la guerra civil, todas las dificultades para poder hacer una visita familiar: autorización de la jefatura, seguridad de la zona, seguridad de la familia, emoción y reflexión durante y después de la visita.  Muchas veces en la zona donde trabajaba, fue necesario actuar de consejero por la tristeza o estados depresivos que embargaba a los compañeros que visitaban sus hijos y éstos los veían con toda la normal indiferencia de extraños. ”Mis hijos ya no me conocen compa Fidel, son huraños con migo, no dejan que los cargue o acaricie, no sé qué hacer, están enfermosEs algo más que nos debe el enemigo, esta guerra, debemos ganarla pero la familia está quebrada, no hay unidad”.   Esa era la constante de los que regresaban de visitar a sus amados retoños y sus padres.
A mi arribo a Australia y ver por primera vez después de 17 años a mi hermano y sobrinos, ya que a mi padre lo vi dos veces en los cinco años que vivimos en San Salvador después de los Acuerdos de Paz, tuvimos largas conversaciones para actualizarnos del vacío de información provocado por ese largo periodo.  Ambos queríamos saber del vacío de información de esos 17 años, las experiencias vividas en el compromiso adquirido en abril de 1981: “No podemos dejar solos a nuestros ancianos padres, tú los cuidas por los dos y yo trataré de hacer el trabajo por los dos en el frente, de todas maneras ya estoy quemado y acampado”
-Lo importante es que ambos, por alguna razón hemos sobrevivido a este periodo de alto riesgo y tú con un vendaje en el compromiso: sacaste adelante no solo a nuestros padres sino que también a los 4 sobrinos, a los hijos huérfanos,  hijos de Enrique e Hilda… Y algo más que no estaba en el convenio verbal y psicológico hecho en 1981… al apoyar todos mis movimientos por estar en riesgo con mi familia al ser privilegiado de ser parte de una lista negra elaborada por mentes perversas de intereses grupales políticos.
…” Otro amigo de los de la lista negra y con trayectoria parecida a la mía, quiere formar y me propuso formemos un comité cívico para desenmascararlos y dar alguna cobertura política en los enlistados (somos 30).  La idea me parece bien pero hacer eso es entrar a ser activo políticamente y llegar hasta las últimas consecuencias.  Eso en lo personal, no tengo disposición de hacerlo después de todo lo vivido, me siento vacunado contra ese tipo de actividades.  Bueno, esos son las ultimas de hace 3 días[25]...
-Tenemos todo el tiempo para intercambiar las experiencias vividas Fidel, también yo fui perseguido y tuve necesidad de echar mano de contactos para librarme de la guardia de Jiquilisco que me tenía en lista negra, me buscaban en la escuela.  Lo de Hilda es algo que todos sentimos, principalmente sus hijos que nunca han entendido de cómo una madre les deja para irse a la guerra…
-Fijate Luis que trataré de explicarme, no es muy fácil entenderlo, sin embargo fue común que sucediera en todas las zonas de guerra y por no decir, en todo el país.  Esto es el drama de todos los de ese contingente integrado que ya tenía descendencia o familia, las personas tienen diferente opiniones de acuerdo al entendimiento.  Alguien dijo que el que quiera criticar el camino que he recorrido, que se ponga mis zapatos y lo recorra para que algo entienda lo duro de ese camino.   Todos ven el dolor y desarraigo de los hijos, la familia fracturada, el desamor, la indiferencia… Es fácil verlo, pero nadie se explica el dolor y la amargura sentida por estos padres y madres que para evitar tragedias mayores tuvieron que dejar lo más preciado que tenian: su familia, sus hijos y poner distancia y ausencia para minimizarles riesgos. Quien sabe cuántas veces nuestra hermana caminó, se desveló, aguantó hambre y sed,  se arriesgó por visitarles y verles aunque sea por un momento para luego irse con su amargura de ver la indiferencia de sus retoños pero satisfecha de verles con alguna seguridad y protegidos por ustedes; te digo porque eso me lo sé de memoria por lo que me contaban los compañeros en donde yo estuve; fue el drama intangible de la guerra.  Ese dolor oculto que producido por el quiebre de la familia y la indiferencia de los vástagos para con sus padres…
-Bien Fidel, es entendible todo lo que dices y al final falta mucho para que las personas tengan la madurez de aceptar y entender que nadie en particular tiene la culpa de las secuelas dejadas por ese conflicto, sino que es la época que nos ha tocado vivir y actuar de acuerdo a lo que se piensa y se cree… creo que para empezar ya hablamos bastante; tenemos que hacer planes para la adaptación a esta sociedad que no es la nuestra.
En Diciembre del 2012, en una visita hecha con mi hija a El Salvador para asistir a un evento familiar, conocí parte de la historia de cuando fue quemada la casa destruyendo todo lo que tenía valor por los soldados, dejándolo todo convertido en cenizas, excepto las arras de su casamiento[26].
La historia que me contó Vilma una sobrina,  recordando a la tía Hilda es la siguiente:
Pobrecita mi tía Hilda, como sufría recordando a sus hijitos según cuenta mi mamá, no sé de donde sacaba tanta energía para caminar tanto.  Aparecía en Santiago de María donde la tía Lola[27] para que le llevaran sus niños y poder verlos, luego estaba por Jucuarán y las islas de la bahía de Jiqulisco (El Jobal, Isla de Méndez, Corral de Mulas, San Juan del Gozo), al sur de Tierra Blanca, El valle La Cruz y que se yo cuántos lugares más…
También quiero decirle que tengo algo muy valioso de ella que no se si me lo merezca: tengo la mitad de sus arras de casamiento, están algo destruidas que se pueden arreglar.  Como usted sabe, ella le tocó bien duro cuando asesinaron a Enrique, le quemaron la casa y todas sus cosas, mataron sus animalitos, por milagros de Dios salieron con vida con sus niños y llegaron donde papa Lolo en la noche a dejarlos porque ella siguió hasta parar a los campamentos de la guerrilla.
Como le iba contando, Papa Lolo fue a ver los destrozos que hicieron los soldados una semana después que destruyeron todo y ahí llegó una hermana del finado Enrique que se llama Carmen, ella ya había chequeado la destrucción encontrando solo sus arras chamuscadas, es lo único que se salvó, creo que el oro que cubría las moneditas se derritió y quedo solo la plata, porque estaban bañadas de oro que de seguro se derritió quedando todas chamuscadas.  Carmen, se las dio a mi abuelito, las guardó y se las dio a tía Hilda la primera vez que la vio y, tía Hilda se las dio a mi mama Chabela para que se las guardara.  Ella me las ha pasado a mi porque ya está mala de salud ¿y usted que cree?
Mi opinión es que hay un gran simbolismo en todo eso.  Primero el significado de la arras en un matrimonio y luego como es que es lo único que se salva de esa quema... Es el ave fénix que resurge de las cenizas, esas arras les correspondería a una hija de ella de las que viven en Australia… yo puedo ser portador y contarles la historia.
Al llegar a Brisbane, informé a los 4 sobrinos hijos de María Hilda, todos ellos ya dueños de sus vidas, sobre la historia de las arras y que decidan quien las tendrá para pasar la historia de las mismas a la siguiente generación. La hija menor de María Hilda, con casi nulos recuerdos de su madre, hace bastante se hizo un tatuaje muy vistoso ubicado en la parte superior derecha de su espalda sobre su omóplato.  El tatuaje consiste en el ojo de un halcón y que a su base tiene el nombre de María Hilda, el nombre de su madre.  Se le preguntó sobre el significado del tatuaje, y contestó de la siguiente manera:
…”Es el ojo de un halcón, representa un dios del antiguo Egipto, Ra u Horus, representa la sabiduría y creador de la cultura.  Lo mandé a poner en mi espalda con el nombre de mi madre y sentirme protegida.
Llegamos al final de esta narrativa recordando a María Hilda Romero.  Esta historia es para las nuevas generaciones que se interesen en conocer parte de nuestras raíces que están en El Salvador, tantos héroes anónimos del proceso salvadoreño que durante el periodo de 20 años (1980-2000) se incremento el éxodo hacia el exterior alcanzando casi tres millones de compatriotas que significaron un 35% de su población.


[1] Conferencias Episcopal Latinoamericanas de Medellín
[2] Era una escuela abierta por los sacerdotes pasionistas de la parroquia de Juiquilisco, para capacitar jóvenes campesinos como catequista con un enfoque bajo la filosofía del concilio vaticano II y Medellin.  Esta escuela, en poco tiempo se convirtió en el dolor de cabeza del GOES del presidente Coronel Molina.  Este centro, fue cerrado y reabierto por un periodo por Mons. Romero cuando era obispo de la diócesis de Santiago de María
[3] Eran tres sacerdotes españoles: Pedro Ferrada, Juan Macho y Zacarias Diaz
[4] La Teología de la Liberación es una reflexión teología que comenzó en Latinoamérica después del Concilio Vaticano II y la Conferencia de Medellín (Colombia, 1968). Sus ideólogos más destacados son los sacerdotes Gustavo Gutiérrez Merino, (peruano), quien en 1973 editaría el primer libro sobre el tema Historia, Política y Salvación de Una Teología de Liberación, y Leonardo Boff (brasileño). http://www.seminarioabierto.com/derechos31.htm
[5] fragmento cuarta carta pastoral, Mons Romero.
[6] UNO, unión nacional opositora que estaba compuesta por 3 partidos: PDC, UDN, PSD
[7] Sara Gordon…, Crisis política…, pp. 175.
[8] Fragmentos de tercera y segunda carta pastoral, Mons. Romero, agosto 1977
[9] Cantón Las Milpas jurisdicción de Ozatlán, de donde era originario Enrique Romero, que los jóvenes locales por celos le apodaban “el camisita fuereño”. 
[10] Era el enamorado que deseaba conocer donde vivía Hilda para buscar frecuentarla, sentía inseguridad en hecer eso solo y buscó acompañante para llegar con la estrategia de comerciar con ganado o cuches.
[11] Comentario sobre la fiesta del casamiento 40 años después en Brisbane, hecho por Erick Rivera originario del cantón Taburete Jagual jurisdicción de Jiquilisco
[12] 12 de Marzo de 1977
[13] Biografía Mons. Romero, Jesús Delgado.
[14] Sara Gordon…, Crisis política…, p. 206.
[15] Una tragedia incluso mayor ocurrió el domingo 30 de marzo de 1980, durante el entierro de monseñor Romero; que había sido asesinado por un comando ultraderechista, cuando 44 personas murieron durante una una estampida después que las fuerzas de la seguridad dispararan desde el Palacio Nacional contra los feligreses que formaban el cortejo fúnebre. http://es.wikipedia.org/wiki/Catedral_Metropolitana_de_San_Salvador.
[16] Testigos de la fe en El Salvador, anexo tres, escrito por un equipo de sacerdotes y seminaristas coordinado por el P. Walter Guerra, 2007
[17] No ha sido possible verificar si Enrique tenia una postura de simpatizante o militante de las organizaciones beligerantes en El Salvador.
[18] Por el puente conocido del palo seco.
[19] Los detalles de esto no hay quien los pueda narrar.
[20] Así le decíamos internamente en el ERP al responsable del equipo de las FPL que tenia funciones logísticas principalmente.  Este apodo despectivo era por su forma de dirigirse a nosotros simulando una gran concentración en lo que decía y, moviendo continuamente sus párpados como para limpiar o humedecer sus ojos.
[21] Guillermo, es el seudónimo usado en Guerra por Oscar Ortiz alcalde de varios periodos de la ciudad de Santa Tecla y candidato a la vice presidencia de la república por el FMLN.
[22] Era el pseudónimo ocupado por Facundo Guardado en guerra civil.
[23] Párrafo resumen de un testimonio dado en 1994, por un poblador del caserío La Cruz jurisdicción de Berlín. 
[24] Párrafo del articulo María Hilda Romero,  todo empezó en una plaza, escrito por Dagoberto Gutiérrez, opiniones co- latino, viernes 2 de Marzo de 2001.
[25] Párrafo de carta escrita en Costa Rica a mi hermano Luis en Australia, el 12 de Mayo de 1997.