viernes, 28 de junio de 2013

Extraído de la Publicación Álamo


A QUIEN A VECES NO DUERME POR VELAR EL SUEÑO DE LOS DEMÁS
 

Por Monserrat *


A veces duermes: mientras las palomas hacen pequeños paseos por los tejados, y las lagartijas recorren las paredes de la habitación, o con miles de hormigas que se pierden entre la arena del suelo, cuando las cucarachas se mueven y van haciendo un chic-chic y pequeñas ratas que muerden cartones o plásticos; zancudos y pulgas que desean tu carne; gallos que cantan de madrugada; niños que lloran entre pesadillas, sueños violentos, sustos de miedo, luces extrañas. Despierto, una radio a todo volumen... ¿Una nueva jornada? Intrusos, un libro, el dulce calor de una compañera, su cuerpo, su amor, besos, goces marginales, un "hasta mañana", el silencio de la noche, mi silencio, risas a obscuras, cansancio, añoranza, felicidad y ¡zas!... Una estrella fugaz, un deseo... Y entonces llega el sueño y te agarra de la mano.



* Compañero internacionalista con quien nos encontramos varias veces en la Comunidad Segundo Montes, y de quien solamente supe que provenía de España, habiéndonos proporcionado este breve escrito que fue publicado en la revista Álamo.

jueves, 27 de junio de 2013

POESÍA DE PRIMERA LÍNEA

LA ÚLTIMA NOTA
Por RENA.


Entre ritos melodiosos
clandestinos
retomo la última nota del caído
silueta diluida entre las ramas de la noche.

Así
entre las cuerdas de una vida casi muerta
me lanzo ante su canto de victoria
aunque los puñales se claven en mi pecho
aunque la paz sea el cese de mil fuegos.

Mi cuerpo en lucha será hasta mi muerte
para que brote la planta de los suelos.

lunes, 24 de junio de 2013

POEMAS DE VERÓNICA GARCÍA

DESPLAZADA SIN VOS
Por Verónica García.



Tanto que he sido habitada por vos
que lejos de vos
me encuentro desplazada
sin lugar fijo
sin fuerza y creatividad
que nuestra vida compartida nos brinda.

Refugiarse
en el amor
no es el fin
sino repatriarse en el amor.
Vos y yo
somos suelo y cielo
de nuestra tierra
juntos repatriamos las tierras
que nos quitaron
con la represión
de la soledad
juntos repatriamos las tierras
que nos quitaron
con la desesperación
de la guerra.


∞ ∞ ∞ ∞ ∞



Otro pequeño y hermoso poema de la escritora norteamericana Serena Cosgrove, el cual fue publicado en la revista cultural Álamo, en su número dos en marzo de 1992. Como ya se ha expresado con  anterioridad, Serena Cosgrove estuvo  radicada en El Salvador en los años finales del conflicto bélico y los primeros después de los Acuerdos de Paz. En ese tiempo, ella utilizó el seudónimo Verónica García.


sábado, 22 de junio de 2013

FÚTBOL FANTÁSTICO Y CRISIS SOCIAL

Por Baneste.

En ochenta ciudades de Brasil se han movilizado un millón de personas demandando mejores servicios públicos. Más de un centenar de heridos y al menos dos manifestantes fallecidos son los resultados de la represión policial ordenada por el gobierno de Dilma Rousseff con el objeto de acallar las protestas y no empañar el desarrollo de la llamada Copa Confederaciones que organiza la FIFA. Las protestas estallaron inicialmente en Sao Paulo, contra el aumento al costo del transporte público, pero se han ido extendiendo gradualmente a otras ciudades importantes del gigante latinoamericano, tales como Río de Janeiro, y ahora incluyen las demandas de mayor inversión en educación y salud, así como un alto a la corrupción gubernamental. Los ensoñados aficionados al fútbol, y los mismos futbolistas, se han convertido en testigos de una cruda realidad que los apologistas y vendedores del neoliberalismo ya no pueden esconder.

Escena después de la represión policial.

Muy lejos, al otro lado del Atlántico, en la región donde se unen los continentes de Europa y Asia, en el país de Turquía, grandes movilizaciones de protesta han empañado otro evento importante de la FIFA, el Mundial de Fútbol para menores de 20 años. Allí, las movilizaciones se iniciaron en la ciudad turca de Estambul el pasado 28 de mayo, después de que alrededor de 50 ecologistas se manifestaran para resguardar el Parque Taksim Gezi, el cual estaba proyectado a transformarse en un centro comercial. Sin embargo, tras ser violentamente reprimidos por la policía mediante cañones de agua y gases lacrimógenos, se ganaron la atención de las redes sociales y la sociedad turca en general, que se unió a las manifestaciones, surgiendo así un movimiento social y antigubernamental que se ha expandido a otras ciudades. Ese distante país, que rememora culturas milenarias y que fue punto de referencia del poderoso imperio otomano está sufriendo las consecuencias de la aplicación de una línea de privatización de los servicios públicos bajo el concepto de APP. La represión de las protestas han dejado muchos manifestantes heridos y detenidos; sin embargo las movilizaciones continúan.

En el caso de Brasil no han sido pocos los futbolistas de renombre que se han solidarizado con los manifestantes a través de mensajes en las redes sociales o en declaraciones a la prensa de manera directa.  El pasado miércoles 19 del corriente mes de junio, antes que comenzara el partido entre Brasil y México, circuló en la redes la proposición de que los aficionados brasileños dieran la espalda al himno al inicio de los actos protocolarios. Por su parte, el reconocido futbolista Juninho Pernambucano, ex internacional con la selección brasilera, apoyó la idea desde Estados Unidos.  Dani Alves, defensa del famoso club Barcelona, se solidarizó por Instagram: “Por un Brasil sin violencia, mejor, en paz, educado, con salud, honesto y feliz”. También el defensa David Luiz expresó: “Me parece bien que la gente proteste por sus derechos”. Y Hulk, el renombrado extremo derecho apodado “El Increíble”, escribió que “La gente de Brasil necesita mejoras”.

La flamante adquisición del poderoso club Barcelona, Neymar, actual ícono del fútbol brasileño, expresó: “Siempre tuve fe en que no sería necesario que llegáramos al punto de tirarnos a la calle para exigir mejores condiciones de transporte, sanidad, educación y seguridad, sobre todo porque es una obligación del Gobierno. Mis padres trabajaron mucho para poder ofrecerme a mí y a mi hermano un mínimo de calidad de vida… Hoy, gracias al éxito que ustedes (aficionados) me proporcionan, podría parecer demagógico por mi parte .pero no lo es- levantar la bandera de las manifestaciones que recorren todo Brasil; pero soy brasileño y amo a mí país (…) Quiero un Brasil más justo, más seguro, más saludable y más honesto. En el partido contra México entro en el campo inspirado por esas movilizaciones, estamos juntos”. Se pudo observar que en el transcurso del juego contra México, Neymar gesticuló varias veces hacia los graderíos.

Por su parte, el conservador y legendario Pelé, criticado por muchos por ser aliado tradicional de los poderosos, publicó un vídeo en la internet, diciendo: “Pido a los brasileños que no confundan las cosas. Estamos preparando la Copa del Mundo; vamos a apoyar a la selección; vamos a olvidar la confusión que reina y vamos a olvidar las protestas”. Estas declaraciones provocaron la inmediata respuesta de Romario, otro símbolo del fútbol de Brasil, y actual diputado federal por Río, quien expresó: “Pelé en silencio es un poeta”, y a la vez criticó duramente la “escandalosa” inversión estatal para el Mundial (sin contar la que tendrá que abordar Brasil para Río 2016). Pelé rectificó más tarde, explicando: “Siempre he luchado contra la corrupción, tras mi gol mil hablé sobre la importancia de la educación, no me entiendan mal, solo pido no descargar nuestras frustraciones en la selección”.

De esta manera el clamor popular y la fantasía del fútbol, por un momento, han coincidido.


DEFINICIONES

FIFA: Federación Internacional de Fútbol Asociado.
APP: Asocio Público-Privado.


REFERENCIAS

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=170068
http://actualidad.rt.com/themes/view/96297-protestas-turquia-taksim

Wikipedia.org

jueves, 20 de junio de 2013

LIBRE OFFICE 4

Por Baneste




LibreOffice es una colección de programas de alta demanda para la producción de todo tipo de documentos, hojas de cálculo, recopilación y almacenaje de datos, presentaciones visuales gráficas, y elaboración de diagramas y dibujo. Esta excelente colección de aplicaciones incluye LibreOffice Base, LibreOffice Calc, LibreOffice Draw, LibreOffice Impress, LibreOffice Math y LibreOffice Writer. Comparativamente es una "suite" tan completa y efectiva como lo es Microsoft Office o WordPerfect, paquetes comerciales de amplio uso y tradición en el ámbito de la productividad de oficina. La enorme diferencia en relación a estos paquetes, es que LibreOffice se distribuye gratuitamente, a no costo monetario para los usuarios y usuarias que deséen obtenerlo de su distribuidor, The Document Foundation.

LibreOffice 4 ha sido recientemente puesta a la disposición del público que esté intersado en adquirirla y contiene revisiones importantes y mejoras en todos los programas que integran el paquete, haciéndolo más atractivo y útil en comparación con las versiones anteriores. Entre sus actualizaciones más importantes, se destacan:


  1. Capacidad para importar anotaciones enlazadas desde archivos con formato DOCX y RTF, además de WordArt.
  2. Herramienta mejorada para el uso e importación de plantillas.
  3. Integración con documentos y sistemas administradores de contenidos, facilitando la apertura y almacenaje hacia y desde Afresco, Nuxeo, SharePoint y similares.
  4. La función de añadir comentarios integrados al documento ha sido mejorada en LibreOffice Writer, facilitando su localización, lo cual ha sido una deficiencia en versiones precedentes.
  5. Visualización del total de palabras usadas en el texto ha sido añadida a la barra de status que se localiza en la parte inferior de la pantalla.
  6. En LibreOffice Calc se han implementado cambios importantes, incluyendo barras de datos y escalas coloridas, junto con la funcionalidad de importación de dichos formatos desde Excel.
  7. Destacada mejoría en la pre visualización e impresión de gráficos y diagramas estadísticos.
  8. Introducción de la herramienta Perssona, la cual permite la modificación de la apariencia visual utilizando los mismos formatos del navegador de internet Firefox, desde cuyo sitio se pueden obtener las diferentes personalizaciones.
  9. Varias mejorías menores en LibreOffice Draw y LibreOffice Impress.
  10. Compatibilidad mejorada para abrir documentos de MS Office.


LibreOffice es el único paquete de programas de oficina, de los muchos que se distribuyen bajo el concepto de fuente abierta o recurso abierto, que integra casi todas las funcionalidades de MS Office, y muchísimas otras que no las tienen ninguna de las colecciones del mismo tipo, como por ejemplo, su capacidad de instalación y funcionamiento en sistemas operativos de distinta arquitecturas, tales como Windows, Linux, MAC OS X y otros; así como también la valiosa utilidad de importación de archivos en una amplia variedad de formatos, incluidos las variantes antiguas de WordPerfect, Publisher and Works.

Varias deficiencias han sido señaladas acertadamente en LibreOffice por expertos en el análisis de estos sistemas, y cualquiera que use o haya usado MS Office las podría corroborar con facilidad. Esto se debe a la persistente insistencia en comparar ambos paquetes de aplicaciones, y no verlos como algo distinto, cada cual con similitudes, pero también diferencias. En este aspecto, LibreOffice no cubre la totalidad extremadamente compleja (y para muchos innecesaria) de algunas funcionalidades de MS Office. Entre los señalamientos despunta el de la dificultad que presenta para las usuarias y usuarios a la hora de acceder a ciertas funciones que se encuentran en los menús y sub menús, desestimulando su uso. Otra (la cual particularmente me molestaba hasta que la eliminé) es una característica preconfigurada en LibreOffice Writer, que automáticamente pretende completar la palabra que se va digitando, causando confusión y molestia.

Es necesario señalar también que no todos los formatos de MS office se pueden visualizar o guardar con los filtros con que actualmente dispone LibreOffice, pero el nivel de intercambiabilidad ha mejorado sustancialmente, más ahora que Microsoft ha incorporado compatibilidad con el formato ODF.

Se considera que LibreOffice es una alternativa más que excelente para las personas cuyo presupuesto no les permitiría obtener un paquete comercial, así como también para aquellas que trabajan en oficinas o instituciones gubernamentales y privadas donde se utilizan los sistemas operativos basados en Linux, la mayoría de los cuales se instalan con esa colección de aplicaciones preconfigurada.

Desactivar complementación automática de palabras en LibreOffice
 

Una de las funciones que causan bastante molestia en LibreOffice Writer es la de Word Completion, por lo que he incluido los pasos a seguir en caso que le pueda ser de utilidad a alguien. También agregué los gráficos para facilitar su comprensión.

1. En la barra de menús hacer click en Format.
2. En el menú que se abre colocar el indicador del ratón en la opción AutoCorrect.
3. En el submenú que se expande hacer click en Autocorrect Options.
4. Hacer click donde dice Word Completion.
5. Hacer click en el rectángulp a un lado de donde se lee Enable word completion.
6. Confirmar el cambio haciendo click en OK.


Gráficos












DATOS Y DEFINICIONES

The Document Foundation. Organización sin fines de lucro fundada el 28 de septiembre de 2010, y con base en la ciudad de Berlín, Alemania, autodefinida como una entidad independiente, autogobernada y meritocrática, en la modalidad de una fundación caritativa bajo las especificaciones de las leyes alemanas.

DOCX. Formato de documento abierto con lenguaje de marcaje extensible.

RTF. Formato de texto enriquecido.

WordArt. Funcionalidad integrada en MS Word que facilita la estilización sofisticada de textos.

ODF. Documento de formato abierto para aplicaciones de oficina utilizando las denominaciones odt y fodt.


 REFERENCIAS

Wikipedia.org 
http://www.pcauthority.com.au/Review/342292,review-libreoffice-4.aspx
http://www.pcmag.com/article2/0,2817,2418419,00.asp
http://www.documentfoundation.org/

lunes, 17 de junio de 2013

Jaime Núñez y Noel Hernández Pineda

REENCUENTRO
Por Jaime Núñez

Jaime Núñez.


Cuántas conciencias
se romperán esta tarde
cuántas imágenes no querrán
salir de las láminas
de algún libro soberbio…

Cuántos poetas llorarán de impotencia
cuando los alaridos
de la tarde más silenta
les tromponéen lo sensible
y les dicten
que la cultura no es suficiente.

Cuántos poemitas dulzones
entrarán en controversia
al presentir el descalabro de las liras.
Cuántas pedradas recibirá Cristo
por prepotente y loco.
Cuántos piropos sonrojarán
a la Magdalena…

De algo sí estoy seguro:
más de alguna serenata popular
llegará hasta tu sendero
hermano consecuente
te llegarán flores anónimas
muchacha sencilla
pero el anti poeta
entre carcajadas
se marcha
en busca de la historia.

∞ ∞ ∞ ∞

¿Cuántos compañeros cayeron en un mes de junio? Muchos, sin duda, y carecemos de los datos de cada uno de ellos para mencionar sus nombres y su heroísmo. No obstante creo que al recordar a uno de tantos hacemos homenaje a todos los compañeros y compañeras que ofrendaron sus vidas por un país diferente; uno de justicia y dignidad, que aún no hemos logrado, por lo cual es necesario reafirmar nuestro compromiso de lucha con nuestros muertos con el objeto de mantener latentes sus más elevados ideales.

En junio de 1991, el día 15 para ser preciso, dos valerosos y valiosísimos combatientes, integrantes de las estructuras de comandos urbanos del Ejército Revolucionario del Pueblo, ERP, cayeron en combate en la ciudad de San Salvador, en cumplimiento de la misión. Eran “Caín” y “Juan” sus nombres de lucha. Sus verdaderos nombres eran Jaime Núñez y Noel Hernández Pineda. Hoy los recordamos para mantener viva la memoria de nuestros héroes y mártires, especialmente aquellos que proceden de las entrañas de nuestro pueblo sencillo y valiente.


domingo, 16 de junio de 2013

ACCIDENTE EN EL TALLER DE EXPLOSIVOS DEL CANTÓN LA GUACAMAYA (III)

Por Fidel A. Romero, "Fidel Zarco".

TERCERA PARTE (Final)

El improvisado hospitalito había cambiado a mi regreso. Todo se veía limpio; los heridos habían comido y bebido; el hedor desagradable ya no lo era por los milagros de la creolina; se notaba el trabajo hecho por el equipo de brigadistas, “ya se graduaron con esta emergencia”, pensé para mí mismo. Vi las caras de desesperanza al verme llegar con casi las manos vacías y sin el esperado galeno empleado del ministerio de salud en aquel pueblo. Me entregan un correo que recién me mandaba Quincho en respuesta al mío, con un mensaje que podría resumir así:
En el taller de La Guacamaya.

Compañero Fidel, entiendo tu preocupación por lo escaso de materiales y personal que te puedan ayudar a resolver en atender a los heridos.  Envié un correo al Tortolico con la misión de encontrarlo y llevarlo al Escondido, calculo que el día de mañana por la tarde es posible que se junten, también le dije que recoja parte de materiales si hay en el área del torto.  Confío en todo lo que tú puedes hacer por los compañeros.  En unos días cuando haya pasado la emergencia allí, es necesario que te regreses a La Laguna y que Alberto se quede viendo los heridos. Con la inquebrantable decisión de luchar por la revolución salvadoreña hasta vencer o morir”. Quincho.

El mensaje estaba claro, tenía que operar a Chilo solo, sin ayuda y sin materiales. Los brigadistas observaban mis reacciones con el ceño fruncido expresando la incertidumbre del momento.  Como sonámbulo entré a la sala seguido del equipo de enfermeros improvisados.  Allí estaban todos sin quejarse. Eché un vistazo rápido a los cuerpos embarrados con ungüento y cubiertos con gasa; ví el trabajo intenso realizado por el equipo de brigadistas; observé a Chilo que estaba rodeado de sus familiares, quienes eran muchachos jóvenes, y un señor de mediana edad, que adivino por la semejanza que es su padre. Caminamos hacia ellos, diciendo a la vez:

- Excelente trabajo, muchachos. Me siento bien encontrar hecho todo lo que está a nuestro alcance, pero tenemos dos días más que son críticos para saber con certeza el efecto de nuestra labor traducida en franca recuperación de los compañeros.  Por el momento, es urgente atender a Chilo, y continúen ofreciendo líquidos al resto. Son las 4:00PM y sólo tenemos 2 horas de luz de día; se necesita actuar rápido, pero antes veremos qué pasa con Chilo.

Sin esconder mi expresión de incertidumbre informo a los parientes la situación real de expectativa de vida de Chilo:

- Siento de veras estar en esta situación de carestía para hacer mi trabajo y ayudarle; no tenemos materiales ni equipo adecuado para realizar la operación de laparotomía exploradora[1], no hay anestesia general ni local; nunca antes he hecho la operación que Chilo necesita, sólo he sido ayudante algunas veces en los hospitales, de tal forma que… En este punto soy interrumpido por una voz suave pero segura a la vez que una mano agarra la mía con fuerza, sintiendo la energía física y vital de los 20 años de Chilo, diciendo:Dios y usted me ayudarán a salir de este problema; yo me voy a aguantar el dolor; no necesita la anestesia; usted con la ayuda de Dios puede hacerlo”. Esa voz suave pero segura, acompañada del apretón de manos, sumada a la mirada suplicante, me dieron esperanza y fuerza para continuar explicando.

“El problema no es sólo de voluntad.  Me explicaré mejor: es necesario abrir más tu herida, agrandarla y revisar tus intestinos y parte de tus órganos; hay que corregir daños si los hay; lavar con mucho cuidado lo que está afuera y luego introducirlos a su lugar.  En todo ese proceso, que pudiera durar unas 2 horas, tendrías dolores agudos que, involuntariamente, sacarían los órganos impidiéndome introducirlos en su puesto y dificultando el cierre porque hay que suturar en tres planos tus capas de tejido para que te recuperes. Pero si hasta allí se hace bien todo, en estas condiciones que tenemos, podrían haber complicaciones[2] de infecciones que te llevarían rápido a la muerte.  Ese es el panorama”.

- Si es así, ayudamos a tenerlo entre los cuatro, dos en los pies y dos en las manos y cabeza, y usted hace su trabajo tranquilo. Le ponemos un trapo en la boca para que lo muerda y se aguante, pero hagámoslo ya, antes que se venga la oscurana - dijo mi tocayo, que hablaba como jefe de la familia.
- Haremos todo entre todos, acerquen esa mesa con el agua estéril[3]; todos a lavarse bien las manos hasta los codos; pongan la cama más al centro para que estemos a su alrededor; Rubén que se encargue de hacer posta y que nadie entre hasta donde estamos nosotros trabajando. Tú, Noé, serás mi ayudante. ¿Hiciste limpieza del abdomen de Chilo cuidando del agua hacia afuera de la herida?

- Sí.

- Estamos listos entonces. Hay que tener a la mano estas toallas esterilizadas de antemano, hervidas y secadas con plancha de carbón, que son buenas secantes para ver con rapidez el área que se descubra.

La herida donde salían los intestinos con su epiplón es unida con la quirúrgica vertical media, sin cuidar mucho lo de los planos. Se ve lo blanco de los tejidos que despacio se tiñen de rojo hasta alcanzar la capa que cubre los órganos internos, los cuales de inmediato salen por la tensión de los fuertes músculos del joven quien resiste con estoicismo, escuchándosele solamente una respiración gruesa y sin quejidos, sobresaliendo la edema de los que han estado de fuera por más de 24 horas, descubriéndose con algunas laceraciones sin perforación. Se revisa buen tramo a ambos extremos, encontrándolos limpios de lesión. Con mucha suavidad y después de haber lavado externamente, empieza la tarea que consideraba más difícil: mantener adentro de la cavidad los intestinos de tal forma que permita suturar por planos. No recuerdo exactamente cuánto tiempo duró aquella inusual intervención quirúrgica, pero sí recuerdo que cuando quise incorporarme y ponerme erect, no pude hacerlo.  La cama de cordeles de pita no tenía la altura adecuada, había hecho todo el trabajo encorvado, mi espalda estaba insensible y poco a poco fui enderezándome hasta quedar recto con un dolor que dije a mí mismo: esto debe ser minino comparado con lo sentido por Chilo sin la anestesia.

- Ahora solo nos queda esperar, controlar su temperatura y cubrirlo con antibiótico.

- Tengo uno embutido para algo especial - me comenta Noé. Lo saqué y está en la mesa. Era una caja conteniendo inyecciones con un nombre desconocido: gabroral. Veo que es de la familia de los amino glucósidos y sin tener opción le indico inyectar cada 12 horas. Al terminar cada suero se pone otro con el mismo goteo, nada por boca hasta que se tire un ventoso.  Todos me miran como si hubiese dicho algo inapropiado y les repito la frase: es importante que se controle la temperatura y que sepamos cuando pases aire por el ano que se llama ventoso o pedo, por favor avisas”.

Esa noche terminamos sacando la metralla de las piernas de Chilo; no recuerdo cuánto, pero en broma le decía que pesaba más por las piedras y pedazos de hierro que le sacamos. Tampoco recuerdo a qué horas terminamos pero sí que fuimos alumbrados con lámparas. Felipe nos llevó una caja de baterías y para que descansaran los brigadistas, él mismo se ofreció a alumbrarnos y hacer la primera hora de posta. Fue entonces que me dijo: “Antes que te vayas a descansar te doy una noticia buena. ¡Mañana por la tarde me han prometido traerme todo lo de la listita que me distes!

- No sabes lo que eso significa para la recuperación de los compas, Felipe.

- Claro que lo sé. Y por qué crees que la tendremos entonces, responde con una sonrisa cómplice.    
Fue imposible dormir ese rato de madrugada; eran muchas las emociones desde la noche anterior; la incertidumbre desde que recibí la orden de moverme al Escondido; el camino, lo visto en el lugar, y lo hecho hasta el momento. No pude conciliar el sueño; mi cabeza estuvo ocupada con todo aquello tratando de explicarme la decisión de Chilo y su familia, su sacrificio de soportar aquella grotesca operación[4]  realizada.  Fui en dos ocasiones a ver si dormía, a chequear su curación y signos vitales, su segundo suero aplicado; todo normal, había que esperar.

La tarea de extracción de la metralla continuó después del desayuno y chequeo a todos.  Se veían cambios; la temperatura había subido casi un grado en todos. Mis temores aumentaban sobre complicaciones. Nosotros continuábamos con aquel equipo nuevo de campesinos bajo entrenamiento práctico.  Todo era explicado a ellos la razón, hacían preguntas lógicas respondidas tratando de simplificar la explicación.  Noé, Alonso Y Rubén, además de ser los de mayor edad y experiencia, también lideraban la curiosidad por saber el paso a seguir. “Preocupémonos por hacer bien nuestro trabajo, como hasta ahora, esperemos resultados de franca mejoría a partir de mañana.  Esta leve subida de temperatura podría considerarse normal por la destrucción de tejido que tienen en las aéreas chamuscadas y lesiones de la metralla.  Hoy debemos terminar de extraerla a todos y espero que llegue ayuda para hacer la amputación.  Este muchacho sospecho que es quien más ha perdido sangre de todos, a partir del mediodía, y tan pronto lleguen las medicinas de Felipe, le aplican un suero para mantener vena, a pasar en 12 horas”.

¡Hola hermano! Me dijeron que estaban en apuros, según el correo. Vine al nomás enterarme”.  Fueron las primeras palabras de Alberto al llegar.  Venia sudorosos y caminando como un principiante de aquellos caminos. Se veía molido, pero no se quejaba. “Te estoy esperando como agua de mayo”, fue mi respuesta. Toma agua y vamos adentro para que veas y des tu pronóstico”. Se siente la alegría en todos los del lugar por la incorporación al trabajo del visitante.  Al saborear un huacal de puro café después de la rápida revisión, todos con Alberto y afuera de la casa bajo la sombra de un árbol escuchamos su pronóstico:

No debemos hacernos ilusiones, la mayoría se va, quizás 2 se salvan. Los recursos son demasiados limitados; tú sabes que hasta en los mejores hospitales del mundo este tipo de lesionados se complican y mueren”.
- Concuerdo con tu opinión pero siento que estamos ante algo diferente, una nueva experiencia en donde la juventud, el deseo de vivir con la ausencia de resistencias hacia cepas microbianas[5] serán nuestros mejores aliados.

Reflexivo, viendo lentamente hacia los lados y con un movimiento también lento con su cabeza, Alberto hace énfasis: “¡Nooo, hermanos! Trabajemos pero no seamos ilusos”.

Aquellas poco optimistas palabras fueron acompañadas con el fallecimiento del compa al momento que hacíamos la amputación, que aparte de su brazo también fue generosa la explosión cercenándole sus partes nobles y buen porcentaje de su piel.  Fue duro el escuchar las expresiones de dolor de la familia a quienes debimos convencer primero de lo necesario de hacer la amputación, de l imposibilidad de recuperar aquel demolido brazo; que era más importante la posibilidad de sobrevivir que conservar el brazo.  Muy diferente postura  sostenían los parientes de Chilo que todo era comprensión, cooperación, confianza, fe con estoicismo de guerrero espartano.

Era la medianoche de mi tercera noche sin dormir. Soy presa de pesimismo, siento deseos de llorar ¡y lloro! No sé por cuanto tiempo, sintiendo un calor interno en mi rostro y cabeza que invade todo mi cuerpo. Las lágrimas cálidas mojando mis mejías, un nudo en mi garganta, una terrible sensación de soledad. Abandonado de recursos y asistencia adecuada.  Es la crudeza de las limitaciones en el campo en un ambiente de preguerra, aunque según rumores, en Morazán durante ese año se ha ido instalando la guerra, que aún no está declarada.  Ahora sólo nos quedaban 7;  aquel muchacho fue el primer fallecido bajo mi cuidado en la guerra.  Los compañeros brigadista al amanecer observaban nuestras expresiones poco optimistas. En nuestro mutismo entendían la angustia de impotencia que  nos albergaba.  Y reflexioné:

…Cuánto recurso humano material hay en el centro médico nacional, en donde habían protestas para mejorar condiciones, pero en aquel incipiente frente rural de guerra, en La Guacamaya, estábamos a años luz de tener algunas mínimas condiciones para atender decentemente a aquellos que ofrendaban lo mejor para hacer avanzar el proceso, teniendo sólo la fe en un futuro mejor para su descendencia al ser parte de la mejora de la sociedad…

Mi estado anímico mejoró hasta una mañana que vi a Chilo, quien cumplía su segundo día de movilización temprana y tres de operado. Se movía para ir a orinar afuera, sin ocupar el bote,  y me dijo: “Compa Fidel, le informo que me han salido un par de pedos”.

- Bueno muchacho, es la mejor noticia que he recibido desde hace mucho, tenemos la mitad de la batalla ganada contigo, estás ya en franca recuperación y hoy inicias tus líquidos, mañana comida blanda y fuera ese suero.

El cuarto día recibo otro correo de Quincho que enviaba con dos guías que me acompañarían de regreso a La Laguna para organizar el desplazamiento de todos los heridos crónicos y recientes del sector oriente de la calle negra hacia El Escondido.  Ya era insostenible la situación y tenía que evacuarlos hacia La Guacamaya, en donde habían mejores condiciones para resguárdeselos en las estribaciones montañosas de los cerros, en cuevas. etc. No dejaba de preocuparme la situación dejada con los accidentados en el taller. Chilo en convalecencia, en dos días se le quitarían los puntos de la operación, el resto en franca mejoría pero aún podrían afectarse si se metían a cuevas con mayores limitaciones para su cuidado.

…Al terminar la guerra civil y comentarle al jefe del ciclo clínico de la Facultad de Medicina y jefe del servicio de cirugía del Hospital Rosales, me sugirió que incluyera esa operación hecha a Chilo, como parte de mis memorias a presentar por escrito a la Facultad de Medicina de El Salvador, como último requisito para optar al título de Doctor en Medicina, memorias presentadas en diciembre de 1992 con el título de: Una década de experiencias en el campo de la salud.  Ahí está descrita esta operación que el Dr. Melvin Guardado comentó no haber precedente en la historia de la cirugía, jamás había sido reportado algo similar.  Chilo, se salvó, pero no pudo salvarse de una emboscada enemiga al norte de La Unión 4 años más tarde….

A continuación, parte del testimonio de José Márquez “William” quien tenía 13 años y que es sobreviviente de ese accidente en La Guacamaya.

cuando entró el primer operativo del ejército a La Guacamaya que fue cuando masacraron a la familia de Felipe Torogoz el 22 de Octubre del 80, eso para tener un parámetro.     El accidente ocurrió en la casa del Sr. Esteban Guevara y la clínica se instaló en la casa de Efraín Márquez (este murió en la masacre del Mozote). Esta es la lista de fallecidos:   1.-Fulgencio Romero;  2.-Atilio Márquez (Tilo);  3.-Jacinto Sánchez;   4.-Alonso Márquez (Flamenco);  5.-Fabian Márquez (Fabio) estos 2 eran hermanos;   6.-Tereso de Jesús Pereira (Mario)  7.-Francisco Pereira (Rosa) estos dos últimos también eran hermanos. Recuerdo que fueron 8 muertos pero no recuerdo el nombre del otro.  Si te recuerdas el último que murió después que se le amputó el brazo y tenía cercenados sus partes nobles ese era Fabián Márquez[6].   Los heridos graves como tú ya sabes era Chilo el nombre real era Francisco Antonio Romero, también salió con quemaduras graves José Ángel Chicas (Teto) caído en el 82. Los brigadistas que recuerdo eran: Matías Argueta (Rubén) que conseguía medicinas porque él trabajaba en la clínica de Meanguera y también Roberto Sánchez (Zaqueo).  

… Hay una anécdota de los hermanos Pereira y es que días antes ellos cavaron una fosa para refugio anti aéreo, pero en realidad ellos cavaron su propia tumba porque en esa fosa fueron sepultados tres de los fallecidos en el caserío Los Planes. Además los hermanos Pereira también eran hijos de Don Fidel Romero[7], pero no de la mamá de Chilo...

…Bueno después de casi 33 años, creo que ya me falla la memoria, pero eso es lo que recuerdo, desafortunadamente ya somos unos pocos sobrevivientes que presenciamos ese hecho insólito; pero espero que te sirva la información y cualquier pregunta no dudes en contactarme.

Fraternalmente
José M. (William)

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[1] Una laparotomía se efectúa cuando los órganos internos, como el apéndice, los intestinos, el esófago, estómago, colon o vesícula biliar, se perforan debido a enfermedad o traumatismo. Se administra anestesia general. Se hace una incisión en el área inferior del abdomen. Las incisiones pueden efectuarse en la línea media entre el esternón y la parte baja del abdomen (el pubis), o transversas a través de la parte baja del mismo, dependiendo de la enfermedad sospechada o del área de traumatismo. Sin embargo, en sujetos con enfermedad poco clara o síntomas difusos, se usa una incisión en la línea media para explorar todo el abdomen. La incisión abarca la piel y los planos musculares, y se abren de modo que la cavidad abdominal se pueda visualizar directamente. Después de que se localiza la fuente del problema y se corrigen al usar procedimientos quirúrgicos estándar, la incisión se cierra con material de sutura quirúrgico (suturas) o grapas metálicas. Quizá sea imposible corregir el problema durante la laparotomía, y tal vez se requiera una intervención quirúrgica subsiguiente. Si hay afección del estómago o de los intestinos, se puede insertar un tubo de caucho o de plástico por la nariz y el esófago hasta el estómago para drenar el contenido mientras sana el área afectada. ( http://es.mdhealthresource.com/disability-guidelines/laparotomy)

[2] Las complicaciones comprenden alergia o respuestas anormales a anestesia, perforación no intencional de un órgano, sangrado excesivo, infección de la herida o sistémica, o formación de tejido cicatrizar interno y dolor crónico. Si hay peritonitis y no se trata con rapidez, puede conducir a insuficiencia de múltiples sistemas y muerte. La laparotomía tardía en presencia de traumatismo puede llevar a sangrado excesivo o mortífero.( http://es.mdhealthresource.com/disability-guidelines/laparotomy)

[3] Agua preparada artesanalmente hirviéndola y enfriada puesta en recipientes estériles.

[4] La cual está descrita en las memorias presentadas a la Facultad de Medicina de El Salvador como último requisito para optar al título de Doctor en Medicina. Memorias presentadas en Diciembre de 1993 con el título de: Una década de experiencias en el campo de la salud.

[5] No habían infecciones nosocomiales, muchos nunca habían conocido un hospital aún,

[6] Es quien se nos murió al momento de operarlo con Alberto.

[7] Mi tocayo, a quien recuerdo bien por tener mi mismo nombre, además de su espíritu de cooperación y temple para enfrentar la tragedia.

viernes, 14 de junio de 2013

ACCIDENTE EN EL TALLER DE EXPLOSIVOS DEL CANTÓN LA GUACAMAYA (II)

Por Fidel A. Romero, "Fidel Zarco".

SEGUNDA PARTE

En cuanto a recursos materiales, en mi mochila sólo cuento con un litro de Kalisal B, algunos botes de hostacilina, jeringas descartables no suficientes, pocos analgésicos, alguna pomada graneodine y jabón líquido.  Todo se había consumido en la rutina de consultas dadas a diario en diferentes lugares que visitaba. Pensaba en operar antes de anochecer. La gran explosión había sido el día anterior a las 11 AM. Nunca había sido responsable por mí mismo de hacer una cirugía mayor; sólo había sido ayudante en los diferentes hospitales.  Ahí tenía que asumir y hacer lo que estuviese a mi alcance para aliviar a esos compañeros y sus familiares.

Viene una idea a mi mente, mandar mensajes a Quincho para que arregle enviarme de urgencia al otro médico que recién entraba desde Honduras,  Alberto. Ya antes en semanas anteriores había salido Gina hacia el Sur-oriente (Jucuarán, La Unión) a realizar trabajo similar al que hacíamos en Morazán.  “Viene otro médico de Honduras”, decía Quincho, “su nombre es Alberto”.  Me esperanzaba el saber que venía otro a unirse al trabajo, pero mientras no estuviese en La Guacamaya, tenía que arréglamelas solo con los brigadista y buscar ayuda con algún médico en servicio social de algún pueblo cercano más los materiales de su clínica. No tenía idea de las distancias entre los pueblos. Esto pudo haberse planeado desde que Quincho dio la orden de mi movimiento con su ceñuda expresión facial y la escueta frase “Es urgente que estés en el lugar al amanecer”, pensaba para mí mismo.

Escribo con gran celeridad una nota con un reporte al jefe, Quincho, de cómo estaban los compas accidentados, sus necesidades de intervención y el plan para responder de inmediato: que simplificando era concentrar lo más rápido posible recursos técnicos, humano-materiales, si tú puedes arreglar que Alberto[1] llegue para que apoye, yo viajo a Joateca con dos armados a la clínica y ver los materiales que tienen para seleccionar.  Es posible que conozca a ese médico pero igual aunque no sea así, pedirle que nos proporcionen su apoyo humano-material”.  Le doy el correo al jefe del campamento accidentado que desde el primer momento se puso incondicional a cualesquier necesidad que se presentara, Felipe[2].  Felipe, como entendiendo el momento me dice con su voz suave y bondadosa, acompañada de una franca sonrisa:

Felipe "Torogoz".(Adaptación gráfica de Baneste).

- Compa Fidel, sé que estamos rateros de materiales para atender a todos, pero si tú me haces una lista, yo vería la manera de ver cómo conseguirla lo antes posible.  Lo veo y no lo creo.

- Más oportuno no podía ser tu ofrecimiento, compa.  Hago una lista en donde priorizaba cantidad de sueros endovenosos, antibióticos, ungüentos, gasa estéril, analgésicos orales e inyectados y curaciones; “esto salvaría vidas si contáramos con este material para ellos desde el día ayer”.

- Está bien compa, entiendo pero tú me estás dando la lista ahora y veremos qué pasará mañana.  Vi sabiduría y mucha comprensión en aquella frase, además de sentir la certeza que contaba con ese apoyo decidido a remover todo lo de su alcance para conseguir materiales.

- Mientras busco ayuda y materiales en la clínica de Joateca,  ustedes van a lavar a los 8 heridos, no tocar las vísceras de Chilo, sólo humedezcan con agua estéril sus intestinos protruidos y nada por boca; lo único es ponerle este Kalisal B que le pase en 12 horas[3], mientras se consigue más para los demás,

- Todos pueden tomar líquidos y alimentos a excepción de Chilo. 

- A todos los demás quitarles con sumo cuidado la ropa ocupando una tijera, descubrirlos y con abundante agua y jabón lavar todas las heridas quitando los tejidos friables y amoratados, ponerles ungüento en las áreas quemadas y en las lesiones lavadas, cubriéndolos con la gasa estéril.

- En un cuaderno apuntan en hojas separadas con la fecha del día, el nombre de cada uno, la edad, cuántas lesiones tiene en su cuerpo, la temperatura de cada 6 horas, además del pulso y presión arterial. Hay que controlar bien la temperatura, la presión arterial, si orina y cuántas veces pregunten desde que se dio el accidente y observen; a los que más se quejen hay que darles pastillas para el dolor cada 6 horas.

- Ofrezcan líquidos aunque no les pidan, preparen abúndate suero oral casero.

- Recuerden el aseo, rieguen agua caliente con algo de creolina [4] en el piso para desinfectar y disimular el mal olor de sangre putrefacta, buena higiene, alimentos, líquidos por boca a demanda, especialmente sopas de fácil digestión. A mi regreso, revisaremos la lista de material estéril disponible para operar a Chilo que aún tendrá parte de ese Kalisal B un poco menos de la mitad. Las visitas deben programarse y que no se junten todos aquí.

“Es mejor que coman antes de salir, Fidel, desde aquí a Joateca hay unas 3 horas de camino y tú estás desvelado y sin desayunar todavía, son las 9 de la mañana; si todo sale bien a las 4 de la tarde están de regreso con los materiales y el otro médico”, me comentan Alonso y Noé, conocedores de aquellos lugares y caminos.

- A decir verdad, no siento hambre, pero con esas 6 horas de camino que me esperan creo que si tendré algo qué comerComentando esto salimos a un corredor que lo habían habilitado para la cocina en donde alguien había colocado alimentos sobre un par de mesas. 

"Estos alimentos han sido traídos por los familiares de los muertos y heridos.  Todos son de la misma familia pero toda la gente está ayudando", me comentan.

- Aquí todos somos bien unidos, tendremos alimentos , si Felipe se ha comprometido con una lista, tenemos seguridad que algo tendremos mañana.

- Bien, ustedes que conocen todo aquí, es bueno que organicen lo de la alimentación para no desperdiciar o que se arruine la comida, organicen posta de brigadistas las 24 horas que estén pendientes de las necesidades de los compas quemados.  Posible venga un médico de nombre Alberto hoy o mañana, más el Dr. de Joateca seremos tres, así podemos sacar todas las esquirlas después de hacer las dos operaciones mayores más urgentes.

Hasta este momento, me doy cuenta que he hablado bastante dándoles una serie de indicaciones, algunas de ellas ya las sabían por el cursito que recién habíamos terminado. “Pero es bien importante que si tienen dudas las pregunten ahora; he visto que algunos de ustedes han tomado apuntes y otros no, pero quiero estar claro que sí han entendido lo que tienen que hacer.

- Bueno yo he entendido y tengo apuntes, contestaron Noé, Rubén y Alonso.

- Bien, con uno que esté clarito como el agua limpia de todo lo que hemos hablado es suficiente.  Tu Noé te encargas de supervisar, aunque los tres son responsables del trabajo a hacer y de enseñarles a los nuevos, que todo se haga según se ha dicho y revisamos cuando regrese.

El camino no fue sentido ya que la mente, los pensamientos estaban bien enfocados en las tareas dejadas y la expectativa de sobrevenía de los 8 quemados que tenían buen porcentaje del cuerpo y miembros con lesiones de segundo y quizás de tercer grado combinadas, dado el nivel de expresión de dolor de la mayoría, más la metralla que había que sacar de sus cuerpos. Sin embargo, tenía que revisar al regresar y si estábamos los tres médicos sería más fácil la evaluación para unificar la pauta a seguir en el tratamiento.  Caminaba en forma automática detrás de los dos armados en quienes confiaba por ser conocedores y sabían la urgencia de nuestro desplazamiento hasta que nos detuvimos en una  calle y me dijeron que estábamos muy cerca de la clínica. Uno de ellos se adelanta para preguntar si estaba el doctor en la clínica.  La primera noticia que no esperaba:

- El doctor. sólo viene dos días por semana y tiene dos semanas de no llegar.  Es el informe recogido

- Bien pero debe haber alguien en el lugar, una enfermera; deben tener alguna pequeña farmacia con medicamentos.

- Sí, ahí está la enfermera  y es colaboradora nuestra - dice el compa esperanzado a conseguir alguna medicina de utilidad.

- Lo sentimos mucho, pero el docto creemos que ya no llegaré más por lo peligroso que se está poniendo, ni los pedidos de medicina nos han llegado.  Sin embargo, usted puede revisar y llevar todo lo que necesite de aquí - dijo la enfermera mostrando los estantes vacíos.

- Gracias, es usted muy amable, pero no veo lo que más necesito: anestesia, sueros de los que sean, analgésicos y curaciones, material quirúrgico.

- Sólo tenemos dos sueros para una extrema necesidad y algunos analgésicos, más estos mínimos materiales para curaciones.

- Lo que necesita está incluido en los pedidos, creo ya no llegaran, cada vez hay rumores de lo feo que se está poniendo.

Después de haber vaciado aquella modesta dispensa, lo cual no era mucho para operar, prácticamente dos sueros, no anestesia, no suturas ni material quirúrgico. Aún conservaba la confianza que llegara el médico internacionalista y que trajera algún material que necesitábamos.  No es posible que viniendo del exterior no se le ocurra traer algo para emergencias; todo eso ocupaba mi mente en el camino de regreso. Sólo faltaba que Alberto no llegara esa tarde o que llegara con las manos vacías. Me hice el propósito de no pensar y disfrutar el paisaje de regreso para relajar en parte mi cabeza, aunque mis músculos empezaban a resentir el cansancio.


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[1] Médico salubrista mexicano que entraba procedente de Honduras.

[2] En ese entonces Felipe (Torogoz) era jefe de 3 campamentos, de quien tuve una gran cooperación en mis movimientos y colección de materiales para atender esa necesidad. Fue fundador del grupo musical Los Torogoces de Morazán.

[3] Cuenta 29 gotas en un minute, esto hace aproximadamente 12 horas

[4]Limpieza y desinfección de pisos y baños, gallineros, criaderos y, en general, todos aquellos lugares que sean propensos a la proliferación de microorganismos u olores desagradables. En un balde de agua (aproximadamente 7 a 10 litros) se agrega la CREOLINA DALTON. Con esta solución se riegan los lugares a desinfectar, para luego barrer. De esta forma se desinfecta el lugar y se evita la difusión de los microorganismos contaminantes por la atmósfera.( http://www.quimicadalton.com/component/content/article/63-Desinfectantes/14-creolina.html)

martes, 11 de junio de 2013

ACCIDENTE EN EL TALLER DE EXPLOSIVOS DEL CANTÓN LA GUACAMAYA (I)

(Octubre 1980: Cirugía mayor sin anestesia.  Angustias y respuestas sobre la marcha).
Por Fidel A. Romero “Fidel Zarco”

PRIMERA PARTE

Después de la larga caminata durante la madrugada, en un lugar bastante plano y de abundante follaje de árboles, llegamos al lugar alrededor de las 7:00 AM.  El guía se detiene a preguntar por la clínica; trae la noticia que nos están esperando, señalando una casa semidestruida que sólo se veía el techo donde hubo tejas. “Dicen que en esa casa estaba el taller y que ayer por la mañana explotó y a todos los tienen en aquella otra casa adelantito”, dijo el guía.

Rodeando la casa, había un murmullo de unas 300 personas de diferentes edades, principalmente mujeres, que se hacían a un lado abriéndome camino hacia la puerta principal, pasando por un corredor.  No podía creer lo que miraba. A un lado del amplio patio, había 8 ataúdes alineados como en formación militar, con sus respectivos cadáveres; no tenía idea de dónde habían salido tanto cajón de muertos. 

Sin salir de mi asombro, continúo caminando hacia el interior de la casa, el camino que se abría a mi paso, se cerraba automáticamente por los curiosos que me seguían y expresaban su esperanza para los que estaban adentro: ¡Gracias a Dios que llegó, todavía hay 8 compas con vida!, dijeron varias voces a la vez.

No esperaba aquel cuadro dantesco. No esperaba aquello. El contenido de mi mochila no alcanzaba ni para hacer la curación de la primera cama, y eran 8 quemados graves que se quejaban del dolor intenso que soportaban desde el día anterior.  La única información recibida antes de salir de La Laguna fue el haber visto el rostro de preocupación de Quincho (Bruno Caballero) y su  lacónica expresión: “Es urgente que estés en el lugar de El Escondido[1] al amanecer”.

…La dimensión de la casa donde ocurrió el accidente era de aproximadamente 12 metros por 8; las paredes eran de adobe al hilo repelladas con barro, el piso era de ladrillo de barro quemado. La explosión voló el techo, derribó puertas y ventanas y levantó el piso, era una escena de personas moribundas entre los escombros, una puerta le cayó encima a uno que murió al instante pero no recuerdo el nombre…(William)[2]

Aquella mañana del 10 de Octubre de 1980,  había caminado de madrugada para llegar al lugar del accidente en el Taller de Explosivo de La Guacamaya.  “Es urgente que llegues al lugar”, había dicho Quincho. En el campamento de La Laguna, me habían proporcionado dos guías y dos pares de baterías nuevas para que me alumbrara por el camino, “puedes descansar hasta la media noche y luego salen para que estén en el lugar al amanecer”.  Su cara expresaba preocupación; no dió detalles...

Ahora podía entender su expresión nunca vista antes en él, en los pocos meses de conocerle.  Quincho, muchacho joven campesino, unos 28 años, expresión amigable, tez trigueña, regular estatura con músculos fuertes, usaba sombrero y ropa humilde, impecable, limpia, aunque casi siempre mojada de sudor por su continua movilidad visitando las diferentes zonas de trabajo.  El atardecer anterior, al llegar al foco rojo[3] sin seguir su acostumbrada rutina[4], sudoroso, se había dirigido expresamente hacia donde me encontraba dando alguna consulta rutinaria para darme la indicación de ir al Escondido.

Ya estaba acostumbrado a caminar esas distancias morazánicas, a alimentarme de lo que hubiese sin importar la hora. En esas caminatas en donde se sudaba hasta la última célula adiposa, mojando la ropa y secándola a la vez por el calor del cuerpo, siempre se comía con ganas aunque no se tuviera apetito. Pensando para mí mismo: ¿Por qué fue tan escueto en su mensaje? ¿qué le costaba decir que había explotado un taller de explosivo con 20 personas en el interior de una casa de paredes de tierra o adobe de trinchera, sin quedar una teja buena y sus paredes deterioradas? ¿ y sus ocupantes? ¿cuántos heridos o muertos había?¿ lo sabría Quincho o sencillamente no quiso alarmarme más de la cuenta? ¿o consideraba compartimentada esa información?  Pero, qué compartimentación si de todas formas en pocas horas me enteraría y la noticia con sus agregados correría como reguero de pólvora por todo el departamento… cuánto nos hubiésemos ahorrado en tiempo valioso para planear oportunamente la atención, si él o los del puesto de mando con la información que tenia más el criterio técnico-médico para colectar recursos humano-materiales

Como un vendaval pasaban por mi mente todas aquellas ideas buscando una explicación de lo que era la resposansbilidad, la tarea de cada quien, la responsabilidad política y la responsabilidad técnica. Ante esa situación me dije que cada quien tiene su propio paquete por el cual responder o dar informe. Mi tarea era trabajar eficientemente con lo mejor de mi iniciativa para colectar recurso humano y material. Sabía que tendría el apoyo para intentar hacer lo imposible por salvar a los que aún estaban con vida. Me detengo en la puerta principal, veo al interior, también hay un murmullo de personas que rodean 8 puestos de la amplia sala de la casa, distingo un par de camas con sendos heridos, otros en el suelo sobre pedazos de petate con nylon improvisando catres.  El olor característico a sangre y tejidos humanos en descomposición era fuerte en aquel lugar.  Aquel ambiente no podía ser más angustiosamente denso.

La casa de la clínica también era de unos 12x8 metros, con cocina separada y un corredor al frente (portal), las paredes eran de adobe atrincherado. No recuerdo cuántas camas tenía porque la mayoría de los heridos estaban tirados en el piso….(William) [5]

Los presentes únicamente tenían un punto a mirar: hacia mis movimientos en función de hacer algo por los heridos; con sus miradas expresaban todo el dolor y esperanza del momento: ¡Haga algo por los que aún están!si supieran, me decía a mí mismo, que el contenido de mi mochila no alcanza ni para hacer la curación del de la primera cama, y eran 8 quemados graves que se quejaban del dolor intenso que soportaban desde el día anterior.  La presión sentida no podía ser mayor; a ningún trabajador de la salud le desearía ese momento del 10 de Octubre de 1980 en la casa del que fuera el taller de La Guacamaya, antes de ser declarada la guerra civil de El Salvador.

Fueron pocos segundos de vacilación necesaria para asimilar en parte aquella escena, y tratando de verlos a todos a la vez, digo con una voz enronquecida y pausada: ¿Quieren ayudar? ¿Quieren ayudar?   Síiiii! contestan al unísono todos como un coro que ensaya su canción a diario.

- Bien. Si  de veras quieren ayudar, desde este momento se retiran todos llevándose los cadáveres a darles cristiana sepultura. ¡Sólo se quedan con migo los que son brigadista, porque hay demasiado trabajo que hacer y todos haremos algo!

No sabía si había actuado con dureza, pero sí estaba seguro que era lo correcto.  Retirar a todos que respiraban el poco oxigeno de aquel encierro contaminando y contaminándose más de la cuenta en lo físico y mental. Todos salieron del lugar llevándose los féretros.  Sentí un alivio al no ser más depositario de aquellas miradas esperanzadoras.  Posible ahí nunca había estado un médico, pero el médico para resolver necesita de equipo, personal cualificado como ayudantes, materiales y equipo para hacer frente a la enorme demanda que a priori sabia era necesitada en el sitio.

Había un equipo de 8 brigadistas liderados por Noé, Rubén y Alonso, que eran los de mayor experiencia conocida en el área; los otros eran todos principiantes que solo les sobraba voluntad por ayudar y aprender de aquella práctica que los moldearía como un horno al mejor acero.

“Empecemos a trabajar.  Alonso y Rubén que se encarguen de tener material estéril, todo lo que se pueda: agua, material quirúrgico, gazas, torundas, etc., recojan todo lo que tengan y pónganlo en una mesa luego lo chequeamos”.

“Noé,  ven conmigo, para revisar a los heridos comenzando con los más graves”.  “Todos están graves”, me responde.  “Bien, empecemos por los dos de las camas entonces”.

Al primero que vi fue Chilo. Lo recuerdo bien porque tenía las vísceras de fuera y a pesar de ello no se quejaba; se veía que no sangraba pero tenía varias esquirlas de hierro y roca en el cuerpo de donde ya no sangraba; estaba alerta y sabía la premura del momento; en su mirada estoica podía identificar su energía que producía su juventud y deseo de vivir. “Cúbranlo con una manta estéril para minimizar su contaminación evitar alguna mosca intrusa, mientras le damos un chequeo más a fondo”.

Uno a uno fuimos evaluando hasta terminar con los 8.  Ya tenía una idea de la seriedad de los sobrevivientes quemados de aquella horrible explosión en el que fuera el taller de producción artesanal de armamento. Se necesitaba mucho para atenderlos. Había que hacer una amputación, una laparotomía exploradora para detectar daños en órganos y tratar de corregirlos, y lavar primero asépticamente a todos e ir extrayendo la metralla de aquellas lesiones de casi 24 horas de evolución, desbridar[6] todas las quemaduras y los tejidos desvitalizados producto de las lesiones de la nutrida metralla.

… Ahí estaban dos hermanos de mi mamá y dos primos, y mi abuela les llevaba comida todos los días. Ese día yo acompañaba a mi abuela y estábamos en la tienda de Jacinta Ramos (la Chinta) a 5 minutos del lugar. Cuando escuchamos la explosión fuimos corriendo y nos encontramos la grotesca escena: todos los heridos tirados en el piso gritando de dolor y clamando ayuda, la mayoría tenían cercenadas las manos y las piernas debido a la posición en la que estaban al momento del accidente. Rápidamente se reunió un buen grupo de gente y los trasladaron en hamacas hacia la clínica improvisada, mis dos tíos y los dos primos murieron. Nos constata Chilo que todos estaban sentados en el piso con las piernas estiradas haciendo un círculo y que sobre las piernas apoyaban las manos mientras liaban con tirro las de contacto[7]

Había visto quemados en el Hospital Rosales, también había visto como se complicaban con infecciones llamadas nosocomiales[8] muy resistentes a los antibióticos, que se llevaban a la tumba a cualesquiera que estuviera con defensas inmunológicas bajas.  Sin quererlo venían a mi mente el material que ocupaban para protegerlos de las moscas, los ungüentos con antibióticos, las limpiezas y debridaciones que se practicaban así como también cuidar el balance hidroelectrolitico y las cantidades industriales de sueros que necesitaban, ni pensar en una solución de lactato de ringer[9] .  Sin embargo en La Guacamaya solamente contábamos con algunas jeringas descartables y algunos botes de hostacilina, con alguna dipirona, más otros analgésicos en tabletas.

... Alberto: Te decía que había salido al extranjero a recibir preparación técnico-médica y a adquirir experiencia en este terreno. De regreso, me meten a Morazán en lo que posteriormente sería el Frente Nororiental Francisco Sánchez. Los inicios de la organización de los frentes fue una experiencia muy dura, pero muy rica, porque fue el período en el que buena parte de las masas acampa mentadas, aún desarmadas, carecían absolutamente de experiencia militar. Entonces sucedían muchos accidentes con las bombas de contacto. En ese período murieron muchos compas y otros quedaron lisiados por los accidentes y por la falta de atención médica...

...Pero mi sorpresa es que cuando llego a Morazán, había ya cinco clínicas atendidas por compas brigadistas, que sólo habían recibido preparación de primeros auxilios y no tenían experiencia, ni preparación, ni mucho nivel cultural y técnico. El problema era que la cantidad de heridos aumentaba. Además, había muy poco material de curación y la mayoría de los brigadistas-médicos apenas podían leer y escribir y carecían de preparación técnica...
[10]

Hago mi plan de atención diciéndolo en voz alta a los brigadistas, que era muy importante la dedicación de todos y seguir al pié de la letra las indicaciones a dar en cada caso: 6 necesitan curaciones y extracción de la metralla del cuerpo. Uno necesita laparotomía exploratoria e introducción de sus intestino, más la extracción de metralla. Otro necesita amputación porque el brazo izquierdo tercio distal, incluido el codo, estaba destruido, más extracción de metralla.

_____________________________

[1] Nombre conspirativo usado para referirse a La Guacamaya por el cerro Pando de Meanguera, Morazán.

[2] Párrafo descriptivo del lugar, vía electrónica tenida con José Márquez realizado el 31 de Mayo 2013

[3] Así era conocido el puesto de mando de La Laguna de villa El Rosario Morazán en 1980.

[4] Saludar a todos los presentes dándole la mano a cada quien.

[5] Describe la casa donde ocurrió el accidente y la que ocupó de inmediato la clínica, 33 años después.

[6] El tejido desvitalizado (flictenas, esfacelo, escara) debe ser retirado porque entorpece el proceso de cicatrización. Este retiro debe hacerse de forma suave y lo menos traumático posible, cortando con tijera y evitando tirar restos de tejido, debido a que provoca mucho dolor.

[7] Granada de fabricación artesanal que explota al contacto por fricción de la metralla interna, iniciando una reacción química instantánea en cadena, produciendo explosión y daño humano-materiales.

[8] En los últimos años se ha mejorado considerablemente la supervivencia y la calidad de vida de los pacientes quemados gracias a los avances en el conocimiento de la fisiopatología de las quemaduras, pero a pesar de esto las infecciones nosocomiales representan un gran problema en la evolución de estos pacientes, aumentando la morbi -mortalidad, el número de días de ingreso en la unidad y por ende aumentando los costos. Disminuir las infecciones nosocomiales en las unidades de quemados es uno de los principales retos que debemos enfrentar en estas unidades. (http://provipque.blogspot.com.au/2007/10/infecciones-nosocomiales-en-la-unidad.html)

[9] Es la solución más usada para personas en unidades de quemados en los hospitales. Reposición del volumen plasmático a corto plazo en estados de shock hipovolémico (hemorragias, quemaduras y otros problemas que provoquen pérdidas del volumen circulatorio) o hipotensión (descenso de la presión arterial).

[10]Párrafos de entrevista con Carlos Miyazaki, comandante Alberto, op cit, p 2.Realizada por H. Ibarra
.

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