viernes, 31 de mayo de 2013

LA PRIMERA TOMA DE LA ANTENA DEL CERRO CACAHUATIQUE (II)

Por Fidel A. Romero, "Fidel Zarco".

SEGUNDA PARTE

Y nos marchamos a otra posición en otro flanco bajo una lluvia de granadas 79, porque nos detectaron en  un claro del cafetal los soldados de la susodicha segunda posición…

Una gran nutrida balacera fue iniciada con todo más explosiones  de entre tres o cinco minutos. Nosotros sin detenernos tratando de enmascararnos bajo el cafetal pasamos por un pocito de agua cristalina sin abastecernos, subiendo una empinada y no muy larga cuesta. Sentándonos estábamos para tomar aliento cuando se escuchó por radio la voz de Herbert “¡MISION CUMPLIDA!”...Y pasó un bloque en clave que decía estoy herido y tengo tres muertos propios.

- Ve a ver qué pasó con Herbert, Fidel, y tráeme la información interna de la posición principal.  Herbert tenía una herida de esquirla de granada en el rostro con abundante sangramiento. Por mi experiencia y entrenamiento como médico, se detectó que aunque era abundante el sangramiento que había del rostro de Herbert, su herida era superficial.

- No te preocupes Herbert, esto te sanará en menos de una semana, por de pronto tú estás de baja y te vas de inmediato  al Puesto Médico. Observo rápidamente aquella elevación que estaba demolida como si un huracán había pasado, árboles de café destruidos, cuerpos tirados en cualesquier punto sobre, detrás y dentro de las trincheras y de los pozos de tirador, etc. Y se dio otro drama que fue necesario enfrentar con energía: el prisionero era uno de los ametralladoritas de la posición asaltada y quien había ametrallado certeramente dando muerte a los 3 compas y otros heridos al momento del asalto.  La adrenalina con la abundante pólvora del momento más los muertos y heridos tenidos, hacía su efecto explosivo en el grupo sobreviviente de aquel asalto.


La BRAZ,[1]tenía el antecedente que todo objetivo preparado era cumplido de acuerdo a lo planeado.  Se había formado la mística en sus integrantes, que decir la BRAZ significaba “misión cumplida”. Cada combatiente portada con orgullo un brazalete rojo de tela enrollado en su brazo izquierdo con letras negras en un círculo de fondo blanco, en su interior y en la parte superior habían unas letras que decía BRAZ sostenidas por una estrella blanca, sostenidas por  media docena de armas de color negro que usaban sus miembros.

El prisionero estaba ileso físicamente, con mucho temor, sin poder asimilar lo que miraba a su alrededor.  No recuerdo su nombre pero sí sus ojos muy abiertos y su expresión escudriñadora en busca de una esperanza de vida para él en mi intervención,  mientras que los compas querían que lo interrogara junto a ellos y que se los dejara después, algunos lloraban  por la mezcla de emociones ante sus amigos y compañeros muertos y la rabia contenida de no poder rafaguear al causante de la sangre derramada en filas propias.

El momento era apremiante y el bombardeo de la aviación arreciaba, dos A37, un C47, la carreta (push and pull) lanzaban su fuego sin cesar tratando de parar lo inevitable, el asalto final a la antena.  Era pasado el mediodía, fue necesario hablarles con mucha determinación y energía usando mi mando para separarme de ellos que a corta distancia me seguían y les dije:

- Nosotros no somos asesinos, ni actuamos como los cuilios.   Este soldado mató cumpliendo con su deber, ahora es nuestro prisionero y está bajo mi custodia y si él, me contesta con franqueza lo que le pregunte, me comprometo a entregarlo a la Cruz Roja... El soldado abría los ojos con incredulidad y me miraba, y también a los compas, y veía alguna ventaja conmigo, la cual detecté, y di la orden al grupo:

- Entierren los compas muertos y esperen orden de Licho, y apartándome  a una parte oscura del cafetal, el soldado me dice:

- No tengo salvación, ustedes me van a matar.  A lo que espeté:

- No tendrás salvación si no haces el croquis de los campos minados y por qué lados se puede entrar evitando la calle sin detonarlos.

- Y…  YO ¿cómo le creo eso?

- No tienes opción y es necesario que te apures porque no hay tiempo que perder, el acuerdo es si dices la verdad, serás libre.

Apartando las hojas secas del cafetal  le doy un palito a especie de lápiz…Y aquel cabo ametralladorista empezó a dibujar las dos posiciones principales y las casamatas, como estaban unidas... un pocito, en el cual habíamos tomado ya agua muy sedientos con Licho. De este pozo de agua había un acceso para llegar evadiendo los campos minados.

- Si me mentís - le dije - no aceptaremos otro compañero muerto por tus mentiras...pensá bien lo que has dibujado; esta es tu libertad...

Trasladando el croquis dibujado por el prisionero en la tierra a mi libreta de apuntes, diciéndole que estaba bajo mi custodia hasta nueva orden, nos desplazamos a llevar el informe a Licho. Este dio la orden a Hernán, el mando que había sustituido a Herbert[2], quien subió de inmediato el cañón 75 y la ametralladora .50, e inició el ablandamiento a la posición principal de la antena.

Paulino que era el jefe de aquella pieza de artillería[3], lanzó un par de papayazos pegando en una pared de la fortificación principal, mientras la .50 a cargo del jefe de pieza (Herbert-Meanguera) dispararía un cartucho cada 10 minutos con la intención de recordarles nuestro asedio, que terminaría en cualesquier momento en el asalto y destrucción.

A medianoche  había que confirmar la veracidad del croquis elaborado por el prisionero. Se organizó un equipo de tres combatientes incluyendo al jefe de nombre Yubini, experto en ese tipo de misiones. Yubini, no sólo confirmó lo cierto de la información, sino que envió a los dos compas de regreso con una propuesta de ser dotado por las cargas explosivas necesarias para asaltar 3 casamatas simultáneamente a una hora acordada, coordinado con un avance por la entrada principal por la calle. El plan propuesto era correcto, siendo aprobado.  Se calculó el tiempo, se sincronizaron los relojes del equipo de Yubini con el refuerzo comandado por el Chele Will.  Eran las 02:00 horas del día martes 31 de mayo de 1983, cuando se escuchó lo que se conoce como el minuto loco.  La antena fue tomada por la BRAZ, al aniquilar buena parte de los soldados que la custodiaban, saliendo la mayoría de ellos en desbandada;  un grupo con su oficial se lanzó al barranco rumbo a La Joya.  Cumpliéndose las predicciones de Licho adelantándose algunas horas: “la misión sólo se retrasa por 24 horas, asaltaremos mañana al amanecer... Y, remarcó “¿Hay alguna pregunta”?

...Era una acción casi suicida. ¡A pura verga entramos! Hicimos coincidir la cortina de fuego de la punto 50, los disparos del cañón 75 y la fusilería. No había otra manera de entrar. Así fue que tomamos la antena. Creo que fue en mayo o junio... (Licho entrevista)

Subimos con el jefe del taller de explosivos, Nivo; se hizo reconocimiento del lugar.  Se veía la gran destrucción ocasionada por la artillería de Paulino más la ametralladora .50 manejada por Herbert de Meanguera (hermano de Maritza e Ismael), más las cargas de mano del equipo de Yubini demoliendo simultáneamente 3 casamatas, las cuales estaban ensangrentadas; se revisó la bodega llena de alimentos, ropa militar y botas; se hizo un rápido inventario procediendo a repartirlo entre los que necesitaban en la fuerza, mientras eran cargadas unas bestias con los alimentos para trasladarlos a las cocinas nuestras en el  cerro.  Todo ocurrió rápido, ayudado con una sierra para cortar metal nos dimos el gusto con Nivo de derribar ambas torres, una cada quien para desocupar el lugar a las 05:00 horas trasladándonos a unas estribaciones cercanas con condiciones de resistir el bombardeo del día 2.



[1] Brigada Rafael Arce Zablah, fuerza militar élite del ERP y el FMLN.
[2] Se negó a estar en el hospital móvil, después de parado el sangramiento y cubierta la herida con una gasa, nos acompañó en el equipo ejecutivo de mando de aquella operación.
[3] Fusil sin retroceso, tiro directo calibre 75mms.

jueves, 30 de mayo de 2013

LA PRIMERA TOMA DE LA ANTENA DEL CERRO CACAHUATIQUE

 (Asalto, prisioneros, ex soldado Bravo desaparecido)
Por Fidel A. Romero,  “Fidel Zarco”

PRIMERA PARTE

A finales de Mayo de 1983, varias columnas de la  Brigada Rafael Arce Zablah, BRAZ , desde el norte de Morazán cruzaron hacia el sur del Río Torola rumbo al Cerro Cacahuatique.  La misión debía ser cumplida al amanecer del 30 de Mayo de ese año: asalto, toma y destrucción del Centro de Comunicaciones, incluyendo las 2 antenas.  Una de las misiones más complicadas en el tiempo de existencia de la Brigada Rafael Arce Zablah.

Una batalla en la que hubo imprevistos de peso que, sólo por la experiencia y entrega de su estructura de mandos y combatientes, fue posible solventar con éxito, derrotando la tecnología de punta aplicada en aquella posición por el grupo de asesores estadounidenses que entrenaban la Fuerza Armada de El Salvador, FAES.

La Batalla del Cacahuatique, su primera toma, que dice Licho “le había bajado los güevos"[1] no se podía definir porque falló el plan inicial.  Este plan, que había sido elaborado cuidadosamente tomando en cuenta todo lo conocido hasta ese momento de esa posición fija.  Era una de las dos alturas dominantes del oriente[2] del país que celosamente era custodiado por tropas del ejército, albergaban ambas, centros de comunicación y control de las mismas, al interior de la guerrilla, sendas antenas con aparatos sofisticados que triangulaban el lugar, fuente de donde se emitía la señal de comunicación de onda corta ocupada por las unidades de la fuerza móvil estratégica nuestra (comunicación operativa).

El dispositivo de defensa de esa posición militar fija incluían: campos minados, trabajo de ingeniería militar del terreno, tropa mentalizada y entrenada para resistir dos semanas  de asedio sin recibir refuerzo  y sin ser asaltada, pertrechos y abastecimiento abundante. Todo asesorado por expertos militares de la armada de los Estados Unidos. Esta tropa también contaba con el apoyo inmediato de los medios aéreos cuando era solicitado.

Todo estaba integrado, así se creía, en la planificación: la topografía del cerro, exploraciones, información de inteligencia, los mandos que además de conocer el terreno, habían sido instruidos por una maqueta elaborada con maestría de profesional o artista por “Charly” y Tom-Pelón.[3]

Esta posición militar fija en la cúspide del cerro, se dividía en dos: la principal súper fortificada, y una elevación secundaria a unos 800 metros de la primera, pero ambas tenían fuerza fija[4] protegidos por casamatas, pozos de tirador y campos minados, en el caso de la posición principal.
Inicialmente esta misión había sido considerada que una parte sería ejecutada por fuerzas especiales, pero los jefes encargados de la planificación decidieron dejarla sólo a la fuerza regular de la BRAZ.

Will: A nosotros nos dejaron en Morazán haciendo seguridad a la comandancia. Porque desde ahí salíamos a misiones para explorar las posiciones de la Antena del Cacahuatique, de la Tercera Brigada y después del Puente Cuscatlán. Porque desde entonces ya se estaba trabajando para esos objetivos y nos pusieron a checar esos objetivos.

Genaro: ¿Pero que no la acción de la antena la concretó la Fuerza Regular?

Will: Sí. Pero es que esa misión después cambió el plan, y nos enviaron a trabajar lo de la 3ª Brigada, porque le dieron el objetivo al Comandante Licho, y a nosotros nos dijeron que quizás íbamos a entrar como acompañamiento. Pero no; después esa misión la hizo sólo la fuerza Regular[5]
 
Fidel (izquierda) y Licho (derecha). Al centro Rudy.
El plan consistía en definir ambas posiciones antes del amanecer de ese lunes 30 de Mayo. Para neutralizar el apoyo aéreo que durante esa madrugada se minimizaría, utilizaríamos  nuestra artillería para ablandar y cubrir el avance de la infantería hasta el asalto a las casamatas.  Decía Licho, quien era el ejecutivo militar de la misión, que el 50% lo haría nuestra artillería y el otro 50% la infantería; habían emboscadas para detener o dilatar los refuerzos terrestres y/o las fuerzas fijas en su desbandada al ser asaltadas. Bajo una tenue lluvia, habíamos caminado toda la noche, cuidando de no ser detectados y estábamos por llegar cada dirección a sus respectivos lugares previstos en el plan global.

Algo no fue incluido dentro del análisis para hacer el plan. Cuando cada quien estaba en el lugar indicado para iniciar el avance hacia las trincheras y casamatas…

Había luz de luna que favorecía nuestro desplazamiento pero también una espesa niebla que no permitía visualizar el objetivo de nuestros artilleros.  Esto era lo imprevisto ya que se ordenó el avance y toma de la posición adelantada sin ocupar la artillería lo cual fue un fracaso, el sol estaba por salir y por supuesto la aviación por llegar.  La complicación era seria;  había que readecuar de inmediato prescindiendo de momento del 50% de nuestra capacidad presupuestada, no artillería propia.

Licho decía:  “esta mierda se complicó, estamos empantanados”. De esto se deriva que después también declaró en una entrevista “que la batalla del Cacahuatique ya le habia bajado los güevos después del primer intento y de tanto bombazo” .

Con Licho nos movíamos juntos en varias operaciones con la fuerza, era el paralelo mando político de este tipo de operaciones militares.

-Tenemos que hacer algo Fidel, “los compas están como novillos o bueyes recién amansados que no jalan firme”.[6]

-¿Qué condiciones y posibilidades hay que hagamos una reunión relámpago para analizar la situación y reorientar? Los bombardeos de los A37 están por llegar; ellos están enteros y con ventajas; nosotros sin plan alternativo con gran incertidumbre.

-Sólo necesitamos máximo 10 minutos para reorientar a los mandos- dijo Licho.

…Licho tenía un gran liderazgo en la fuerza, aparte que era el mando militar más experimentado que tenía el ERP.  En lo personal pensaba que Jonás, en el sentido práctico, tenía mucho que aprenderle a Silvio de Jesus Argueta (Licho) en el arte de la guerra y no estaba seguro quién aprendía de quién entre ellos. Silvio era un ex soldado del grupo de muchachos que la organización había infiltrado en los cuarteles unos años antes de iniciar la guerra declarada; de complexión fuerte, mediana estatura, tez morena, pelo liso negro como cola de zorillo, y rasgos indígenas; de pocas palabras, con su silencio decía bastante; sonreía al decir lo que pensaba en frases consisas y cortas

En el cafetal espeso, estábamos a 200 metros de la línea de fuego en donde los soldados de la segunda elevación estaban tan envalentonados que gritaban y esperaban pacientemente ser atacados para barrer con su metralla todo movimiento que detectaran.  Habían ráfagas de ametralladora y granadazos de M79; alguna que otra explosión de mortero que caian cerca de las líneas de fuego formadas por nuestras fuerzas,  y la aviación empezó a hacer de las suyas a partir que se despejó la niebla; o sea, la artilleria  y aviación enemiga sí estaba siendo efectivas y la nuestra silenciada…

Ocupando claves operativas con frases prefabricadas para ese tipo de situaciones, se organizó de inmediato una reunión relámpago con 7 mandos de la fuerza encasquillada en su avance, incluyendo a Herbert Negro, jefe de la columna 1[7] con sus dos jefes de sección, entre ellos Chele Will; 4 jefes que no recuerdo sus nombres y nosotros ( Hernán, mando de reserva de Columna, dos radistas que se agregaron a la seguridad inmediata de posta,  Licho y quien escribe esta historia). Se evaluó rápidamente y se valoró políticamente la situación al momento: que no podíamos irnos sin tomar la posicion por el efecto político y moral desastroso para los integrantes de la BRAZ y muy moralizante para la FAES.

No pasábamos de 12 en aquella reunión, la concentración era máxima en todos los presentes, se hicieron algunas preguntas iniciales para escuchar las consisas respuestas de los mandos:

-Esos hombres están bravos, no quieren soltar la posición, nos barren con sus M60, a cualesquier ruido son ráfagas las que responden; al parecer les llegaron refuerzos de la posición principal, etc.

-¿A qué distancia pueden llegar sin ser blancos o alcanzados?, ¿cuántas trincheras han detectado y cuántos en cada una?, etc.

Con voz algo enronquecida y pausada, Licho hizo señas que era suficiente y que escucharan las indicaciones; las preguntas habían terminado, diciendo más o menos lo siguiente:

-Entre más nos tardemos en cumplir nuestra misión más blanco seremos de los avianes.  Acuerdénse del trapito rojo en el brazo izquierdo. 

La mision tuya Herbert,¡ y garantízamela!, es tomar esa elevación secundaria y hacerme un prisionero a cualquer costo. Después lo demás será fácil. Podremos hacer uso de nuestra artillería para ablandar durante el día y la noche, montamos ahí el cañón 75 y la ametralladora cincuenta; el prisionero nos dirá por dónde llegar evadiendo el campo minado y que no sea por la calle; la misión sólo se retrasa por 24 horas, asaltaremos mañana al amanecer... Y remarcó “¿Hay alguna pregunta?”. Nadie dijo algo...”Entonces, avísame cuando tengas el prisionero en tus manos, Herbert”.

Licho: Cabal. Esa vez fue la primera toma de la antena. Ya ellos tenían eso bien preparado con ingeniería de defensas periféricas yuca. Era la única entrada de la calle, por donde entraban los carros y no había otra forma de entrar. Era el único lugar por donde no había campos minados, ni obstáculos militares para entrar. Todo lo demás estaba cubierto por minas y obstáculos militares. Había alambres de púas por todo el terreno periférico. Había sido diseñado por los norteamericanos para resistir más de 15 días cualquier ataque de tipo guerrillero. Adentro tenían comida y agua para más de 15 días...
... Era una posición yuca: nos barrían con una punto 50 que nos hacía mierda. Luego nos aturraban con un bombardeo descomunal. Yo nunca había sentido un bombardeo tan yuca como ese. Nos bombardearon de noche y de día. Casi podría decirte que no hubo un solo minuto, que no hubiera una bomba en el aire. Ahí sí perdimos gente. Ahí mataron a Hernán y a Bravo, aquel soldado que se pasó con nosotros y que se hizo de radios verdes...
... no había quien nos parara. Si los putos gringos no intervienen en esos días, se gana la guerra militarmente. Aquella acción fue una de las más terribles de la BRAZ. Ya teníamos ocupadas todas las posiciones y no podíamos definir la posición. Ahí lo que había era una repetidora de las comunicaciones militares del enemigo. Era estratégica para ellos, la principal altura de Morazán y el corazón de las comunicaciones militares de oriente. Créeme, ahí casi se me caen los güevos de tanto bombazo enemigo...(Licho)[8]



[1] Expresión campesina equivalente a estar sin energías para continuar un esfuerzo. Expresión que podría interpretarse como sinónimo de desmoralización.
[2] El Pacayal y el Cerro Cacahuatique, centros estratégicos para control de las comunicaciones operativas de la guerrilla, dotados con aparatos para monitorear y ubicar puntos fijos y en movimiento de estructuras del FMLN en el oriente de El Salvador
[3] Carlos El Gringo, casi arquitecto, cuidadano norteamericano, y Tom, un estudiate de arquitectura de la UES.
[4] Permanentemente había una compañía de 150 hombres.
[5] Entrevista con José Luis Ramirez “Will”, exmiembro de la cuarta sección de tropas especiales de la BRAZ, realizada por Héctor Ibarra, San Salvador, 17 de febrero de 2007.
[6] En la jerga campesina es común esa expresión para expresar lo difícil en realizar un trabajo con un equipo disparejo sin experiencia.
[7] 4 pelotones hacían una columna; 40 combatientes hacían un pelotón.
[8]Brigada Rafael Arce Zablah, Misión Cumplida, pag. 247, H. Ibarra. Entrevista a Silvio de Jesus Argueta “Licho”, realizada por Héctor Ibarra.

lunes, 27 de mayo de 2013

Apuntes Sobre la Comedia


Por Baneste


Siempre me ha fascinado la comedia como la rama de la literatura artística que más fielmente representa la verdadera naturaleza humana y sus conflictos, aunque la mayoría de las veces tenga que recurrir a la construcción de situaciones insólitas, inverosímiles, y prácticamente imposibles en la vida real, tal y como sucede en El Avaro de Moliere, en donde al final de la obra se reencuentran Anselmo, Valerio y Mariana (padre, hijo e hija) facilitando el desenlace más apropiado de la trama.

Algunos de los elementos más resaltantes de la comedia clásica, son:

-         El poder radicaba en los progenitores, más específicamente en el padre, a quien se le debía obediencia absoluta y cuyas decisiones tenían que acatarse sin discusión, aunque muchas veces fueran en contra de los propios sentimientos y aspiraciones. Lo que ataba a los hijos a esta relación dañina era su total dependencia económica, más que todo la expectativa de la herencia.

-         El hombre rico era por lo general un individuo ya viejo y no necesariamente educado; es más, en muchas comedias aparecen como tipos exageradamente estúpidos para quienes lo único que importaba era la acumulación de riquezas. Frecuentemente aparecen casados con mujeres más jóvenes, o pretendiendo a hermosas muchachas menores que ellos.

-         El conflicto que se genera es resuelto con la participación interesada del personaje que se conoce como “parásito”, persona pícara y mañosa, quien media entre las partes utilizando artimañas y engaños para conseguir sus propósitos.

domingo, 26 de mayo de 2013

Confesión

De mi coleccion de POEMAS NEGADOS DE UN FRENTE DE GUERRA.

CONFESIÓN

Por Yasser




ACTUALIZACIÓN: Dos Pueblos y un Mundo





Una nueva actualización del libro itulado Dos Pueblos a los que Amar, un Mundo por el que Luchar ha sido realizada recientemente por sus editores-compiladores, habiéndole agregado más relatos y más nombres a los anteriormente presentados. Como ya hemos expresado en una nota previa, esta obra recoge interesantes historias de valerosos hermanos y hermanas internacionalistas que participaron en la guerra popular revolucionaria de El Salvador, muchos de ellos caídos en acción durante esa gesta histórica. Las narraciones del libro han sido escritas por diferentes autores y varían en extensión, dependiendo de la información que ha sido posible recoger en esta encomiable labor, cuyos impulsores consideran un trabajo aún en desarrollo.

En palabras de uno de los integrantes del grupo que ha producido esta interesante obra, “ha sido una idea colectiva motivada por la identificación que tenemos con el proceso revolucionario salvadoreño, y por el compromiso moral que nos legaron nuestros compañeros internacionalistas, algunos casi hermanos, con los que llegamos juntos a  tierras salvadoreñas, y compartimos alegrías y las tristezas en esta dura y larga batalla por los cambios. Algunos de ellos no sólo dejaron su juventud, su esfuerzo y su sacrificio, sino incluso su sangre y huesos en esos territorios.”

LISTA ACTUALIZADA DE INTERNACIONALISTAS CUYOS DATOS APARECEN EN EL LIBRO DOS PUEBLOS A LOS QUE AMAR, UN MUNDO POR EL QUE LUCHAR

1. Marco Vinicio Gordillo Espinoza “Quique” – Ecuador

2. Begoña García Arandigoien “Alba” – Euskal Herria

3. Jorge Quezada del Río “Santiago” – México

4. Joseph David Sanderson “Lucas” – EEUU

5. Cristian Bascuñán Donoso “Fernando” – Chile

6. Charlo Reyes “Joel “ – Chile

7. Carlos Leoncio Balerini “el flaco Francisco” – Argentina

8. Elisenda Portabella “Blanca” – Cataluña

9. “Horacio” – Chile

10. “Esteban” – Guatemala

11. José Vicente Ochoa “Fabricio David‛ – Venezuela

12. Julio Cesar Guzmán “Antonio Silva” – Venezuela

13. Gustavo Ignacio Isla Casares “Juan” – Argentina

14. Osvaldo Roberto Lira Morel “David Gómez” – Chile

15. Juan Roberto Diez Diez “Juan” – Chile

16. Lissan Eddinne Boukhoubza “Fernando” – Marruecos

17. Rogelio Manuel de la Puente Solano “Raúl Renderos” – México

18. Madeleine Lagadec “Ofelia” – Francia

19. “Pavel” – México

20. Marcelo Feito “Teniente Rodolfo” – Argentina

21. Estela Benítez Hernández “Lupita” – Mexico

22. Antonio Cardenal Caldera “Comandante Jesús Rojas”  o  “Chusón” – Nicaragua

23. Pakito Arriaran “Juan” – Euskal Herria

24. Marta Gonzalez  Gomez “Begoña” –  Euskal Herria

25. Orlando Contreras “Capitán Gabriel” – Chile

26. Víctor Otero Azopcar “Alberto” – Chile

27. Volodia Alarcón Martínez “ Iván” – Chile

28. Rodrigo Cifuentes Carmona “José Luis el chileno” – Chile

29. Tomas García Vargas “Feliciano” – Cuba

30. Michael de Witte “Sebastián” – Bélgica

31. Juana Juárez Juárez “Juanita” – Mexico

32. Domingo Vargas “el Negro Hugo” – Argentina

33. Carol Ishee “Charlie” – EEUU

34. Ramón Luna Cornelio “Lunita” o "Capitán Pedro García” – R. Dominicana

35. Nicolás Compres Martínez “Toussaint” – R. Dominicana

36. Bienvenido Mejía Sánchez – R. Dominicana

37. Roberto Santana Rojas “Ricardo” – R. Dominicana

38. María de Jesús Cubas “Guadalupe” – Mexico

39. Jürg Weis – Suiza

40. Fidel Jarquín Nuñez “Lukas Franco” – Costa Rica

41. Isabel Alejandra Bravo Betancourt “Julia médica” – México

42. Augusto Cotto – Guatemala

43. “El Soldadito” – Honduras

44. “Laura” (Radista) – México

45. Hamet Vásconet Viteri “Roberto” – Ecuador

46. José Angel Marchena Moraga – Costa Rica



El equipo compilador de esta obra está integrado por Genaro, Javier Carnal y Gato, quienes están atentos a recibir cualquier dato que aporte en el desarrollo de estos relato-homenajes a nuestros heroicos hermanos. En su formato PDF, el libro puede ser descargado gratuitamente en varios sitios de internet.

sábado, 25 de mayo de 2013

CAMBIANDO DE TEMA: MIS SUEÑOS


EXPERIENCIAS DEL SUBCONSCIENTE
Por Baneste.


Siempre me ha intrigado una capacidad innata que tengo de tener sueños prolongados por "capítulos". Con frecuencia me he preguntado si habrán otras personas que tengan estas mismas vivencias que en lo personal me dejan perplejo cada vez que ocurren. Me parece que esta curiosa cualidad es más resaltante tomando en cuenta que no soy alguien que sueña muy seguido.

Esta experiencia se me ha presentado en varias ocasiones en dos modalidades: a veces el sueño ha sido completado a intervalos durante la misma noche, y otras veces, su desarrollo ha tomado varias noches. En ambos casos, el sueño ha continuado asombrosamente en el punto donde quedó cuando fue interrumpido. Las interrupciones han sido porque el sueño ha sido simplemente detenido, o porque me he despertado abruptamente de manera involuntaria. En cualquier caso, cuando el sueño ha continuado, se ha producido una secuencia acorde con su desarrollo inicial y aspectos claves de la locacion de los sucesos se han presentado con el mismo detalle de sesiones anteriores, como para reconfirmar que efectivamente se trata de la misma vivencia. Otro aspecto curioso es que estos sueños nunca han sido desagradables. Es más, podría decir que había un deseo en mi subconsciente que impelía su continuación, para prolongar el deleite o gozo que producen y para conocer su desenlace.

Una locación recurrente de estos sueños es la casa donde falleció mi madre cuando yo tenia apenas ocho años. Yo y mi hermano, que era un  año menor, lloramos mucho su muerte. Esa casa tenía una sala grande, una cocina y comedor con mucho espacio, dos dormitorios bastante amplios, un patio con jardín espacioso donde estaba ubicado el baño y la letrina en el extremo final de la vivienda. En la sala habían dos puertas que daban a la calle, y entre ellas, a media altura, dos ventanas con cortinas plegables de finas reglillas de madera. Esa casa fue vendida por mi padre un par de años después que ella murió y construyó una más pequeña y mucho más modesta en una propiedad que compró en el barrio donde vivía mi abuelo y mi abuelita.

En estos sueños siempre soy un niño, nunca aparezco siendo un adulto; pero no solamente en el aspecto físico, sino también en la parte psicológica, sorprendiéndome sobremanera la inocencia que opera en mi persona sin ningún tipo de referencias a mi acumulación de conocimientos como adulto. Todos los sucesos posteriores a mi infancia, de la categoría que sean, buenos o malos, agradables o desagradables, simplemente no existen. Nunca me casé, nunca fui católico, nunca me quisieron matar, nunca robé, nunca mentí, no me emborraché ni una sóla vez, y jamás nunca fui a la guerra.

Me pregunto, ¿habrá otras personas que tengan esta clase tan rara de sueños?

viernes, 17 de mayo de 2013

LA PRIMERA OPERACIÓN QUIRÚRGICA EN GUERRA

Escrito por Fidel "Zarco".

(Relato de cómo se realizó la primera operación quirúrgica en un campamento del Frente Sur-oriental "Francisco Sánchez" en plena guerra, con gran escasés de recursos).

Ya estábamos acostumbrados a la precaria situación que presentaba el cerro de Conchagua, hacienda Las Marías. Había pasado ya la rabia sentida cuando por falta de criterios, Gina caía defendiendo como una fiera acorralada las armas en el tatú, mientras su acompañante corría hacia el puesto de mando y su columna cumplía labores de exploración. Murió sola, combatiendo y disparando diferentes fusiles en los extremos del tatú, para simular que eran varios quienes combatían. Recuerdo bien la expresión de Dimas “pata peluda” quien me lleva la nueva: “¡Nos mataron a Gina, y lo más perro es que nadie la acompañó!” “Se corrió el que estaba con ella…¡Vale verga!” “No hay que dejar que eso pase otra vez”.  Juan brigadista dijo: “Al final cuando triunfemos, yo me encargo de señalar este lugar donde queda esta compa, por estos árboles, rumbo a las piedras de la cueva del hospital”.  Aquellas palabras fueron las últimas sobre ella y todos en silencio prometiéndonos evitar que se repitiera dejar un compa solo cuidando una línea de fuego.

Gina, a quien había conocido un año antes en la estructura médica de la organización, era una estudiante de la facultad de medicina, de las más aventajadas de su curso; de tez morena, mirada altiva y ojos color de miel; pelo negro y corto; pequeña de estatura;  joven de unos 24 años. Algunas veces la había visitado en su casa en San Salvador, pasando por ella para viajar al frente en el oriente del país.  Estudiante aventajada y madre de una niña de unos 2 años y medio, en enero de 1981.  Con una gran disposición al servicio, sociable y amigable; pero sobre todo con una gran disposición a entregar lo mejor de ella para hacer avanzar el proceso revolucionario.

No sé exactamente cuántos días habían pasado, pero sí recuerdo que nos mortereaban y la fuerza aérea lanzaba sus bombas casi a diario; teníamos unas cuevas en las cercanías de unas peñas enormes, próximas al casco de la hacienda Las Marías.  En esas cuevas ya teníamos varios heridos graves de los cuales había que estar bien pendientes, no sólo de curarles, sino también de su evolución,  valuando su recuperación para enviarlos a un lugar más estable.

Hay un mensaje, Doctor -me dice Chicón- que está relacionado contigo”.  “¡Un herido grave en El Salamo,Jucuarán, que debe ser visto por un médico!” “¿Y Norberto con El Pelícano que quedaron allá cuando salimos?” Le pregunto, ya pensando que algo desagradable había pasado con esos dos estudiantes de la facultad de medicina al igual que Gina. Hasta cierto punto sentía mayor compromiso con ellos por haber entrado juntos al Frente Sur, a principios de enero de ese año 81.  “Ellos fueron capturados en el último operativo que hizo el enemigo”, me responde Chicón, que era el jefe de la fuerza acantonada en el Cerro.  Bien, pienso para mí mismo, al parecer nos costarán muchas vidas aprender este negocio del arte de la guerra, con la carestía de personal cualificado que tenemos, y en pocas semanas perdemos 3 valiosos estudiantes de medicina que tenían mucho que dar… solamente pensaba qué hacer si me tocaba estar cercado, y se agigantaba la acción de Gina, quien dejó de disparar hasta que le entró un plomo por la parte occipital de su cuello, saliéndole por delante, descerebrándola.

Chicón ya tenía arreglado el traslado. Ambos vestidos de civil (aún conservaba mi cédula), nos condujimos en un carro hasta San Miguel.  Por el camino me instruyó sobre la leyenda a decir en caso nos detuviera algún retén de los que abundaban por allí, y para entrar en confianza, me muestra una fotografía de una muchacha joven y dice: “Mirá, esta es mi esposa, ¡es María la Guadalupe!”

Antes de entrar a San Miguel, me pide que me acueste en el asiento como medida de seguridad para conservar la casa de seguridad de donde nos separaríamos y cada quien a lo suyo.  Igual fue cuando momentos después me llevaron a otra casa, en la cual Maritza me recogería para darme un guía y entrar a El Salamo lo antes posible.

Esa misma tarde, con bastante alegría, miraba que estaba pasando el Río Grande y caminando hacia la Poza Azul.  En mi mente habían muchas interrogantes y en todas veía una gran improvisación: ¿Cómo es posible que no haya más personal médico? ¿Quién será el compa herido y qué tipo de atención necesita?... me tranquilizaba el hecho que habían pasado ya dos días y que no había noticias de que estuviera muerto aún.

Todos en el campamento de El Salamo me saludaban con mucha alegría diciéndome “¡Qué bueno que llegó rápido!”  “¡Lo están esperando en la clínica!”  Como ya conocía el lugar, me voy directo a la casita donde habíamos fundado la clínica, en un punto céntrico de los campamentos, con buena cobertura, y observo en la parte que no tenía pared una cama de pitas cubierta con un petate roto donde estaba un compa herido que se quejaba y prácticamente no hablaba. Le veo sus grandes ojos y una expresión de moribundo; su cara medio sudorosa y verdosa… “¡Me jodieron!”, me dijo. Los brigadistas ya me habían informado que no caminaba, no sentía una pierna y no había orinado desde hacía dos días.  Era Carlos, quien había sido traído por su mamá a la casa de mis papás cuando tenía días de nacido, y lo había dejado definitivamente con nosotros cuando tenía 5 años, creciendo en la familia como un miembro más. Era mi hermano menor que me había seguido, presionándome para que aceptara su incorporación diciéndome: “Tengo contacto con las F’s si no querés llevarme”.

El estado en que se encontraba no daba para pensar demasiado. Era evidente que tenía problemas cardiorrespiratorios agudos, instalado el cuadro en forma insidiosa después de la lesión de bala; su rostro azuloso o cianótico evidenciaba falta de oxígeno y acumulación de bióxido de carbono.  No había tiempo que perder y había que actuar rápido. “Ayúdenme a sentarlo en esta silla”, les digo a un par de brigadistas que me miraban con bastante esperanza de que se solventaría el caso. No sabían que estábamos al frente de la mayor limitación en esas circunstancias: no teníamos el material para esa intervención de cirugía mayor: Hemo-toracosentesis se llama.  No agujas, no cánulas , no tubos , no válvulas de 3 vías, no campos, etc.; pero había que hacer algo y lo primero era realizar el examen físico y determinar el nivel de sangre; su corazón estaba un poco desplazado con su mediastino lo más seguro que torcido.

Saco mi estetoscopio, que ayudado con la percusión y rascado, confirmaron la sospecha del hemotórax postraumático por bala…Mientras termino el examen físico, se solicita esterilizar algún mínimo material como pinzas, tijeras, descartable de suero, hilo de papalota, además buscar unas botellas que servirían para improvisar artesanalmente un sello de alta presión y evitar el colapso pulmonar por acción de la gravedad , o sea, lo indispensable para realizar el procedimiento de una hemo-toracocentesis con tubo, usando un descartable sin agujas de un Kalisal B.

Carlos, la situación es de urgencia y es necesario sacarte esa sangre colectada en la pleura del pulmón; te lo está comprimiendo evitando la oxigenación, acumulando el bióxido de carbono, dándote esa sensación de ahogo que tienes; no estoy seguro si el sangramiento interno provocado por la bala ya haya cesado, espero que así sea.  El otro problema es que tenemos que improvisar el material a ocupar, ya se está preparando; tenemos que introducirte a presión con una pinza una guía de suero entremedio de las costillas hasta alcanzar la sangre colectada; pueda que duela bastante, pero te aseguro que en media hora te sentirás mejor”.

Trataba de simplificar lo más posible mi explicación informándole todo lo que era necesario.  Había visto hacer ese procedimiento en el Hospital Rosales a uno de los residentes de cirugía que le decían “el Candado”, pero con el equipo necesario. Sentía una gran presión no solo por las limitaciones materiales, experiencia en ese tipo de cirugía, sino que también por tratarse de a quien consideraba mi hermano menor.

“¡Entrale Fidel, y que se haga lo que Dios quiera!”, me dice Carlos. Ya sentado al revés  en posición erecta sobre el espaldar de una vieja silla, haciéndole la mejor limpieza posible del área elegida,  el séptimo espacio intercostal (no recuerdo si fue el derecho o izquierdo), posterior a la línea media axilar, inyecto subcutáneo 1 cc  de anestésico local, teniendo 3 botes a medio llenar de agua limpia, conectados por guías de suero, ayudado por un brigadista , le hago una pequeña incisión con bisturí, prensando con una pinza el descartable que previamente le había abierto varios agujeros a lo largo de 10 cms., y empieza lo duro de hacer pasar esa sonda sin tocar el paquete vásculo nervioso que pasa inmediato inferior de cada costilla. Escuchaba las respiraciones gruesas de muestra del dolor pero seguía empujando hasta que se sintió que penetró saliendo abundante sangre por la guía, coloreando de inmediato el agua del primer bote. “Ya está Carlos, sólo es de esperar un momento y te sentirás mejor…” Se comentaba en todas las estructuras que estaban cerca del tanque de El Salamo que en la clínica le habían sacado 3 litros de sangre al compa herido, a través de una guía que le metieron en la espalda por las costillas.



Consciente de haber hecho ya todo con Carlos, a quien se le puso otra botella con un pedazo de guía de suero que la soplara lo más posible para iniciar la rehabilitación del parénquima pulmonar comprimido, hice una notita para el Chele Gonzalo que fungía como jefe del frente en donde le expresaba la necesidad urgente de una interconsulta con el médico de Morazán.  Sabía que mientras me trasladaban para el suroriente en diciembre de 1980, otro personal entraba, y entre ellos venían algunos médicos con alguna experiencia como Eduardo, un mejicano que era cirujano.

“¿Como está el compa?, me pregunta Gonzalo al entrar a la clínica, no sé si motivado por el correo enviado pidiendo hablar por radio en la interconsulta o por la curiosidad de ver las botellas llenas de sangre. Gonzalo, originario del volcán Chaparrastique, joven, blanco de piel, delgado, con un sombrero y vestido como cualesquier compa del campamento, meneaba continuamente sus parpados, como queriendo humedecer sus ojos que los dirige hacia los sellos de agua donde se mezclaba la sangre en ese momento en forma lenta en el tercer bote.  Retirándonos un poco de la cama de Carlos para evitar nos escuchara, le informo sobre lo  hecho y mi apreciación.  “Ya se le hizo todo lo que dependía de mí. Se le ha descompresionado el pulmón y está en franca mejoría; pero tiene más de 48 horas que no orina; una pierna no la siente y no la mueve; está bien débil; tiene la bala alojada en alguna parte presionándole la médula espinal. Es necesario que orine y no tenemos equipo para sacarle la orina y…” De inmediato me interrumpe diciéndome: “¿Qué se puede hacer?”  “Bueno primero, es necesario hablar con el médico de Morazán y segundo preparar condiciones para sacarlo a San Salvador para que lo evalúe un Neurocirujano…” “¡Gonzalo!”, le llama la radista que nos interrumpe diciendo “dicen que el hermano en Morazán ya está listo” “Ah, ¡qué vergón!”, le dice. “¡Qué bueno!” “Vamos, Fidel, para que hables con ese medico, mientras yo arreglo lo otro con San Salvador para su traslado lo antes posible”.

Conversación con mi antiguo maestro en la emergencia del Hospital Rosales: Tte. cnel. y Dr. Ricardo Bruno Navarrete

1,2,3,4…probando, ¿me escucha?”. Era la primera vez que hablaba por radio, un micrófono negro de un radio naranja de onda larga; la radista me había explicado que para hablar apretara la perilla y para escuchar respuesta la soltara. “Bueno, sí le escucho”, me contesta, ¿y, cual es la situación?... “La situación es que un joven traumatizado de bala, practicada una hemo-toracocentesis con un descartable después de 48 horas, insensible en el miembro, no camina, no micción, que después de la evacuación de 1.5 litros de sangre ha mejorado su estado hemodinámica y respiratoria; ya inició rehabilitación respiratoria soplando con una sonda, etc.” “¡Entendido!”, me responde el Dr. Ricardo Bruno Navarrete. Al escucharlo reconozco su voz. Fue mi profesor en medicina interna en la Unidad de Emergencia del Hospital Rosales años atrás, y ahora me sorprendía porque estaba en nuestro lado.

Bueno, todo lo hecho está magnífico. Tiene una irritación medular por compresión que la provoca la bala y es necesario evacuar vejiga con sonda, y si no la tiene, entonces con punción suprapúbica hasta vaciarla; pero antes póngale compresas de agua helada para estimular su reflejo; es posible que después de un par de horas orine por sí mismo; manténgame informado”. “¡Entendido!”, le contesto, “Bueno, entonces ¡cambio y fuera!”.

Fue de alivio de presión el haber hablado con Bruno Navarrete. Estaba seguro que su asesoría serviría para resolver el globo vesical de Carlos. De inmediato recorro los 150 metros que nos separaban del puesto de mando de Gonzalo con la clínica, para iniciar con las compresas de agua helada. Ni siquiera quería pensar en las otras opciones; no había equipo para hacerlo.  “¡Ya estuvo, Carlos!” “Hablé con uno de mis antiguos profesores del hospital y me ha dado orientaciones para resolver lo de la orina, hay que estimular tu vejiga con compresas de agua helada hasta que orines…” Carlos abre más de la cuenta sus grandes ojos negros y me dice, “Ustedes saben lo que hacen y espero en Dios que todo salga bien”.

Después de dos horas de compresas, Carlos se sienta y me dice que quiere orinar, y se le alcanza un bote para que desocupe su vejiga.


martes, 14 de mayo de 2013

La Manía Privatizadora o Asocios Público-Privados

Por Baneste



El verbo privar significa despojar a alguien de una cosa que le pertenece o sobre la cual tiene derecho, en su significado fundamental. Este verbo sirve de raíz a otras palabras, entre ellas, privatizar, que también es un verbo, cuyo significado es transferir una empresa o actividad pública al sector privado. Por sector privado se entiende al conglomerado que en la sociedad está compuesto por individuos o grupos de individuos que conforman empresas para lucrarse y obtener ganancias con el fin de enriquecerse, en contraposición al sector público que es administrado por el estado. En la sociedad también está el sector conocido como no-gubernamental, el cual (aunque es privado porque no pertenece al estado) no tiene como finalidad el lucrarse u obtener ganancias para enriquecerse.

El sector público lo componen las empresas del estado que se encargan de la producción, venta, aprovisionamiento, colocación y distribución de bienes y servicios a la ciudadanía, ya sea a nivel de municipio, de región o a nivel nacional. Las empresas estatales no le pertenecen al gobierno porque son financiadas con dinero de los contribuyentes, y el gobierno no debería tener la potestad de transferirlas al sector privado, a no ser que la transferencia fuera aprobada en un plebiscito nacional. Diferente a las empresas del sector privado, las del sector público no miden su eficiencia en el margen de sus ganancias, sino en la efectividad en la provisión de los bienes o servicios para las que fueron creadas; esto se debe a que su razón de ser es fundamentalmente social, no comercial. La supuesta ineficiencia de las empresas públicas es una falacia de los capitalistas voraces, porque en ninguna parte del mundo se ha visto que una empresa estatal se torne más eficiente por el sólo hecho de pasar a manos privadas. En la única instancia en que los capitalistas mejoran sus productos o servicios es cuando se ven amenazados por la competencia de otros capitalistas, y en tal caso generalmente ocurre que el más débil es absorbido por el más fuerte, trayendo como resultado el encarecimiento de los productos o servicios que comercializan. Además, la ineficiencia es bastante común también en muchas empresas privadas. En cualquier escenario, no habría razón por la que el estado no fuera capaz de mejorar la eficiencia de sus empresas sin tener que privatizarlas.

La manía privatizadora que se ha desbocado en contra de nuestro país ahora se presenta con la careta de Asocios Público-Privados, como si se tratara de la panacea novedosa que resolverá los problemas urgentes que enfrenta nuestra sociedad, entre otros, el bajo crecimiento económico y el desempleo. Pero esta variante privatizadora se originó en la década de 1980, habiendo sido Inglaterra en 1992, bajo el gobierno de John Major, el primer país donde se aprobó una ley para su implementación sistemática. Otros países que han impulsado este modelo privatizador son Australia, Canadá, Rusia y Nueva Zelanda, entre otros. En la India se ha impulsado este modelo de manera amplia. El aspecto central de los Asocios Público-Privados es que los inversionistas siempre obtienen tasas de ganancias superiores a las del gobierno, aunque todo el riesgo económico de los proyectos recae en el sector público.

En los países donde se han implementado los Asocios Público-Privados el costo de los bienes o servicios al consumidor no ha bajado; al contrario, ha aumentado exageradamente, hasta el punto de tornar insostenible los proyectos, al resultar imposible para los pobres, continuar pagando los elevados precios. Un ejemplo bastante ilustrativo es la privatización del servicio de agua de la ciudad de París, en donde en el año 2009 no les fue renovado el contrato a las corporaciones capitalistas que arbitrariamente elevaron las tarifas, al punto que después de un año de estar nuevamente bajo administración pública, el costo al consumidor se ha reducido hasta en un 10%. En Europa han sido muchísimos los fracasos de los APP (Asocios Públicos Privados), pero los inversionistas los siguen promoviendo, porque ellos siempre se llevan el botín, puesto que cuando la situación se ha tornado insostenible, el gobierno se ha visto forzado ha readquirir el proyecto a un precio exagerado, tal y como ocurrió con el Metro de Londres (Tren Subterráneo), el cual fue transferido a consorcios privados en 2003 para un periodo de treinta años, para su mantenimiento y modernización, aunque el proyecto fue readquirido por la municipalidad a un costo elevadísimo en 2010, tan sólo 7 años de corrida la concesión. Entre los APP que han fracasado sólo en Europa, se pueden mencionar:

1. Planta de Tratamiento de Agua de la ciudad de Zagreb, Croacia.

2. Red de Autopistas M1, M15 y M5 de Hungría.

3. Centro de deportes La Arena de la ciudad de Zagreb, Croacia.

4. El Palacio de las Artes de Budapest, Hungría.

5. Concesión del Sistema de Distribución de Agua de Sofía, Bulgaria.

6. Varias concesiones de distribución de agua en distintas ciudades de Francia, incluyendo París.

7. Sistema de hospitales en Inglaterra, Gales e Irlanda.

Referencias:

Public-Private Partnerships, Akintola Akintoye, Champika Liyanage y Suresh Renukappa.

Public-Private Partnerships in Europe, Andreas Kappeler y Mathiu Nemoz, 2010.

The Hidden Costs of Public-Private-Partnerships, Bankwatch.org.

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